Santiago 3: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Los pecados de la lengua [ 1 | 12 ]

1 [bj] Mt. 23. 8; +1 Cor. 12. 28 [bnp] Prov. 10. 19; Prov. 13. 3 [bti] Rom. 12. 7; 1 Cor. 12. 28-29; Ef. 4. 11; 1 Tim. 4. 1-5

1 Hermanos, que no haya muchos entre ustedes que pretendan ser maestros, sabiendo que los que enseñamos seremos juzgados más severamente,

2 [bj] Prov. 10. 19; Prov. 18. 21; Ecli. 5. 9-15; Ecli. 14. 1; Ecli. 28. 13-26 [bti] Prov. 10. 13- 14. 17-19. 22; Prov. 13. 3; Prov. 18. 6-8. 21; Prov. 20. 19; Prov. 21. 23; Prov. 26. 28; Sal. 141. 3; Mt. 12. 34-37 [bla] Ecli. 14. 1

2
3 Cuando ponemos un freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dominamos todo su cuerpo. 4 Lo mismo sucede con los barcos: por grandes que sean y a pesar de la violencia de los vientos, mediante un pequeño timón, son dirigidos adonde quiere el piloto.

5 [bj] Dn. 7. 8. 20; Prov. 16. 27; Prov. 26. 18-21; Ecli. 28. 22

5 De la misma manera, la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, puede jactarse de hacer grandes cosas. Miren cómo una pequeña llama basta para incendiar un gran bosque.

6 [bj] Mt. 15. 18; +Mt. 3. 12; +Mt. 5. 22 [bnp] Prov. 16. 27

6 También la lengua es un fuego: es un mundo de maldad puesto en nuestros miembros, que contamina todo el cuerpo, y encendida por el mismo infierno, hace arder todo el ciclo de la vida humana.

7 [bj] +Gn. 1. 26; Gn. 9. 2

7 Animales salvajes y pájaros, reptiles y peces de toda clase, han sido y son dominados por el hombre.

8 [bj] Sal. 140. 4 [bti] Sal. 5. 10; Sal. 140. 4; Rom. 3. 13

8 Por el contrario, nadie puede dominar la lengua, que es un flagelo siempre activo y lleno de veneno mortal.

9 [bj] +Gn. 1. 27; Ef. 4. 29 [bti] Gn. 1. 26-27; Gn. 5. 1; Gn. 9. 6; Sab. 2. 23; 1 Cor. 11. 7

9 Con ella bendecimos al Señor, nuestro Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios.

10 [bla] Ef. 4. 29

10 De la misma boca salen la bendición y la maldición. Pero no debe ser así, hermanos.

11 [bj] Mt. 7. 16

11 ¿Acaso brota el agua dulce y la amarga de una misma fuente?

12 [bti] Mt. 7. 16-18; Lc. 6. 43- 45

12 ¿Acaso, hermanos, una higuera puede producir aceitunas, o higos una vid? Tampoco el mar puede producir agua dulce.

La verdadera y la falsa sabiduría [ 13 | 18 ]

13 [bj] Ecli. 19. 20-30; Ef. 4. 1-2 [bnp] Ecli. 10. 28 [ba] Gál. 5. 16-26; Rom. 8. 5-13; 1 Cor. 1. 20-29

13 El que se tenga por sabio y prudente, demuestre con su buena conducta que sus actos tienen la sencillez propia de la sabiduría.

14-16 [bti] Rom. 8. 5-8; Gál. 5. 19-21 [bla] 1 Cor. 3. 3; Ef. 4. 31

14 Pero si ustedes están dominados por la rivalidad y por el espíritu de discordia, no se vanagloríen ni falten a la verdad.

15 [bj] 2 Cor. 1. 12; 1 Cor. 3. 3

15 Semejante sabiduría no desciende de lo alto sino que es terrena, sensual y demoníaca. 16 Porque donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad.

17 [bj] +Sant. 1. 5; 1 Cor. 13. 4-7; Flp. 1. 11; Heb. 12. 11; Mt. 5. 9 [bnp] Sab. 7. 22-23 [bti] Gál. 5. 22-25

17 En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera.

18 [bnp] Mt. 5. 9 [bti] Is. 32. 17; Heb. 12. 11 [bla] Flp. 1. 11

18 Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz.