Miércoles 4 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Dios corrige al que ama.
Lectura de la carta a los Hebreos
Podemos elegir entre estas Biblias...
4 Después de todo, en la lucha contra el pecado, ustedes no han resistido todavía hasta derramar su sangre.

5 Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: “Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes.

6 Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquel que recibe por hijo.”

7 Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregido por su padre? 11 Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. 12 Por eso, que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. 13 Y ustedes, avancen por un camino llano, para que el rengo no caiga, sino que se cure.

14 Busquen la paz con todos y la santificación, porque sin ella nadie verá al Señor. 15 Estén atentos para que nadie sea privado de la gracia de Dios, y para que no brote ninguna raíz venenosa capaz de perturbar y contaminar a la comunidad.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [2]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : El amor del Señor permanece para siempre

1Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
2bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios.

Ant.: El amor del Señor permanece para siempre

13Como un padre cariñoso con sus hijos,
así es cariñoso el Señor con sus fieles;
14él conoce de qué estamos hechos,
sabe muy bien que no somos más que polvo.

Ant.: El amor del Señor permanece para siempre

17Pero el amor del Señor permanece para siempre,
y su justicia llega hasta los hijos y los nietos
18de los que lo temen y observan su alianza,
de los que recuerdan sus preceptos
y los cumplen.

Ant.: El amor del Señor permanece para siempre
***
Ant. El amor del Señor permanece para siempre

Lectura * Año II

¡Soy yo el que he pecado!. Pero éstos, las ovejas, ¿qué han hecho?
Lectura del Segundo libro de Samuel
Podemos elegir entre estas Biblias...
2 El rey dijo a Joab, el jefe del ejército, que estaba con él: “Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba y hagan el censo del pueblo, para que yo sepa el número de la población”. 9 Joab presentó al rey las cifras del censo de la población, y resultó que en Israel había 800.000 hombres aptos para el servicio militar, y en Judá 500.000.

10 Pero, después de esto, David sintió remordimiento de haber hecho el recuento de la población, y dijo al Señor: “He pecado gravemente al obrar así. Dígnate ahora, Señor, borrar la falta de tu servidor, porque me he comportado como un necio”.

11 A la mañana siguiente, cuando David se levantó, la palabra del Señor había llegado al profeta Gad, el vidente de David, en estos términos: 12 “Ve a decir a David: Así habla el Señor: Te propongo tres cosas. Elige una, y yo la llevaré a cabo”. 13 Gad se presentó a David y le llevó la noticia, diciendo: “¿Qué prefieres: soportar tres años de hambre en tu país, o huir tres meses ante la persecución de tu enemigo, o que haya tres días de peste en tu territorio? Piensa y mira bien ahora lo que debo responder al que me envió”. 14 David dijo a Gad: “¡Estoy en un grave aprieto! Caigamos más bien en manos del Señor, porque es muy grande su misericordia, antes que caer en manos de los hombres”.

15 Entonces el Señor envió la peste a Israel, desde esa mañana hasta el tiempo señalado, y murieron setenta mil hombres del pueblo, desde Dan hasta Berseba. 16 El Ángel extendió la mano hacia Jerusalén para exterminarla, pero el Señor se arrepintió del mal que le infligía y dijo al Ángel que exterminaba al pueblo: “¡Basta ya! ¡Retira tu mano!”. El Ángel del Señor estaba junto a la era de Arauná, el jebuseo. 17 Y al ver al Ángel que castigaba al pueblo, David dijo al Señor: “¡Soy yo el que he pecado! ¡Soy yo el culpable! Pero estos, las ovejas, ¿qué han hecho? ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre la casa de mi padre!”.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [2]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!

1¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado
y liberado de su falta!
2¡Feliz el hombre a quien el Señor
no le tiene en cuenta las culpas,
y en cuyo espíritu no hay doblez!

Ant.: ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!

5Yo reconocí mi pecado,
no te escondí mi culpa,
pensando: “Confesaré mis faltas al Señor”.
¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado!

Ant.: ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!

6Por eso, que todos tus fieles te supliquen
en el momento de la angustia;
y cuando irrumpan las aguas caudalosas
no llegarán hasta ellos.

Ant.: ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!

7Tú eres mi refugio,
tú me libras de los peligros
y me colmas con la alegría de la salvación.

Ant.: ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!
***
Ant. ¡Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

Mis ovejas escuchan mi voz
Yo las conozco y ellas me siguen.
dice el Señor.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

27 Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.

+ EVANGELIO

Un profeta es despreciado solamente en su pueblo.
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Marcos
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. 2 Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? 3 ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. 4 Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa". 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. 6 Y él se asombraba de su falta de fe.

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!