Juan 7: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

LA LUZ DEL MUNDO

El tema de la decisión a favor o en contra de Jesús está presente a lo largo de todo el cuarto Evangelio. Este tema adquiere un dramatismo particular en los capítulos siguientes, que agrupan una serie de controversias sobre el origen del Mesías, surgidas durante la fiesta de las Chozas. Él se declara superior a Abraham y se llama a sí mismo «Yo Soy» (8. 24, 28, 58), que es el Nombre divino revelado a Moisés. Ante esta afirmación «los judíos» quieren apedrearlo, pero su «hora» no ha llegado todavía.

La fiesta de las Chozas duraba una semana. El último día se hacía una oración para pedir la lluvia. Era la «liturgia del agua». Ese día Jesús hace una solemne proclamación: «El que tenga sed, venga a mí; y beba el que cree en mí» (7. 37-38). Así anunciaba que su costado abierto en la Cruz sería la fuente de donde brotaría el agua viva del Espíritu. También con ocasión de esa Fiesta, se encendían grandes lámparas. Él se declara entonces la «luz del mundo» (8. 12), y lo ratifica por medio de un «signo» bien elocuente: la curación de un ciego de nacimiento. Cada creyente es iluminado interiormente por Cristo, como lo fue exteriormente aquel ciego. Para eso es preciso escuchar la Palabra de Jesús, «el buen Pastor» que «da su vida por las ovejas» (10.11).

Viaje de Jesús a Jerusalén [ 1 | 13 ]

1 Después de esto, Jesús recorría la Galilea; no quería transitar por Judea porque los judíos intentaban matarlo. 2 * Se acercaba la fiesta judía de las Chozas, 3 y sus hermanos le dijeron: «No te quedes aquí; ve a Judea, para que también tus discípulos de allí vean las obras que haces. 4 Cuando uno quiere hacerse conocer, no actúa en secreto; ya que tú haces estas cosas, manifiéstate al mundo». 5 Efectivamente, ni sus propios hermanos creían en él. 6 Jesús les dijo: «Mi tiempo no ha llegado todavía, mientras que para ustedes cualquier tiempo es bueno. 7 El mundo no tiene por qué odiarlos a ustedes; me odia a mí, porque atestiguo contra él que sus obras son malas. 8 Suban ustedes para la fiesta. Yo no subo a esa fiesta, porque mi tiempo no se ha cumplido todavía». 9 Después de decirles esto, permaneció en Galilea. 10 * Sin embargo, cuando sus hermanos subieron para la fiesta, también él subió, pero en secreto, sin hacerse ver. 11 Los judíos lo buscaban durante la fiesta y decían: «¿Dónde está ese?». 12 Jesús era el comentario de la multitud. Unos opinaban: «Es un hombre de bien». Otros, en cambio, decían: «No, engaña al pueblo». 13 Sin embargo, nadie hablaba de él abiertamente, por temor a los judíos.

Enseñanza de Jesús en Jerusalén [ 14 | 24 ]

14 Promediaba ya la celebración de la fiesta, cuando Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar. 15 Los judíos, admirados, decían: «¿Cómo conoce las Escrituras sin haber estudiado?».
16 Jesús les respondió:
«Mi enseñanza no es mía,
sino de aquel que me envió.
17 El que quiere hacer la voluntad de Dios
conocerá si esta enseñanza es de Dios
o si yo hablo por mi cuenta.
18 El que habla por su cuenta
busca su propia gloria,
pero el que busca la gloria de aquel que lo envió,
ese dice la verdad y no hay nada de falso en él.
19 ¿Acaso Moisés no les dio la Ley?
Pero ninguno de ustedes la cumple.
¿Por qué quieren matarme?».
20 La multitud respondió: «Estás poseído por el demonio: ¿quién quiere matarte?». 21 * Jesús continuó: «Por una sola obra que realicé, ustedes están maravillados. 22 Moisés les dio la circuncisión –aunque ella no viene de Moisés, sino de los patriarcas– y ustedes la practican también en sábado. 23 * Si se circuncida a un hombre en sábado para no quebrantar la Ley de Moisés, ¿cómo ustedes se enojan conmigo porque he curado completamente a un hombre en sábado? 24 No juzguen según las apariencias, sino conforme a la justicia».

