Miércoles 20 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Me dijeron: “¡Que reine un rey sobre nosotros!”. Siendo así que tienen como rey al Señor. ( 1 Sam. 12. 12 )
Lectura del libro de los Jueces
Podemos elegir entre estas Biblias...
6 Entonces se reunieron todos los señores de Siquém y todo Bet Miló, y fueron a proclamar rey a Abimélec, junto a la encina de la piedra conmemorativa que está en Siquém.

7 Cuando le llevaron la noticia a Jotám, este se puso en la cima del monte Garizím, y gritó con voz potente: “Escúchenme, señores de Siquém, y que Dios los escuche a ustedes:

8 Los árboles se pusieron en camino para ungir a un rey que los gobernara. Entonces dijeron al olivo: ‘Sé tú nuestro rey’.

9 Pero el olivo les respondió: ‘¿Voy a renunciar a mi aceite con el que se honra a los dioses y a los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?’.

10 Los árboles dijeron a la higuera: ‘Ven tú a reinar sobre nosotros’.

11 Pero la higuera les respondió: ‘¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a mecerme por encima de los árboles?’.

12 Los árboles le dijeron a la vid: ‘Ven tú a reinar sobre nosotros’.

13 Pero la vid les respondió: ‘¿Voy a renunciar a mi mosto que alegra a los dioses y a los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?’.

14 Entonces, todos los árboles dijeron a la zarza: ‘Ven tú a reinar sobre nosotros’.

15 Pero la zarza respondió a los árboles: ‘Si de veras quieren ungirme para que reine sobre ustedes, vengan a cobijarse bajo mi sombra; de lo contrario, saldrá fuego de la zarza y consumirá los cedros del Líbano’.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

2 Señor, el rey se regocija por tu fuerza,
¡y cuánto se alegra por tu victoria!
3 Tú has colmado los deseos de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.

Ant.: ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

4 Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito
y pones en su cabeza una corona de oro puro.
5 Te pidió larga vida y se la diste:
días que se prolongan para siempre.

Ant.: ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

6 Su gloria se acrecentó por tu triunfo,
tú lo revistes de esplendor y majestad;
7 le concedes incesantes bendiciones,
lo colmas de alegría en tu presencia.

Ant.: ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!
***
Ant. ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor! Sal. 20. 2

Lectura * Año II

Arrancaré las ovejas de su boca, y nunca más ellas seran su presa. ( Ez. 34. 10 )
Lectura del libro de Ezequiel
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 La palabra del Señor me llegó en estos términos: 2 ¡Profetiza, hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel! Tú dirás a esos pastores: Así habla el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben apacentar el rebaño? 3 Pero ustedes se alimentan con la leche, se visten con la lana, sacrifican a las ovejas más gordas, y no apacientan el rebaño. 4 No han fortalecido a la oveja débil, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, ni han buscado a la que estaba perdida. Al contrario, las han dominado con rigor y crueldad. 5 Ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las bestias salvajes. Mis ovejas se han dispersado, 6 y andan errantes por todas las montañas y por todas las colinas elevadas. ¡Mis ovejas están dispersas por toda la tierra, y nadie se ocupa de ellas ni trata de buscarlas!

7 Por eso, pastores, oigan la palabra del Señor. 8 Lo juro por mi vida -oráculo del Señor-: Porque mis ovejas han sido expuestas a la depredación y se han convertido en presa de todas las fieras salvajes por falta de pastor; porque mis pastores no cuidan a mis ovejas; porque ellos se apacientan a sí mismos, y no a mis ovejas; 9 por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: 10 Así habla el Señor: Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca más ellas serán su presa.

11 Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar!

1El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
2 Él me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
3 y repara mis fuerzas.

Ant.: ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar!

3bcMe guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
4 Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.

Ant.: ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar!

5 Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.

Ant.: ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar!

6 Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.

Ant.: ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar!
***
Ant. ¡El Señor es mi pastor, nada me puede faltar! Sal. 22. 1

ALELUIA

I. Del Leccionario:

La Palabra de Dios es viva y eficaz,
discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

12 Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

+ EVANGELIO

¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno? ( Mt. 20. 15 )
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...
30 Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.

1 Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. 2 Trató con ellos un denario por día y los envió a su viña. 3 Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, 4 les dijo: “Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo”. 5 Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. 6 Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: “¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?”. 7 Ellos le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Entonces les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña”.

8 Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: “Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros”. 9 Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. 10 Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. 11 Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, 12 diciendo: “Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada”. 13 El propietario respondió a uno de ellos: “Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? 14 Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. 15 ¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?”. 16 Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”.

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!