Eclesiástico 28: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

[1 al 7]

1 [bc] Lev. 19. 18

1 El hombre vengativo sufrirá la venganza del Señor,
que llevará cuenta exacta de todos sus pecados.

2 [bj] Mt. 6. 12p; Mt. 5. 23-24; Mt. 6. 14-15

2 Perdona el agravio a tu prójimo
y entonces, cuando ores, serán absueltos tus pecados.
3 Si un hombre mantiene su enojo contra otro,
¿cómo pretende que el Señor lo sane?

4 [bj] Mt. 18. 23-35

4 No tiene piedad de un hombre semejante a él,
y se atreve a implorar por sus pecados!
5 Él, un simple mortal, guarda rencor:
¿quién le perdonará sus pecados?

6 [bj] Ecli. 7. 36; Ecli. 38. 20

6 Acuérdate del fin, y deja de odiar;
piensa en la corrupción y en la muerte
y sé fiel a los mandamientos;

7 [bj] Lev. 19. 17-18; Éx. 23. 4-5 [bnp] Prov. 20. 22 [bc] Ecli. 10. 6

7 acuérdate de los mandamientos,
y no guardes rencor a tu prójimo;
piensa en la Alianza del Altísimo,
y pasa por alto la ofensa.

Las discusiones y los altercados [ 8 | 12 ]

8 [bj] Prov. 15. 18

8 Evita los altercados y pecarás mucho menos,
porque el hombre iracundo enciende las disputas.
9 El pecador siembra la confusión entre los amigos
y crea división entre los que vivían en paz.

10 [bj] Prov. 26. 20-21

10 El fuego arde según el combustible,
y la disputa se enciende en la medida del empecinamiento;
según sea su fuerza, será la furia de un hombre,
y según su riqueza, dará libre curso a su ira.
11 Una discordia repentina enciende un fuego,
y una disputa precipitada hace correr la sangre.
12 Si soplas una chispa, se inflama;
si le escupes encima, se extingue,
y ambas cosas salen de tu boca.

La maledicencia [ 13 | 26 ]

13 [bj] Sant. 3. 1-12

13 Maldice al murmurador y al de lengua doble:
ellos han arruinado a mucha gente que vivía en paz.

14 [bj] Prov. 16. 28

14 La lengua triple ha hecho tambalear a muchos
y los dispersó de nación en nación;
ella arrasó ciudades fortificadas
y echó por tierra casas de potentados;
15 hizo repudiar a mujeres valerosas
y las privó del fruto de sus trabajos.
16 El que le presta atención, no encuentra más descanso
y ya no puede vivir en paz.

17 [bj] Prov. 25. 15

17 Un golpe de látigo deja una marca,
pero un golpe de lengua quiebra los huesos.
18 Muchos han caído al filo de la espada,
pero son menos que los caídos a causa de la lengua.

19 [bj] Sal. 31. 21

19 ¡Feliz el que está al resguardo de ella
y no ha quedado expuesto a su furor,
el que no ha tirado de su yugo
ni ha sido atado a tus cadenas!
20 Porque su yugo es un yugo de hierro
y sus cadenas son cadenas de bronce.
21 ¡Muerte funesta es la que inflige
y es preferible el Abismo a una lengua así!
22 Pero ella no tiene poder sobre los hombres buenos
y ellos no se quemarán en sus llamas.
23 Los que abandonan al Señor serán sus víctimas:
ella los abrasará sin extinguirse,
se lanzará sobre ellos como un león
y los destrozará como una pantera.
24 Por eso, rodea tu posesión con un cerco de espinas,
guarda bien tu plata y tu oro;

25 [bj] Ecli. 22. 27; Prov. 13. 3 [bnp] Sal. 141. 3; Prov. 13. 3

25 fabrícate una balanza y una pesa para tus palabras,
y una puerta y un cerrojo para tu boca.
26 Presta atención, no sea que resbales a causa de la lengua
y caigas ante los que te acechan.