Discusiones sobre el origen del Mesías [ 25 | 32 ]

25 Algunos de Jerusalén decían: «¿No es este aquel a quien querían matar? 26 ¡Y miren cómo habla abiertamente y nadie le dice nada! ¿Habrán reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mesías? 27 * Pero nosotros sabemos de dónde es este; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde es».
28 Entonces Jesús, que enseñaba en el Templo, exclamó:
«¿Así que ustedes me conocen
y saben de dónde soy?
Sin embargo, yo no vine por mi propia cuenta;
pero el que me envió dice la verdad,
y ustedes no lo conocen.
29 Yo sí lo conozco,
porque vengo de él
y es él el que me envió».
30 Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él, porque todavía no había llegado su hora. 31 Muchos de la multitud creyeron en él y decían: «Cuando venga el Mesías, ¿podrá hacer más signos de los que hace este hombre?». 32 Llegó a oídos de los fariseos lo que la gente comentaba de él, y enviaron guardias para detenerlo.

Anuncio de la partida de Jesús [ 33 | 36 ]

33 Después Jesús dijo:
«Poco tiempo estaré aún con ustedes
y me iré a aquel que me envió.
34 * Me buscarán y no me encontrarán,
porque allí donde yo estoy
ustedes no pueden venir».
35 Los judíos comentaban entre ellos: «¿A dónde irá, para que no podamos encontrarlo? ¿Acaso irá a reunirse con los judíos dispersos entre los paganos, para enseñar a los paganos?
36 ¿Qué quiso decir con estas palabras:
«Me buscarán y no me encontrarán,
y allí donde yo estoy
ustedes no pueden venir»?».

Jesús, fuente de agua viva [ 37 | 39 ]

37 El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús, poniéndose de pie, exclamó:
«El que tenga sed, venga a mí;
y beba
38 * el que cree en mí».
Como dice la Escritura:
De su seno brotarán manantiales de agua viva.
39 Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran en él. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aún no había sido glorificado.

Nuevas discusiones sobre el origen del Mesías [ 40 | 53 ]

40 Algunos de la multitud que lo habían oído, opinaban: «Este es verdaderamente el Profeta». 41 Otros decían: «Este es el Mesías». Pero otros preguntaban: «¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea? 42 * ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?». 43 Y por causa de él, se produjo una división entre la gente. 44 Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él.
45 Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y estos les preguntaron: «¿Por qué no lo trajeron?». 46 Ellos respondieron: «Nadie habló jamás como este hombre». 47 Los fariseos respondieron: «¿También ustedes se dejaron engañar? 48 ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él? 49 En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita».
50 Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo: 51 «¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?». 52 Le respondieron: «¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta». 53 Y cada uno regresó a su casa.
7 2

La fiesta «de las Chozas» –llamada así porque los peregrinos se alojaban en chozas– era la fiesta de acción de gracias por la cosecha y recordaba la protección de Dios durante la marcha por el desierto, después de la salida de Egipto. Ver Lev. 23. 34-36; Núm. 29. 12-38; Deut. 16. 13-15

1. Lev. 23. 34-36:

34 Habla en estos términos a los israelitas: Además, el día quince de este séptimo mes se celebrará la fiesta de las Chozas en honor del Señor, durante siete días. 35 El primer día habrá una asamblea litúrgica, y ustedes no harán ningún trabajo servil. 36 Durante siete días presentarán una ofrenda que se quema para el Señor. Al octavo día, celebrarán una asamblea litúrgica y presentarán una ofrenda que se quema para el Señor: es una asamblea solemne y ustedes no harán ningún trabajo.

2. Núm. 29. 12-38:

12 El día quince del séptimo mes tendrán una asamblea litúrgica. No harán ninguna clase de trabajos y durante siete días seguidos celebrarán una fiesta de peregrinación en honor del Señor. 13 Ofrecerán como holocausto de aroma agradable al Señor trece novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 14 con su oblación de harina de la mejor calidad, amasada con aceite: tres décimas partes de una medida por cada uno de los trece novillos, dos décimas partes por cada uno de los dos carneros 15 y una décima parte por cada uno de los catorce corderos. 16 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

17 El segundo día ofrecerán doce novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 18 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 19 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y sus libaciones.

