Romanos 12: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

LAS EXIGENCIAS PRÁCTICAS DE LA FE

La fe no consiste en una actitud meramente intelectual, sino que entraña un compromiso de vida. Es necesario encarnarla en la realidad cotidiana. En otras palabras, debemos vivir de acuerdo con lo que creemos. Si creemos que hemos sido salvados por «la Buena Noticia de la gracia de Dios» (Hech. 20. 24), nuestra conducta tiene que ser la de quienes estamos «salvados». Más aún, la fe que salva es «la que obra por medio del amor» (Gál. 5. 6). Esta es la idea subyacente en la segunda parte de la Carta a los Romanos.

El Apóstol enumera una serie de exigencias prácticas de la fe. La primera de todas es el amor, en el que se resume toda la Ley (13. 10). El amor debe llevarnos a poner todas nuestras aptitudes al servicio de los demás e, incluso, a perdonar a los mismos enemigos. Sobre todo, debe manifestarse hacia los débiles en la fe (14. 1 - 15. 6), a imitación de Cristo, que murió por todos. Para poder glorificar a Dios «con un solo corazón y una sola voz», es necesario «tener los mismos sentimientos» y ser «mutuamente acogedores» (15. 5-7).

El culto espiritual [ 1 | 2 ]

1 * Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer.

2 [bj] Hech. 10. 35+; Hech. 1. 9+; Hech. 8. 5. 14. 26s; Ef. 4. 23s; Rom. 2. 18; Ef. 5. 10. 17; Flp. 1. 10; Heb. 5. 14

2 No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Los carismas al servicio de la comunidad [ 3 | 8 ]

3 [bj] Flp. 2. 3

3 En virtud de la gracia que me fue dada, le digo a cada uno de ustedes: no se estimen más de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, según la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.

4 [bj] 1 Cor. 12. 9; 1 Cor. 13. 2; Ef. 4. 7+

4 * Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros con diversas funciones,

5 [bj] 1 Cor. 12. 12+

5 también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros.

6 [bj] 1 Cor. 12. 8-10. 28-30; Ef. 4. 7-11; Hech. 11. 27+

6 * Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe. 7 El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.

8 [bj] Tit. 1. 5+

8 El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.

El amor fraterno [ 9 | 13 ]

9 Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien.

10 [bj] 1 Ped. 1. 22; Jn. 13. 34; Flp. 2. 3

10 Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. 11 Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor.

12 [bj] 1 Cor. 13. 13+

12 Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.

13 [bj] Col. 4. 2; Hech. 1. 14; Hech. 6. 4; Hech. 9. 13+

13 Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad.

El amor a los enemigos [ 14 | 21 ]

14 [bj] Mt. 5. 38-48+

14 Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca.

15 [bj] Ecli. 7. 34; 1 Cor. 12. 26

15 Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. 16 * Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes. No presuman de sabios.

17 [bj] Prov. 3. 7; 1 Tes. 5. 15; 1 Ped. 3. 9

17 * No devuelvan a nadie mal por mal. Procuren hacer el bien delante de todos los hombres.

18 [bj] Prov. 3. 4; 2 Cor. 8. 21

18 En cuanto dependa de ustedes, traten de vivir en paz con todos.

19 [bj] Prov. 20. 22; 1 Cor. 6. 6-7; <Lev. 19. 18; <Deut. 32. 35; Gn. 50. 19

19 * Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor.

20 [bj] <Prov. 25. 21-22+; Sant. 5. 4

20 * Y en otra parte está escrito: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, amontonarás carbones encendidos sobre su cabeza. 21 No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien.
12.1

Pablo pone de relieve que el «culto» por excelencia del cristiano es toda su vida, convertida en ofrenda «agradable» a Dios. De una manera especial, el apostolado (1. 9; 15. 16), la fe (Flp. 2. 17) y la ayuda a los necesitados (2 Cor. 9. 11-15; Flp. 4. 18; Heb. 13. 16).

1. 1. 9:

9 Dios, a quien tributo un culto espiritual anunciando la Buena Noticia de su Hijo, es testigo de que yo los recuerdo constantemente,

2. 15. 16:

16 la de ser ministro de Jesucristo entre los paganos, ejerciendo el oficio sagrado de anunciar la Buena Noticia de Dios, a fin de que los paganos lleguen a ser una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo.

3. Flp. 2. 17:

17 Y aunque mi sangre debiera derramarse como libación sobre el sacrificio y la ofrenda sagrada, que es la fe de ustedes, yo me siento dichoso y comparto su alegría.

