Lunes 27 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Jonás partió para huir lejos de la presencia del Señor.
Lectura del libro de Jonás
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 La palabra del Señor se dirigió a Jonás, hijo de Amitai, en estos términos: 2 “Parte ahora mismo para Nínive, la gran ciudad, y clama contra ella, porque su maldad ha llegado hasta mí”. 3 Pero Jonás partió para huir a Tarsis, lejos de la presencia del Señor. Bajó a Jope y encontró allí un barco que zarpaba hacia Tarsis; pagó su pasaje y se embarcó para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia del Señor.

4 Pero el Señor envió un fuerte viento sobre el mar, y se desencadenó una tempestad tan grande que el barco estaba a punto de partirse. 5 Los marineros, aterrados, invocaron cada uno a su dios, y arrojaron el cargamento al mar para aligerar la nave. Mientras tanto, Jonás había descendido al fondo del barco, se había acostado y dormía profundamente. 6 El jefe de la tripulación se acercó a él y le preguntó: “¿Qué haces aquí dormido? Levántate e invoca a tu dios. Tal vez ese dios se acuerde de nosotros, para que no perezcamos”. 7 Luego se dijeron unos a otros: “Echemos suertes para saber por culpa de quién nos viene esta desgracia”. Así lo hicieron, y la suerte recayó sobre Jonás.

8 Entonces le dijeron: “Explícanos por qué nos sobrevino esta desgracia. ¿Cuál es tu oficio? ¿De dónde vienes? ¿Cuál es tu país? ¿A qué pueblo perteneces?”. 9 Él les respondió: “Yo soy hebreo y venero al Señor, el Dios del cielo, el que hizo el mar y la tierra”. 10 Aquellos hombres sintieron un gran temor, y le dijeron: “¡Qué has hecho!”, ya que comprendieron, por lo que él les había contado, que huía de la presencia del Señor. 11 Y como el mar se agitaba cada vez más, le preguntaron: “¿Qué haremos contigo para que el mar se nos calme?”. 12 Jonás les respondió: “Levántenme y arrójenme al mar, y el mar se les calmará. Yo sé muy bien que por mi culpa les ha sobrevenido esta gran tempestad”.

13 Los hombres se pusieron a remar con fuerza, para alcanzar tierra firme; pero no lo consiguieron, porque el mar se agitaba cada vez más contra ellos. 14 Entonces invocaron al Señor, diciendo: “¡Señor, que no perezcamos a causa de la vida de este hombre! No nos hagas responsables de una sangre inocente, ya que tú, Señor, has obrado conforme a tu voluntad”. 15 Luego, levantaron a Jonás, lo arrojaron al mar, y en seguida se aplacó la furia del mar. 16 Los hombres, llenos de un gran temor al Señor, le ofrecieron un sacrificio e hicieron votos.

1 El Señor hizo que un gran pez se tragara a Jonás, y este permaneció en el vientre del pez tres días y tres noches.

11 Entonces el Señor dio una orden al pez, y este arrojó a Jonás sobre la tierra firme.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [1]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!

3b“Desde mi angustia invoqué al Señor,
y él me respondió;
desde el seno del Abismo, pedí auxilio,
y tú escuchaste mi voz.

Ant.: ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!

4 Tú me arrojaste a lo más profundo,
al medio del mar:
la corriente me envolvía,
¡todos tus torrentes y tus olas
pasaron sobre mí!

Ant.: ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!

5 Entonces dije:
He sido arrojado lejos de tus ojos,
pero yo seguiré mirando
hacia tu santo Templo.

Ant.: ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!

8 Cuando mi alma desfallecía,
me acordé del Señor,
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo Templo.

Ant.: ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!
***
Ant. ¡Me hiciste salir vivo de la fosa, Señor!

Lectura * Año II

El Evangelio no lo recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los Gálatas
Podemos elegir entre estas Biblias...

6 Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. 7 No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. 8 Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! 9 Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado!

10 ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. 11 Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque 12 yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [110:1-10c]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

1¡Aleluya!
Alef
Doy gracias al Señor de todo corazón,
Bet
en la reunión y en la asamblea de los justos.
2Guímel
Grandes son las obras del Señor:
Dálet
los que las aman desean comprenderlas.

Ant.: ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

7Mem
Las obras de sus manos son verdad y justicia;
Nun
todos sus preceptos son indefectibles:
8Sámec
están afianzados para siempre
Ain
y establecidos con lealtad y rectitud.

Ant.: ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

9Pe
Él envió la redención a su pueblo,
Sade
promulgó su alianza para siempre:
Cof
su Nombre es santo y temible.
10Tau
¡El Señor es digno de alabanza eternamente!

Ant.: ¡El Señor se acuerda de su Alianza!
***
Ant. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

Les doy un mandamiento nuevo:
ámense los unos a los otros, como Yo los he amado.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

34 Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros.

+ EVANGELIO

¿Quién es mi prójimo?
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

25 Y entonces, un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?». 26 Jesús le preguntó a su vez: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?». 27 Él le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo».

28 «Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida».

29 Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?». 30 Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos bandidos, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. 31 Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. 32 También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. 33 Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. 34 Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. 35 Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: “Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver”. 36 ¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?». 37 «El que tuvo compasión de él», le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: «Ve, y procede tú de la misma manera».

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!