Eclesiástico 4: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La ayuda a los necesitados [ 1 | 10 ]

1 Hijo mío, no prives al pobre de su sustento
ni hagas languidecer los ojos del indigente.
2 No hagas sufrir al que tiene hambre
ni irrites al que está en la miseria.

3 [bj] Prov. 3. 27-28+

3 No exasperes más aún al que ya está irritado
ni hagas esperar tu don al que lo necesita.

4 [bj] Tob. 4. 7

4 No rechaces la súplica del afligido
ni apartes tu rostro del pobre.
5 No apartes tus ojos del indigente
ni des lugar a que alguien te maldiga:

6 [bj] Deut. 15. 9; Éx. 22. 22

6 porque si te maldice con amargura en el alma,
su Creador escuchará su plegaria.
7 Procura hacerte amar de la asamblea
y ante un poderoso, inclina la cabeza.

8 [bj] Jb. 29. 12. 17

8 Vuelve tu oído hacia el pobre
y devuélvele el saludo con dulzura.

9 [bj] Éx. 22. 21

9 Arranca al oprimido de las manos del opresor
y no te acobardes al hacer justicia.

10 [bj] Lc. 6. 35; Sal. 41. 2-4; Is. 49. 15; Jn. 14. 21. 23

10 Sé un padre para los huérfanos
y como un marido para su madre:
así serás como un hijo del Altísimo
y él te amará más que tu propia madre.

La pedagogía y los dones de la Sabiduría [ 11 | 19 ]

11 [bj] Ecli. 6. 27-28; Prov. 3. 16-18; Sab. 6. 14;; Sab. 8. 17-18; Prov. 3. 35

11[12] La sabiduría encumbra a sus hijos
y cuida de aquellos que la buscan.

12 [blpd3] Prov. 8. 35-36

12[13] El que la ama, ama la vida,
y los que la buscan ardientemente serán colmados de gozo.
13[14] El que la posee heredará la gloria,
y dondequiera que vaya, el Señor lo bendecirá.

14 [bj] Jn. 14. 21

14[15] Los que la sirven rinden culto al Santo
y los que la aman son amados por el Señor.
15[16] El que la escucha juzgará a las naciones
y el que le presta atención habitará seguro.
16[17] El que confía en ella la recibirá en herencia
y sus descendientes también la poseerán.

17 [bj] Mt. 7. 14

17[18] Al comienzo, ella lo conducirá por un camino sinuoso,
[19] le infundirá temor y estremecimiento
y lo hará sufrir con su disciplina,
hasta que tenga confianza en él
y lo haya probado con sus exigencias.

18 [bj] Jb. 11. 6; Dan. 2. 21-22; Jn. 15. 15

18[20] Después, volverá a él por el camino recto,
[21] lo alegrará y le revelará sus secretos.
19[22] Si él se desvía, ella lo abandonará
y lo dejará librado a su propia caída.

La prudencia y la justicia [ 20 | 31 ]

20[23] Ten en cuenta el momento y cuídate del mal,
[24] y no te avergüences de ti mismo.

21 [bj] Ecli. 20. 22

21[25] Porque hay una vergüenza que lleva al pecado,
y hay otra vergüenza que es gloria y gracia.
22[26] No te perjudiques por tener en cuenta a los demás,
[27] y que la vergüenza no provoque tu caída.
23[28] No dejes de hablar cuando sea necesario,
ni escondas tu sabiduría.
24[29] Porque la sabiduría se reconoce en las palabras,
y la instrucción, en la manera de hablar.
25[30] No digas nada contrario a la verdad
y avergüénzate de tu falta de instrucción.

26 [bj] Lev. 5. 5; Núm. 5. 7; 1 Rey. 21. 27s

26[31a] No tengas vergüenza de confesar tus pecados
[32b] ni pretendas oponerte a la corriente de un río.
27[31b] No te rebajes ante un hombre necio
[32a] ni seas parcial en favor del poderoso.

28 [bj] Jn. 18. 37

28[33] Lucha hasta la muerte por la verdad,
y el Señor Dios luchará por ti.

29 [bj] 1 Jn. 3. 18

29[34] No seas atrevido con la lengua,
ni perezoso y descuidado en tus acciones.
30[35] No seas como un león dentro de tu casa,
y cobarde entre tus servidores.

31 [bj] Hech. 20. 35

31[36] No tengas la mano abierta para recibir
y cerrada cuando hay que dar.