Mateo 28: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

El anuncio de la resurrección [ 1 | 8 ]

|| Mc. 16. 1-8; Lc. 24. 1-10; Jn. 20. 1-2

1 [blpd] Hech. 20. 7; Apoc. 1. 10 [bj] Jn. 20. 1

1 * Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro.

2 [bj] Mt. 27. 51+; Mt. 1. 20+

2 De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella.

3 [bj] Mt. 17. 2; Dn. 7. 9; Dn. 10. 6

3 * Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. 4 Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. 5 El Ángel dijo a las mujeres: “No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. 6 No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, 7 y vayan en seguida a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán”. Esto es lo que tenía que decirles”. 8 Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos.

La aparición de Jesús a las mujeres [ 9 | 10 ]

9 De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: “Alégrense”. Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. 10 Y Jesús les dijo: “No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán”.

El soborno a los soldados [ 11 | 15 ]

11 Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. 12 Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, 13 con esta consigna: “Digan así: “Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos”. 14 Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo”. 15 Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.

La misión universal de los Apóstoles [ 16 | 20 ]

|| Mc. 16. 14-18; Lc. 24. 36-49; Jn. 20. 21; Hech. 1. 8

16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado.

17 [bj] Mt. 8. 10+

17 Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron.

18 [bj] 2 Crón. 36. 23; Dn. 7. 14

18 Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra.

19 [bj] Jn. 3. 35+; Mc. 16. 15-16; Lc. 24. 47; Hech. 2. 38+; Hech. 1. 8+; Deut. 34. 9; Jos. 22. 2

19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

20 [bj] Núm. 35. 34; Mt. 1. 23; Mt. 18. 20; Jn. 14. 18-21; Dn. 2. 44; Dn. 12. 12(LXX)

20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo”.
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El «primer día de la semana» fue llamado por los cristianos «Día del Señor» –de donde deriva la palabra «Domingo»– en memoria de la Resurrección de Jesús, y rápidamente sustituyó al sábado judío. Ver Hech. 20. 7; Apoc. 1. 10

1. Hech. 20. 7:

7 El primer día de la semana, cuando nos reunimos para partir el pan, Pablo, que debía salir al día siguiente, dirigió la palabra a la asamblea y su discurso se prolongó hasta la medianoche.

2. Apoc. 1. 10:

10 El Día del Señor fui arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta, que decía:
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El resplandor del Ángel evoca la gloria de Cristo resucitado, ya manifestada en la transfiguración.