Hebreos 9: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

El antiguo Santuario [ 1 | 5 ]

1 [bj] Éx. 25-26

1 La primera Alianza tenía un ritual para el culto y un santuario terrestre.

2 [bti] Éx. 25. 23-40; 26. 1-30

2 En él se instaló un primer recinto, donde estaban el candelabro, la mesa y los panes de la oblación: era el lugar llamado Santo.

3 [bti] Éx. 26. 31-33

3 Luego, detrás del segundo velo había otro recinto, llamado el Santo de los santos.

4 [bj] Éx. 30. 1; Éx. 25. 10; Éx. 16; Núm. 17. 25 [bti] Éx. 40. 20; Núm. 17. 16-25; Deut. 10. 3-5; 1 Rey. 8. 9

4 Allí estaban el altar de oro para los perfumes y el Arca de la Alianza, toda recubierta de oro, en la cual había un cofre de oro con el maná, la vara de Aarón que había florecido y las Tablas de la Alianza.

5 [bj] Éx. 24. 12; Éx. 25. 17-18+ [blpd] Éx. 25. 17-22

5 * Sobre ella estaban los Querubines de la Gloria, que cubrían el Propiciatorio con la sombra de sus alas. Pero no es este el momento de entrar en detalles.

El culto de la Antigua Alianza [ 6 | 10 ]

6 [bj] Éx. 30. 10; Lev. 16. 2-29; Heb. 7. 27 [bnp] Éx. 40 [bti] Núm. 18. 2-6

6 Dentro de este ordenamiento, los sacerdotes entran siempre al primer recinto para celebrar el culto.

7 [blpd] Lev. 16. 2-9 [bti] Lev. 16. 2. 12. 15

7 * Pero al segundo, sólo entra una vez al año el Sumo Sacerdote, llevando consigo la sangre que ofrece por sus faltas y las del pueblo.

8 [bj] 10. 20

8 El Espíritu Santo da a entender con esto que el camino del Santuario no es accesible mientras subsista el primer recinto.

9 [bj] 1 Cor. 10. 6; 11. 40; Col. 2. 16-17 [bti] Heb. 10. 1-4. 11

9 Esto es un símbolo para el tiempo presente: en efecto, allí se ofrecen dones y sacrificios que no pueden hacer perfecto en su conciencia al que practica el culto.

10 [bnp] Col. 2. 16 [bti] 1 Cor. 10. 6. 11; Col. 2. 16-17

10 Sólo se trata de prescripciones externas sobre alimentos, bebidas y abluciones diversas, válidas hasta el momento de la renovación.

La entrada de Cristo en el Santuario celestial [ 11 | 14 ]

11 [bj] 4. 14; 9. 24; 10. 20 [bti] 2. 17

11 * Cristo, en cambio, ha venido como Sumo Sacerdote de los bienes futuros. Él, a través de una Morada más excelente y perfecta que la antigua - no construida por manos humanas, es decir, no de este mundo creado -

12 [bj] Heb. 7. 27; Mt. 26. 28; Rom. 3. 24 [bnp] Núm. 19. 2-10 [bti] 9. 26; 10. 10

12 entró de una vez por todas en el Santuario, no por la sangre de chivos y terneros, sino por su propia sangre, obteniéndonos así una redención eterna.

13 [bj] Núm. 19. 2-10. 17-20 [bti] Lev. 16. 14-16; Núm. 19. 9. 17-19

13 Porque si la sangre de chivos y toros y la ceniza de ternera, con que se rocía a los que están contaminados por el pecado, los santifica, obteniéndoles la pureza externa,

14 [bj] 2 Cor. 13. 13; 1 Ped. 1. 18-19; Heb. 10. 10; 6. 1; 12. 28; Rom. 1. 9 [bti] 10. 19; 1 Jn. 1. 7

14 ¡cuánto más la sangre de Cristo, que por obra del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para permitirnos tributar culto al Dios viviente!

Cristo, mediador de la Nueva Alianza [ 15 | 23 ]

15 [bj] 8. 6; Gál. 4. 1-7 [bti] 8. 8-12; 12. 24

15 * Por eso, Cristo es mediador de una Nueva Alianza entre Dios y los hombres, a fin de que, habiendo muerto para redención de los pecados cometidos en la primera Alianza, los que son llamados reciban la herencia eterna que ha sido prometida. 16 Porque para que se cumpla un testamento es necesario que muera el testador: 17 mientras este vive, el testamento no vale, y sólo a su muerte entra en vigor. 18 De allí que tampoco la primera Alianza fuera inaugurada sin derramamiento de sangre.

19 [bj] Éx. 24. 6-8+ [bti] 10. 29; 12. 24; 13. 20; Éx. 24. 3-8; Zac. 9. 11; Mt. 26. 28; 1 Cor. 11. 25

19 Efectivamente, cuando Moisés promulgó delante de todo el pueblo cada uno de los mandamientos escritos en la Ley, tomó la sangre de novillos y chivos - junto con el agua, la lana escarlata y el hisopo - y roció el Libro y también a todo el pueblo,

20 [bj] Mt. 26. 28 [bnp] Éx. 24. 6-8

20 * diciendo: Esta es la sangre de la Alianza que Dios ha establecido con ustedes. 21 De la misma manera, roció con sangre la Morada y todos los objetos del culto.

