Viernes 13 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Isaac amó a Rebeca y encontró un consuelo después de la muerte de su madre.
Lectura del libro del Génesis
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Sara vivió ciento veintisiete años, 2 y murió en Quiriat Arbá - actualmente Hebrón - en la tierra de Canaán. Abraham estuvo de duelo por Sara y lloró su muerte. 3 Después se retiró del lugar donde estaba el cadáver, y dijo a los descendientes de Het: 4 «Aunque yo no soy más que un extranjero residente entre ustedes, cédanme en propiedad alguno de sus sepulcros, para que pueda retirar el cadáver de mi esposa y darle sepultura».

19 Luego Abraham enterró a Sara en la caverna del campo de Macpelá, frente a Mamré, en el país de Canaán.

1 Abraham ya era un anciano de edad avanzada, y el Señor lo había bendecido en todo. 2 Entonces dijo al servidor más antiguo de su casa, el que le administraba todos los bienes: «Coloca tu mano debajo de mi muslo, 3 y júrame por el Señor, Dios del Cielo y de la tierra, que no buscarás una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, con los que estoy viviendo, 4 sino que irás a mi país natal, y de allí traerás una esposa para Isaac». 5 El servidor le dijo: «Si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¿debo hacer que tu hijo regrese al país de donde saliste?». 6 «Cuídate muy bien de llevar allí a mi hijo» , replicó Abraham. 7 «El Señor, Dios del cielo, que me sacó de mi casa paterna y de mi país natal, y me prometió solemnemente dar esta tierra a mis descendientes, enviará su Angel delante de ti, a fin de que puedas traer de allí una esposa para mi hijo. 8 Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre del juramento que me haces; pero no lleves allí a mi hijo».

9 El servidor puso su mano debajo del muslo de Abraham, su señor, y le prestó juramento respecto de lo que habían hablado. 10 Luego tomó diez de los camellos de su señor, y llevando consigo toda clase de regalos, partió hacia Arám Naharaim, hacia la ciudad de Najor. 11 Allí hizo arrodillar a los camellos junto a la fuente, en las afueras de la ciudad. Era el atardecer, la hora en que las mujeres salen a buscar agua. 12 Entonces dijo: «Señor, Dios de Abraham, dame hoy una señal favorable, y muéstrate bondadoso con mi patrón Abraham.

15 Aún no había terminado de hablar, cuando Rebeca, la hija de Betuel - el cual era a su vez hijo de Milcá, la esposa de Najor, el hermano de Abraham - apareció con un cántaro sobre el hombro. 16 Era una joven virgen, de aspecto muy hermoso, que nunca había tenido relaciones con ningún hombre. Ella bajó a la fuente, llenó su cántaro, y cuando se disponía a regresar,

23 Después le preguntó: «¿De quién eres hija? ¿Y hay lugar en la casa de tu padre para que podamos pasar la noche?». 24 Ella respondió: «Soy la hija de Betuel, el hijo que Milcá dio a Najor». 25 Y añadió: «En nuestra casa hay paja y forraje en abundancia, y también hay sitio para pasar la noche».

32 El hombre entró en la casa. En seguida desensillaron los camellos, les dieron agua y forraje, y trajeron agua para que él y sus acompañantes se lavaran los pies. 33 Pero cuando le sirvieron de comer, el hombre dijo: «No voy a comer, si antes no expongo el asunto que traigo entre manos». «Habla» , le respondió Labán. 34 El continuó: «Yo soy servidor de Abraham.

37 Ahora bien, mi patrón me hizo prestar un juramento diciendo: «No busques una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, en cuyo país resido. 38 Ve, en cambio, a mi casa paterna, y busca entre mis familiares una esposa para mi hijo».

57 Ellos dijeron: «Llamemos a la muchacha, y preguntémosle qué opina». 58 Entonces llamaron a Rebeca y le preguntaron: «¿Quieres irte con este hombre?». «Sí» , respondió ella. 59 Ellos despidieron a Rebeca y a su nodriza, lo mismo que al servidor y a sus acompañantes,

61 Rebeca y sus sirvientas montaron en los camellos y siguieron al hombre. Este tomó consigo a Rebeca, y partió.

62 Entretanto, Isaac había vuelto de las cercanías del pozo de Lajai Roí, porque estaba radicado en la región del Négueb. 63 Al atardecer salió a caminar por el campo, y vio venir unos camellos. 64 Cuando Rebeca vio a Isaac, bajó del camello 65 y preguntó al servidor: «¿Quién es ese hombre que viene hacia nosotros por el campo?». «Es mi señor», respondió el servidor. Entonces ella tomó su velo y se cubrió.

66 El servidor contó a Isaac todas las cosas que había hecho, 67 y este hizo entrar a Rebeca en su carpa. Isaac se casó con ella y la amó. Así encontró un consuelo después de la muerte de su madre.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [2]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

1¡Aleluya!
¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
2¿Quién puede hablar de las proezas del Señor
y proclamar todas sus alabanzas?

Ant.: ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

3¡Felices los que proceden con rectitud,
los que practican la justicia en todo tiempo!
4Acuérdate de mi, Señor,
por el amor que tienes a tu pueblo.

Ant.: ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

4cVisítame con tu salvación,
5para que vea la felicidad de tus elegidos,
para que me alegre con la alegría de tu nación
y me gloríe con el pueblo de tu herencia.

Ant.: ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!
***
Ant. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!

Lectura * Año II

Enviaré hambre sobre el país, no de pan, sino de escuchar la palabra del Señor.
Lectura de la profecía de Amós
Podemos elegir entre estas Biblias...

4 Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país.

5 Ustedes dicen: “¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar;

6 compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo”.

9 Aquel día –oráculo del Señor– yo haré que el sol se ponga al mediodía, y en pleno día cubriré la tierra de tinieblas;

10 cambiaré sus fiestas en duelo y todos sus cantos en lamentaciones; haré que todos se ciñan un sayal y que se rapen todas las cabezas; haré que estén de duelo como por un hijo único, y su final será como un día de amargura.

11 Vendrán días –oráculo del Señor– en que enviaré hambre sobre el país, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de escuchar la palabra del Señor.

12 Se arrastrarán de un mar a otro e irán errantes del norte al este, buscando la palabra del Señor, pero no la encontrarán.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [12]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Yo te busco de todo corazón, Señor!

2Felices los que cumplen sus prescripciones
y lo buscan de todo corazón,
10Yo te busco de todo corazón:
no permitas que me aparte de tus mandamientos.

Ant.: ¡Yo te busco de todo corazón, Señor!

20Mi alma se consume,
deseando siempre tus decisiones.
30Elegí el camino de la verdad,
puse tus decretos delante de mí.

Ant.: ¡Yo te busco de todo corazón, Señor!

40Yo deseo tus mandamientos:
vivifícame por tu justicia.
131Abro mi boca y aspiro hondamente,
porque anhelo tus mandamientos.

Ant.: ¡Yo te busco de todo corazón, Señor!
***
Ant. ¡Yo te busco de todo corazón, Señor!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados,
y Yo los aliviaré,
dice el Señor.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.

+ EVANGELIO

No son los sanos los que tienen necesidad del médico; prefiero la misericordia al sacrificio.
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

9 Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.

10 Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. 11 Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?”. 12 Jesús, que había oído, respondió: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. 13 Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!