Sabiduría 9: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Oración para obtener la Sabiduría [ 1 | 18 ]

1 [bj] 1 Rey. 3. 6-9; Ecli. 42. 15 [bti] Sal. 33. 6; Jn. 1. 3. 10 [bnp] Gn. 1

1 «Dios de los Padres y Señor misericordioso,
que hiciste todas las cosas con tu palabra,

2 [bj] Gn. 1. 28 [bti] Sal. 8. 6-9; Ecli. 17. 1-4 [bnp] Gn. 1. 26-28

2 y con tu Sabiduría formaste al hombre,
para que dominara a los seres que tú creaste,
3 para que gobernara el mundo con santidad y justicia
e hiciera justicia con rectitud de espíritu:

4 [bj] Prov. 8. 27-30; Ecli. 1. 1

4 dame la Sabiduría, que comparte tu trono,
y no me excluyas del número de tus hijos.

5 [bj] Sal. 86. 16; Sal. 116. 16 [bti] Jb. 14. 1 [bnp] 1 Rey. 3. 7-11

5 Porque yo soy tu servidor y el hijo de tu servidora,
un hombre débil y de vida efímera,
de poca capacidad para comprender el derecho y las leyes;

6 [bnp] Sal. 127. 1

6 y aunque alguien sea perfecto entre los hombres,
sin la Sabiduría que proviene de ti, será tenido por nada.

7 [bnp] 2 Sam. 7. 12

7 Tú me preferiste para que fuera rey de tu pueblo
y juez de tus hijos y de tus hijas.

8 [bj] 2 Sam. 7. 13; 1 Rey. 5. 19; Ecli. 47. 13 [bnp] 1 Rey. 5. 5-9. 25

8 Tú me ordenaste construir un Templo sobre tu santa montaña
y un altar en la ciudad donde habitas,
réplica del santo Tabernáculo
que habías preparado desde el principio.

9 [bj] Sab. 8. 4; 9. 4; Prov. 8. 22-31 [bti] Sab. 7. 21

9 Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras
y que estaba presente cuando tú hacías el mundo;
ella sabe lo que es agradable a tus ojos
y lo que es conforme a tus mandamientos.

10 [bnp] Deut. 26. 15; Is. 61. 1

10 Envíala desde los santos cielos,
mándala desde tu trono glorioso,
para que ella trabaje a mi lado
y yo conozca lo que es de tu agrado:

11 [bj] Sab. 7. 23; Éx. 24. 16

11 así ella, que lo sabe y lo comprende todo,
me guiará atinadamente en mis empresas
y me protegerá con su gloria.
12 Entonces, mis obras te agradarán,
yo gobernaré a tu pueblo con justicia
y seré digno del trono de mi padre.

13 [bj] Rom. 11. 34; 1 Cor. 2. 16 [bti] Is. 40. 12-14

13 ¿Qué hombre puede conocer los designios de Dios
o hacerse una idea de lo que quiere el Señor?
14 Los pensamientos de los mortales son indecisos
y sus reflexiones, precarias,

15 [bj] Jb. 4. 19; Is. 38. 12; Rom. 7. 14-25

15 porque un cuerpo corruptible pesa sobre el alma
y esta morada de arcilla oprime a la mente
con muchas preocupaciones.

16 [bj] Jn. 3. 6; Deut. 30. 11; Is. 55. 9; Jn. 3. 12

16 Nos cuesta conjeturar lo que hay sobre la tierra,
y lo que está a nuestro alcance lo descubrimos con esfuerzo;
pero ¿quién ha explorado lo que está en el cielo?

17 [bj] Mt. 11. 27 [bnp] Sal. 51. 12

17 ¿Y quién habría conocido tu voluntad
si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría
y enviado desde lo alto tu santo espíritu?

18 [bj] Bar. 4. 4

18 Así se enderezaron los caminos de los que están sobre la tierra,
así aprendieron los hombres lo que te agrada
y, por la Sabiduría, fueron salvados».