4. 2 Cor. 9. 11-15:

11 Así, serán colmados de riquezas y podrán dar con toda generosidad; y esa generosidad, por intermedio nuestro, se transformará en acciones de gracias a Dios. 12 Porque este servicio sagrado, no sólo satisface las necesidades de los santos, sino que también es una fuente abundante de acciones de gracias a Dios. 13 En efecto, al comprobar el verdadero carácter de la ayuda que ustedes les prestan, ellos glorificarán a Dios por la obediencia con que ustedes confiesan la Buena Noticia de Cristo y por la generosidad con que están unidos a ellos y a todos. 14 Y la oración que ellos harán por ustedes pondrá de manifiesto el cariño que les profesan, a causa de la gracia sobreabundante que Dios derramó sobre ustedes. 15 ¡Demos gracias a Dios por su don inefable!

5. Flp. 4. 18:

18 Por el momento, tengo todo lo necesario y más todavía. Vivo en la abundancia desde que Epafrodito me entregó la ofrenda de ustedes, como perfume de aroma agradable, como sacrificio aceptable y grato a Dios.

6. Heb. 13. 16:

16 Hagan siempre el bien y compartan lo que poseen, porque esos son sacrificios agradables a Dios.
4-5

Ver 1 Cor. 12. 12.

1. 1 Cor. 12. 12:

12 Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo.
6-8

El tema de los «dones» o «carismas» se encuentra ampliamente desarrollado en 1 Cor. 12; 14. Ver Ef. 4. 11-12.

1. 1 Cor. 12:

1 Con relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes vivan en la ignorancia. 2 Ustedes saben que cuando todavía eran paganos, se dejaban arrastrar ciegamente al culto de dioses inanimados. 3 Por eso les aseguro que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: «Maldito sea Jesús». Y nadie puede decir: «Jesús es el Señor», si no está impulsado por el Espíritu Santo. 4 Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. 5 Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. 6 Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. 7 En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.

8 El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; 9 a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu; 10 a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. 11 Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

12 Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. 13 Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos, esclavos y hombres libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

14 El cuerpo no se compone de un solo miembro sino de muchos. 15 Si el pie dijera: «Como no soy mano, no formo parte del cuerpo», ¿acaso por eso no seguiría siendo parte de él? 16 Y si el oído dijera: «Ya que no soy ojo, no formo parte del cuerpo», ¿acaso dejaría de ser parte de él? 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato?

18 Pero Dios ha dispuesto a cada uno de los miembros en el cuerpo, según un plan establecido. 19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 De hecho, hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 El ojo no puede decir a la mano: «No te necesito», ni la cabeza, a los pies: «No tengo necesidad de ustedes». 22 Más aún, los miembros del cuerpo que consideramos más débiles también son necesarios, 23 y los que consideramos menos decorosos son los que tratamos más decorosamente. Así nuestros miembros menos dignos son tratados con mayor respeto, 24 ya que los otros no necesitan ser tratados de esa manera. Pero Dios dispuso el cuerpo, dando mayor honor a los miembros que más lo necesitan, 25 a fin de que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros sean mutuamente solidarios. 26 ¿Un miembro sufre? Todos los demás sufren con él. ¿Un miembro es enaltecido? Todos los demás participan de su alegría.

27 Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. 28 En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. 29 ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? 30 ¿Todos tienen el don de curar? ¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas?

31 Ustedes, por su parte, aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía.

2. Ef. 4. 11-12:

11 Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. 12 Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo,
19

Deut. 32. 35. «Den lugar a la ira de Dios»: esta expresión significa que Dios es el único que puede hacer justicia y castigar debidamente al pecador. Ver nota 1. 18; Heb. 10. 29-31.

1. Deut. 32. 35:

35 Mía será la venganza y la retribución en el momento que vacilen sus pies, porque está cerca el día de su ruina y ya se precipita el desenlace.

2. Heb. 10. 29-31:

29 Piensen, entonces, qué castigo merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios, el que profanó la sangre de la Alianza con la cual fue santificado y ultrajó al Espíritu de la gracia. 30 Porque nosotros conocemos a aquel que ha dicho: La venganza me pertenece y yo daré la retribución. Y además: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Verdaderamente es algo terrible caer en las manos del Dios viviente!
20

Prov. 25. 21-22. Los «carbones encendidos» simbolizan probablemente el remordimiento y la vergüenza. La bondad hacia el enemigo es la mejor manera de llevarlo a un cambio de actitud y de hacerle deponer su enemistad.

1. Prov. 25. 21-22:

21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: 22 así acumulas carbones encendidos sobre su cabeza y el Señor te recompensará.