Sábado 12 Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

¿Acaso hay algo imposible para el Señor?. Cuando yo vuelva a verte, Sara habrá tenido un hijo.
Lectura del libro del Génesis
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 El Señor se apareció a Abraham junto al encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la entrada de su carpa, a la hora de más calor. 2 Alzando los ojos, divisó a tres hombres que estaban parados cerca de él. Apenas los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la carpa y se inclinó hasta el suelo, 3 diciendo: “Señor mío, si quieres hacerme un favor, te ruego que no pases de largo delante de tu servidor. 4 Yo haré que les traigan un poco de agua. Lávense los pies y descansen a la sombra del árbol. 5 Mientras tanto, iré a buscar un trozo de pan, para que ustedes reparen sus fuerzas antes de seguir adelante. ¡Por algo han pasado junto a su servidor!”. Ellos respondieron: “Está bien. Puedes hacer lo que dijiste”.

6 Abraham fue rápidamente a la carpa donde estaba Sara y le dijo: “¡Pronto! Toma tres medidas de la mejor harina, amásalas y prepara unas tortas”. 7 Después fue corriendo hasta el corral, eligió un ternero tierno y bien cebado, y lo entregó a su sirviente, que de inmediato se puso a prepararlo. 8 Luego tomó cuajada, leche y el ternero ya preparado, y se los sirvió. Mientras comían, él se quedó de pie al lado de ellos, debajo del árbol.

9 Ellos le preguntaron: “¿Dónde está Sara, tu mujer?”. “Ahí en la carpa”, les respondió. 10 Entonces uno de ellos le dijo: “Volveré a verte sin falta en el año entrante, y para ese entonces Sara habrá tenido un hijo”. Mientras tanto, Sara había estado escuchando a la entrada de la carpa, que estaba justo detrás de él. 11 Abraham y Sara eran ancianos de edad avanzada, y los períodos de Sara ya habían cesado. 12 Por eso, ella rió en su interior, pensando: “Con lo vieja que soy, ¿volveré a experimentar el placer? Además, ¡mi marido es tan viejo!”. 13 Pero el Señor dijo a Abraham: “¿Por qué se ha reído Sara, pensando que no podrá dar a luz, siendo tan vieja? 14 ¿Acaso hay algo imposible para el Señor? Cuando yo vuelva a verte para esta época, en el año entrante, Sara habrá tenido un hijo”. 15 Ella tuvo miedo, y trató de engañarlo, diciendo: “No, no me he reído”. Pero él le respondió: “Sí, te has reído”.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [2]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : El Señor se acordó de su misericordia.

46b«Mi alma canta la grandeza del Señor,
47y mi espíritu se estremece de gozo
en Dios, mi Salvador
48 Porque él miró con bondad
la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones
me llamarán feliz.

Ant.: El Señor se acordó de su misericordia.

49 Porque el Todopoderoso
ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!
50 Su misericordia se extiende
de generación en generación
sobre aquellos que lo temen.

Ant.: El Señor se acordó de su misericordia.

53 Colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos
con las manos vacías.
54 Socorrió a Israel, su servidor,
acordándose de su misericordia.

Ant.: El Señor se acordó de su misericordia.
***
Ant. El Señor se acordó de su misericordia.

Lectura * Año II

¡Invoca al Señor de corazón, gime, hija de Sión!
Podemos elegir entre estas Biblias...
2 El Señor devoró sin piedad todas las moradas de Jacob; derribó en su indignación las fortalezas de la hija de Judá; echó por tierra y profanó el reino y sus príncipes. 10 Están sentados en el suelo, silenciosos, los ancianos de la hija de Sión; se han cubierto la cabeza de polvo, se han vestido con un sayal. Dejan caer su cabeza hasta el suelo las vírgenes de Jerusalén. 11 Mis ojos se deshacen en llanto, me hierven las entrañas; mi bilis se derrama en la tierra por el desastre de la hija de mi pueblo, mientras desfallecen sus niños y pequeños en las plazas de la ciudad. 12 Ellos preguntan a sus madres: “¿Dónde hay pan y vino?”, mientras caen desfallecidos como heridos de muerte en las plazas de la ciudad, exhalando su espíritu en el regazo de sus madres. 13 ¿A quién podré compararte? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A quién te igualaré, para poder consolarte, virgen hija de Jerusalén? Porque tu desastre es inmenso como el mar: ¿quién te sanará? 14 Tus profetas te transmitieron visiones falsas e ilusorias. No revelaron tu culpa a fin de cambiar tu suerte, sino que te hicieron vaticinios falsos y engañosos. 18 ¡Invoca al Señor de corazón, gime, hija de Sión! ¡Deja correr tus lágrimas a raudales, de día y de noche: no te concedas descanso, que no repose la pupila de tus ojos! 19 ¡Levántate, y grita durante la noche, cuando comienza la ronda! ¡Derrama tu corazón como agua ante el rostro del Señor ! ¡Eleva tus manos hacia él, por la vida de tus niños pequeños, que desfallecen de hambre en todas las esquinas!

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

1¿Por qué, Señor, nos rechazaste para siempre
y arde tu indignación
contra las ovejas de tu rebaño?

Ant.: ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

2Acuérdate del pueblo que adquiriste
en otro tiempo,
de la tribu que rescataste
para convertirla en tu herencia;
acuérdate de Sión, donde pusiste tu Morada.

Ant.: ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

3Vuelve tus pasos hacia esta ruina completa:
todo lo destruyó el enemigo en el Santuario.
4Rugieron tus adversarios
en el lugar de tu asamblea,
pusieron como señales sus propios estandartes.

Ant.: ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

5Alzaron sus hachas
como en la espesura de la selva;
6destrozaron de un golpe todos los adornos,
los deshicieron con martillos y machetes;
7prendieron fuego a tu Santuario,
profanaron, hasta arrasarla,
la Morada de tu Nombre.

Ant.: ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

20Ten presente tu alianza,
porque todos los rincones del país
están repletos de violencia.
21Que el débil no retroceda lleno de confusión,
que el pobre y el oprimido alaben tu Nombre.

Ant.: ¡No te olvides de tus pobres, Señor!
***
Ant. ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

Cristo tomó nuestras debilidades
y cargó sobre sí nuestras enfermedades.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

17 para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.

+ EVANGELIO

Muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob.
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

5 Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole: 6 “Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente”. 7 Jesús le dijo: “Yo mismo iré a curarlo”. 8 Pero el centurión respondió: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. 9 Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: “Ve”, él va, y a otro: “Ven”, él viene; y cuando digo a mi sirviente: “Tienes que hacer esto”, él lo hace”.

10 Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: “Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. 11 Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos; 12 en cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar de dientes”. 13 Y Jesús dijo al centurión: “Ve, y que suceda como has creído”. Y el sirviente se curó en ese mismo momento.

14 Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de este en cama con fiebre. 15 Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo.

16 Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y curó a todos los que estaban enfermos, 17 para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!