Mateo 18: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

INSTRUCCIÓN A LOS DISCÍPULOS

En el trasfondo del Evangelio según san Mateo, se percibe claramente la vida de una comunidad ya establecida y estructurada en medio del mundo. Esto se advierte, sobre todo, en el cuarto discurso de Jesús, que es al mismo tiempo una instrucción pastoral y una regla de disciplina para todos los miembros de la Iglesia y, en particular, para sus dirigentes. El evangelista ha reunido aquí varias enseñanzas del Señor, pronunciadas en momentos y situaciones diversas, y ha elaborado un conjunto más o menos ordenado, que culmina con la significativa parábola del servidor despiadado.

El tema central de esta instrucción es el espíritu fraterno que debe animar a la comunidad creada por Jesús como las primicias del Reino.“Todos ustedes son hermanos”, nos advierte él en otro pasaje (23-8). Y no puede caber un título más característico para designar a los que son hijos de un mismo “Padre” y discípulos del único “Maestro”. En el Reino, el más grande es el que se hace pequeño como “un niño”, y el que no acepta esa condición no puede entrar en él. Por eso los “pequeños”, es decir, los pobres, los débiles, los marginados, y también los pecadores, merecen una atención preferencial dentro de la comunidad. Esa atención se debe manifestar, sobre todo, a través de la corrección fraterna y del perdón otorgado sin medida.

La infancia espiritual [ 1 | 5 ]

|| Mc. 9. 33-37; Lc. 9. 46-48; Mc. 10. 15; Lc. 18. 17

1 [bj] ||Mc. 9. 33-36; ||Lc. 9. 46-47; Mt. 11. 11

1 En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: “¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?”.

2 [bp] Sal. 8. 3; Sal. 131. 2

2 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos

3 [bj] ||Mc. 10. 15; ||Lc. 18. 17; Jn. 3. 5

3 * y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.

4 [bj] Mt. 23. 12

4 Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.

5 [bj] ||Mc. 9. 37; ||Lc. 9. 48; =Mt. 10. 40; ||Mc. 9. 42; ||Lc. 17. 1-2

5 * El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.

La gravedad del escándalo [ 6 | 11 ]

|| Mc. 9. 42; Lc. 17. 1-2; Mc. 9. 43-47; Mt. 5. 29-30

6 Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar.

7 [bj] Mt. 26. 24; ||Mc. 9. 43-47

7 ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan, pero ¡ay de aquel que los causa!

8 [bj] =Mt. 5. 29-30; Col. 3. 5

8 Si tu mano o tu pie son para ti ocasión de pecado, córtalos y arrójalos lejos de ti, porque más te vale entrar en la Vida manco o lisiado, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies en el fuego eterno.

9 [bj] Mt. 5. 29

9 Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo y tíralo lejos, porque más te vale entrar con un solo ojo en la Vida, que ser arrojado con tus dos ojos en la Gehena del fuego.

10 [bj] Éx. 23. 20-22; Dan. 10. 13. 20-21; Éx. 12. 1 [bp] Lc. 19. 10

10 Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial. 11 * .

La oveja perdida [ 12 | 14 ]

|| Lc. 15. 3-7

12 [bj] ||Lc. 15. 3-7; Ez. 34+; Sal. 119. 176; Ez. 34. 4. 16

12 ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? 13 Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. 14 De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.

La corrección fraterna [ 15 | 18 ]

|| Lc. 17. 3

15 [bj] ||Lc. 17. 3; Lev. 19. 17; Gál. 6. 1 [bp] Deut. 19. 15

15 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.

16 [bj] Deut. 19. 15

16 * Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos.

17 [bj] Rom. 16. 17; 1 Cor. 5. 11

17 Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.

18 [bj] Mt. 16. 19+; Jn. 20. 23

18 Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.

La parábola del servidor despiadado [ 23 | 35 ]

23 [bj] Mt. 25. 19

23 Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. 24 * Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. 25 Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda.

26 [bp] Ecli. 29. 1-13

26 El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: “Señor, dame un plazo y te pagaré todo”.

27 [bj] Lc. 7. 42

27 El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

28 [bj] Mt. 24. 49

28 Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: “Págame lo que me debes”. 29 El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: “Dame un plazo y te pagaré la deuda”.

30 [bj] Rom. 13. 7

30 Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. 31 Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor.

32 [bj] Mt. 22. 7

32 Este lo mandó llamar y le dijo: “¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda.

33 [bj] Mt. 5. 7; Mt. 7. 2

33 ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?”.

34 [bj] Mt. 8. 29; Mt. 5. 26

34 E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

35 [bj] Mt. 6. 12. 14s; Lc. 23. 34

35 Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”.
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«Hacerse como niños» significa tener espíritu de simplicidad y sencillez delante de Dios, y equivale a tener «alma de pobre» (5. 3).

1. 5. 3:

3 «Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
5

«Pequeños» se usa aquí para designar a los discípulos de Jesús que han realizado el ideal de la infancia espiritual.

11

«Porque el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido». Este versículo está omitido en la mayor parte de los manuscritos antiguos y está tomado de Lc. 19. 10

1. Lc. 19. 10:

10 porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
16

Deut. 19. 15

1. Deut. 19. 15:

15 No basta un solo testigo para declarar a un hombre culpable de crimen o delito; cualquiera sea la índole del delito, la sentencia deberá fundarse en la declaración de dos o más testigos.
22

«Setenta veces siete» es una cifra convencional que indica un número ilimitado de veces.

24

El «talento» era una moneda de plata de mucho valor. «Diez mil talentos» era una suma fabulosa.

28

«Cien denarios» era una suma insignificante comparada con la anterior.

El «denario» era una moneda romana de plata con la imagen e inscripción del Emperador (22. 19-21), y podía constituir el jornal de un día de trabajo (20. 1-2). Un talento equivalía a seis mil denarios.

1. 22. 19-21:

19 Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto". Ellos le presentaron un denario. 20 Y él les preguntó: "¿De quién es esta figura y esta inscripción?". 21 Le respondieron: "Del César" . Jesús les dijo: "Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios".

2. 20. 1-2:

1 Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. 2 Trató con ellos un denario por día y los envió a su viña.