20 El tercer día ofrecerán once novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 21 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 22 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

23 El cuarto día ofrecerán diez novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 24 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 25 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

26 El quinto día ofrecerán nueve novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 27 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 28 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

29 El sexto día ofrecerán ocho novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 30 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros, y de corderos. 31 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

32 El séptimo día ofrecerán siete novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto, 33 con las oblaciones y libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 34 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

35 El octavo día tendrán una reunión solemne y no harán ninguna clase de trabajo. 36 Ofrecerán como holocausto, como ofrenda que se quema con aroma agradable al Señor, un novillo, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto, 37 con la oblación y las libaciones prescritas, según el número de novillos, de carneros y de corderos. 38 También ofrecerán un chivo como sacrificio por el pecado, además del holocausto perpetuo, de su oblación y su libación.

3. Deut. 16. 13-15:

13 Celebra durante siete días la fiesta de las Chozas, apenas termines de recoger los frutos de tu era y de tu lagar. 14 Te alegrarás durante la fiesta, junto con tu hijo y tu hija, con tu esclavo y tu esclava, y con el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que vivan en tu ciudad. 15 Siete días estarás de fiesta en honor del Señor, tu Dios, en el lugar que él elija. Porque el Señor, tu Dios, te bendecirá en todas tus cosechas y en todas tus obras, para que seas plenamente feliz.
6-10

Jesús no tenía que ir públicamente a Jerusalén hasta que llegara su «tiempo», es decir, su «hora». Por eso, en esta ocasión lo hizo en forma privada, cuando ya mediaba la fiesta. En cambio, sus parientes podían ir en cualquier momento.

21

«Por una sola obra»: alusión probable a la curación del paralítico (5. 1-9).

1. 5. 1-9:

1 Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. 2 Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco pórticos. 3 Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, lisiados y paralíticos, que esperaban la agitación del agua. 4 . 5 Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años. 6 Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: «¿Quieres curarte?». 7 Él respondió: «Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes». 8 Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y camina». 9 En seguida el hombre se curó, tomó su camilla y empezó a caminar. Era un sábado,
23

Jesús justifica la curación del paralítico realizada en «sábado», razonando a la manera rabínica. Ya que se consideraba la circuncisión como la curación de un miembro del cuerpo, Jesús declara que si esa curación parcial se permitía en sábado, mucho más debía permitirse una curación total.

27

Si bien se sabía que el Mesías iba a nacer en Belén (v. 42) era creencia común que permanecería en un lugar oculto hasta el momento de iniciar su misión. Como todos conocían a Jesús y sabían que era de Nazaret, no creían que fuera el Mesías. Ver nota 1. 46

34

Esta expresión de Jesús a los judíos se repite en 8. 21. También él la dirigió a sus discípulos (13. 33), pero con diferente significado. A los primeros les advierte que ellos dejaron «pasar el tiempo» de encontrarlo. Los discípulos, en cambio, no lo encontrarían «por un tiempo», pero luego volverían a encontrarlo (13. 36; 14. 3-7; 16. 16).

1. 8. 21:

21 Jesús les dijo también: «Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir».

2. 13. 33:

33 Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: "A donde yo voy, ustedes no pueden venir".

3. 13. 36:

36 Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿adónde vas?». Jesús le respondió: «A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás».

4. 14. 3-7:

3 Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes.

4 Ya conocen el camino del lugar adonde voy».

5 Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?». 6 Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.

7 Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».

5. 16. 16:

16 Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver».
38

Esta cita no está tomada literalmente de ninguna parte de la Escritura, sino que parece ser una combinación de textos que presentan los dones divinos como una fuente de agua viva. De manera especial, se puede pensar en el texto de Zac. 14. 8, que se utilizaba en la liturgia de esta Fiesta.

1. Zac. 14. 8:

8 Aquel día, saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental, tanto en verano como en invierno.