Miércoles 27 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Tú te conmueves por ese ricino, y Yo, ¿no me voy a conmover por Nínive, la gran ciudad?
Lectura del libro de Jonás
Podemos elegir entre estas Biblias...

10 Al ver todo lo que los ninivitas hacían para convertirse de su mala conducta, Dios se arrepintió de las amenazas que les había hecho y no las cumplió.

1 Jonás se disgustó mucho y quedó muy enojado. 2 Entonces oró al Señor, diciendo: “¡Ah, Señor! ¿No ocurrió acaso lo que yo decía cuando aún estaba en mi país? Por eso traté de huir a Tarsis lo antes posible. Yo sabía que tú eres un Dios bondadoso y compasivo, lento para enojarte y de gran misericordia, y que te arrepientes del mal con que amenazas. 3 Ahora, Señor, quítame la vida, porque prefiero morir antes que seguir viviendo”. 4 El Señor le respondió: “¿Te parece que tienes razón para enojarte?”.

5 Jonás salió de Nínive y se sentó al este de la ciudad: allí levantó una choza y se sentó a la sombra de ella, para ver qué iba a suceder en la ciudad. 6 Entonces el Señor hizo crecer allí una planta de ricino, que se levantó por encima de Jonás para darle sombra y librarlo de su disgusto. Jonás se puso muy contento al ver esa planta. 7 Pero al amanecer del día siguiente, Dios hizo que un gusano picara el ricino y este se secó. 8 Cuando salió el sol, Dios hizo soplar un sofocante viento del este. El sol golpeó la cabeza de Jonás, y este se sintió desvanecer. Entonces se deseó la muerte, diciendo: “Prefiero morir antes que seguir viviendo”. 9 Dios le dijo a Jonás: “¿Te parece que tienes razón de enojarte por ese ricino?”. Y él respondió: “Sí, tengo razón para estar enojado hasta la muerte”. 10 El Señor le replicó: “Tú te conmueves por ese ricino que no te ha costado ningún trabajo y que tú no has hecho crecer, que ha brotado en una noche y en una noche se secó, 11 y yo, ¿no me voy a conmover por Nínive, la gran ciudad, donde habitan más de ciento veinte mil seres humanos que no saben distinguir el bien del mal, y donde hay además una gran cantidad de animales?”.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!

3Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor,
porque te invoco todo el día;
4reconforta el ánimo de tu servidor,
porque a ti, Señor, elevo mi alma.

Ant.: ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!

5Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
rico en misericordia con aquellos que te invocan:
6¡atiende, Señor, a mi plegaria,
escucha la voz de mi súplica!

Ant.: ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!

9Todas las naciones que has creado
vendrán a postrarse delante de ti,
y glorificarán tu Nombre, Señor,
10porque tú eres grande, Dios mío,
y eres el único que hace maravillas.

Ant.: ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!
***
Ant. ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!

Lectura * Año II

Reconocieron el don que me habia sido dado.
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los Gálatas
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito. 2 Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes, para asegurarme que no corría o no había corrido en vano. 3 Pero ni siquiera Tito, que estaba conmigo y era de origen pagano, fue obligado a circuncidarse,

6 En cuanto a los dirigentes –no me interesa lo que hayan sido antes, porque Dios no hace acepción de personas– no me impusieron nada más. 7 Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los judíos. 8 Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. 9 Por eso, Santiago, Cefas y Juan –considerados como columnas de la Iglesia– reconociendo el don que me había sido acordado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. 10 Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer.

11 Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. 12 En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando estos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. 13 Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. 14 Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: «Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?».

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Vayan por el mundo y anuncien el Evangelio!

1¡Alaben al Señor, todas las naciones,
glorifíquenlo, todos los pueblos!

Ant.: ¡Vayan por el mundo y anuncien el Evangelio!

2Porque es inquebrantable su amor por nosotros,
y su fidelidad permanece para siempre.
¡Aleluya!

Ant.: ¡Vayan por el mundo y anuncien el Evangelio!
***
Ant. ¡Vayan por el mundo y anuncien el Evangelio!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

Han recibido el espíritu de Hijos adoptivos,
que nos hace llamar a Dios ¡Abbá!,¡Padre!

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

15 Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abba!, es decir, ¡Padre!

+ EVANGELIO

Señor, enséñanos a orar.
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos». 2 Él les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino; 3 danos cada día nuestro pan cotidiano; 4 perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación».

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!