Lunes 26 - Durante el año

CANTOS PARA HOY...

LECCIONARIO

Lectura * Año I

Yo salvo a mi pueblo de los países del oriente y de los países donde se pone el sol.
Lectura del libro del profeta Zacarías
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 La palabra del Señor llegó en estos términos:

2 Así habla el Señor de los ejércitos: Siento un gran celo por Sión y ardo de pasión por ella.

3 Así habla el Señor: Yo he vuelto a Sión, y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén será llamada “Ciudad de la Fidelidad”, y la montaña del Señor de los ejércitos, “Montaña Santa”.

4 Así habla el Señor de los ejércitos: Los ancianos y las ancianas se sentarán de nuevo en las plazas de Jerusalén, cada uno con su bastón en la mano, a causa de sus muchos años.

5 Las plazas de la ciudad se llenarán de niños y niñas, que jugarán en ellas.

6 Si esto parece imposible a los ojos del resto de este pueblo, ¿será también imposible para mí? –oráculo del Señor de los ejércitos–.

7 Así habla el Señor de los ejércitos: Yo salvo a mi pueblo de los países del oriente, y de los países donde se pone el sol.

8 Los haré volver y habitarán en medio de Jerusalén. Ellos serán mi Pueblo, y yo seré su Dios, en la fidelidad y en la justicia.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año I [2]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Reúnanse los pueblos y sirvan al Señor!

16Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
17cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
18cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.

Ant.: ¡Reúnanse los pueblos y sirvan al Señor!

19Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
20porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
21para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.

Ant.: ¡Reúnanse los pueblos y sirvan al Señor!

29Los hijos de tus servidores tendrán una morada
y su descendencia estará segura ante ti,
22para proclamar en Sión el nombre del Señor
y su alabanza en Jerusalén,
23cuando se reúnan los pueblos y los reinos,
y sirvan todos juntos al Señor.

Ant.: ¡Reúnanse los pueblos y sirvan al Señor!
***
Ant. ¡Reúnanse los pueblos y sirvan al Señor!

Lectura * Año II

El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el Nombre del Señor!
Lectura del libro de Job
Podemos elegir entre estas Biblias...

6 El día en que los hijos de Dios fueron a presentarse delante del Señor, también el Adversario estaba en medio de ellos. 7 El Señor le dijo: “¿De dónde vienes?”. El Adversario respondió al Señor: “De rondar por la tierra, yendo de aquí para allá”. 8 Entonces el Señor le dijo: “¿Te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal”. 9 Pero el Adversario le respondió: “¡No por nada teme Job al Señor! 10 ¿Acaso tú no has puesto un cerco protector alrededor de él, de su casa y de todo lo que posee? Tú has bendecido la obra de sus manos y su hacienda se ha esparcido por todo el país. 11 Pero extiende tu mano y tócalo en lo que posee: ¡seguro que te maldecirá en la cara!”. 12 El Señor dijo al Adversario: “Está bien. Todo lo que le pertenece está en tu poder, pero no pongas tu mano sobre él”. Y el Adversario se alejó de la presencia del Señor.

13 El día en que sus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo en la casa del hermano mayor, 14 llegó un mensajero y dijo a Job: “Los bueyes estaban arando y las asnas pastaban cerca de ellos, 15 cuando de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia”. 16 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: “Cayó del cielo fuego de Dios, e hizo arder a las ovejas y a los servidores hasta consumirlos. Yo solo pude escapar para traerte la noticia”. 17 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: “Los caldeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia”. 18 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: “Tus hijos y tus hijas comían y bebían en la casa de su hermano mayor, 19 y de pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto, que sacudió los cuatro ángulos de la casa. Esta se desplomó sobre los jóvenes, y ellos murieron. Yo solo pude escapar para traerte la noticia.

20 Entonces Job se levantó y rasgó su manto; se rapó la cabeza, se postró con el rostro en tierra 21 y exclamó: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor!”.

22 En todo esto, Job no pecó ni dijo nada indigno contra Dios.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial * Año II [4]

Podemos rezar con estas Biblias...o CANTAR...
Ant. : ¡Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras!

1Escucha, Señor, mi justa demanda,
atiende a mi clamor;
presta oído a mi plegaria,
porque en mis labios no hay falsedad.

Ant.: ¡Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras!

2 Tú me harás justicia,
porque tus ojos ven lo que es recto:
3 si examinas mi corazón
y me visitas por las noches,
si me pruebas al fuego,
no encontrarás malicia en mí.

Ant.: ¡Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras!

6 Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes:
inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.
7 Muestra las maravillas de tu gracia,
tú que salvas de los agresores
a los que buscan refugio a tu derecha.

Ant.: ¡Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras!
***
Ant. ¡Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras!

ALELUIA

I. Del Leccionario:

El Hijo del hombre vino para servir
y dar su vida en rescate por una multitud.

II. De la Biblia:
Podemos elegir entre estas Biblias...

45 Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud».

+ EVANGELIO

El más pequeño de ustedes, ése es el más grande
+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
R. ¡Gloria a Ti, Señor!
Podemos elegir entre estas Biblias...

46 Entonces se les ocurrió preguntarse quién sería el más grande. 47 Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomó a un niño y acercándolo, 48 les dijo: «El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande».

49 Juan, dirigiéndose a Jesús, le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros». 50 Pero Jesús le dijo: «No se lo impidan, porque el que no está contra ustedes, está con ustedes».

Palabra del Señor.

R. ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!