22 [bti] Lev. 17. 11

22 Además, según prescribe la Ley, casi todas las purificaciones deben hacerse con sangre, ya que no hay remisión de pecados sin derramamiento de sangre.

23 [bj] 8. 5; 9. 11 [bnp] Hech. 1. 11

23 Ahora bien, si las figuras de las realidades celestiales debieron ser purificadas de esa manera, era necesario que esas mismas realidades también lo fueran, pero con sacrificios muy superiores.

La mediación eterna de Cristo [ 24 | 28 ]

24 [bj] 1 Cor. 10. 6; 7. 25 [bti] 1 Jn. 2. 1

24 Cristo, en efecto, no entró en un Santuario erigido por manos humanas - simple figura del auténtico Santuario - sino en el cielo, para presentarse delante de Dios en favor nuestro.

25 [bnp] Lev. 18

25 Y no entró para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como lo hace el Sumo Sacerdote que penetra cada año en el Santuario con una sangre que no es la suya.

26 [bj] 7. 27; Gál. 4. 4; Jn. 1. 29

26 Porque en ese caso, hubiera tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. En cambio, ahora él se ha manifestado una sola vez, en la consumación de los tiempos, para abolir el pecado por medio de su Sacrificio. 27 Y así como el destino de los hombres es morir una sola vez, después de lo cual viene el Juicio,

28 [bj] Is. 53. 12; 1 Tim. 6. 14; Flp. 3. 20-21; Hech. 3. 20-21 [bnp] Rom. 8. 3 [bti] 1 Ped. 2. 24; 1 Tes. 1. 10; 2 Tim. 4. 8

28 * así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.
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Ver Éx. 25. 17-22

1. Éx. 25. 17-22:

17 También harás una tapa de oro puro, de ciento veinticinco centímetros de largo por setenta y cinco de ancho, 18 y en sus dos extremos forjarás a martillo dos querubines de oro macizo. 19 El primer querubín estará en un extremo y el segundo en el otro, y los harás de tal manera que formen una sola pieza con la tapa. 20 Ellos tendrán las alas extendidas hacia arriba, cubriendo con ellas la tapa; y estarán uno frente a otro, con sus rostros vueltos hacia ella. 21 Después colocarás la tapa sobre la parte superior del arca, y en ella pondrás las tablas del Testimonio que yo te daré. 22 Allí me encontraré contigo, y desde allí, desde el espacio que está en medio de los dos querubines, yo te comunicaré mis órdenes para que se las transmitas a los israelitas.
7

Ver Lev. 16. 2-9

1. Lev. 16. 2-9:

2 Él le dijo: Ordena a tu hermano Aarón que no entre en cualquier momento en la parte del Santuario que está detrás del velo, frente a la tapa que cubre el Arca. De lo contrario morirá, porque yo me aparezco en la nube, sobre la tapa del Arca. 3 Él deberá entrar en el Santuario solamente de esta manera: con un novillo para un sacrificio por el pecado y con un carnero para un holocausto. 4 Además, tendrá que estar vestido con la túnica sagrada de lino y cubierto con pantalones de lino; se ceñirá con la faja de lino y llevará puesto el turbante de lino. Estas son vestiduras sagradas, que él se pondrá después de haberse bañado con agua.

5 Aarón recibirá de la comunidad de los israelitas dos chivos para un sacrificio por el pecado y un carnero para un holocausto. 6 Él ofrecerá su propio novillo como sacrificio por el pecado, y practicará el rito de expiación por sí mismo y por su familia. 7 Luego tomará los dos chivos y los presentará delante del Señor, a la entrada de la Carpa del Encuentro. 8 En seguida echará las suertes sobre los dos chivos: una suerte para el Señor y la otra para Azazel. 9 Presentará el chivo que la suerte haya destinado al Señor, y lo ofrecerá como sacrificio por el pecado.
11-12

“Una Morada más exceíente y perfecta que la antigua”: esta expreslón aIude probablemente al Cuerpo resucítado de Cristo renovado y glorificado gracias a su Sacrificio redentor. que penetró de una vez para siempre en ei “Santuario” celestial.

15-17

Este pasaje juega con el doble sentido de una palabra griega que significa a la vez “alianza” y “testamento”. Por una parte, la muerte de Cristo era necesaria para que entrara en vigencia su “Testamento”, es decir, 1a última voluntad de Dios con respecto a los hombres. Por otra parte, la Nueva “Alianza”, lo mismo que la Antigua, debía sellarse con un sacrificio cruento.

20

Éx. 24. 8

1. Éx. 24. 8:

8 Entonces Moisés tomó la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: “Esta es la sangre de la alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas”.
28

Is. 53. 12

1. Is. 53. 12:

12 Por eso le daré una parte entre los grandes, y él repartirá el botín junto con los poderosos. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los culpables, siendo así que llevaba el pecado de muchos e intercedía en favor de los culpables.