Salmo 89 (88): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La evocación de las promesas hechas por el Señor a David - que constituye la parte central de este magnífico poema- sirve de base a la súplica por el rey, en un momento de grave humillación para la dinastía davídica. Con esta visión global del Salmo, es fácil percibir la conexión entre sus diversas partes. El breve preludio (v.2) -seguido de una alusión a la alianza davídica (vs.3-5) y de un himno al Creador (vs.6-19)- introduce un oráculo divino (vs.20-38), que anuncia los privilegios de David y su dinastía-. La situación que describen los versículos siguientes (39-46) es el reverso de esas antiguas promesas, y por eso el rey suplica al Señor que vuelva a manifestarle su amor y su fidelidad (vs.47-52).

La alianza del Señor con David [ 2 | 9 ]

2 Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.

3 [bp] Sal. 36. 6

3 Porque tú has dicho:
«Mi amor se mantendrá eternamente,
mi fidelidad está afianzada en el cielo.

4 [bj] 2 Sam. 7. 8-16 [bpe > 4-5] 2 Sam. 3. 9; Sal. 110. 4; Sal. 132. 11

4 Yo sellé una alianza con mi elegido,
hice este juramento a David, mi servidor:

5 [bp] 2 Sam. 23. 5

5 * ‘Estableceré tu descendencia para siempre,
mantendré tu trono por todas las generaciones’».
Pausa

6 [bj] Jb. 5. 1 [bpe > 6-9] Jer. 23. 18. 22; Jb. 15. 8 [bp] Jb. 15. 15 [bpe] Sal. 19. 2; Sal. 50. 6; Is. 1. 2; Jb. 5. 1; Jb. 15. 15; Zac. 14. 5

6 El cielo celebre tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos,

7 [bj] Sal. 29. 1; Sal. 82. 1; Jb. 1. 6 [bpe] Is. 40. 18

7 * porque ¿quién es comparable al Señor
en las alturas?
¿quién es como el Señor entre los hijos de Dios?

8 [bpe] Sal. 76; Is. 2. 9-19

8 Dios es temible en el consejo de los santos,
más grande y terrible
que cuantos están a su alrededor?

9 [bj] Sal. 86. 8

9 Señor, Dios del universo, ¿hay alguien como tú?
Tú eres fuerte y estás rodeado de fidelidad.

El poder de Dios creador [ 10 | 19 ]

10 [bj] Jb. 7. 12; Sal. 65. 8 [bpe > 10-11] Sal. 76. 12-17

10 Tú dominas la soberbia del mar
y calmas la altivez de sus olas;
11 * tú aplastaste a Rahab como a un cadáver,
deshiciste a tus enemigos con tu brazo poderoso.

12 [bj] Sal. 24. 1-2 [bp] 1 Crón. 29. 11

12 Tuyo es el cielo, tuya la tierra:
tú cimentaste el mundo y todo lo que hay en él;

13 [bpe] Jer. 46. 18; Sal. 133. 3

13 * tú has creado el norte y el sur,
el Hermón y el Tabor aclaman tu Nombre.

14 [bpe] Éx. 15. 6. 16

14 Tu brazo está lleno de poder,
tu mano es fuerte, alta es tu derecha;

15 [bj] Sal. 85. 11; Sal. 97. 2; Éx. 34. 6-7 [bpe] Prov. 16. 12; Prov. 20. 28; Prov. 25. 5; Prov. 29. 14

15 * la Justicia y el Derecho son la base de tu trono,
el Amor y la Fidelidad te preceden.

16 [bj] Sal. 47. 1 [bp] Sal. 144. 15

16 ¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte!
Ellos caminarán a la luz de tu rostro;
17 se alegrarán sin cesar en tu Nombre,
serán exaltados a causa de tu justicia.

18 [bpe] Sal. 75; 1 Sam. 2. 10; Sal. 132. 16 [bp] Ez. 29. 21

18 Porque tú eres su gloria y su fuerza;
con tu favor, acrecientas nuestro poder.

19 [blpd3] Sal. 3. 4; Sal. 28. 7; Sal. 33. 20; Sal. 84. 12; Sal. 91. 4; Sal. 115. 9-11; Sal. 119. 114

19 * Sí, el Señor es nuestro escudo,
el Santo de Israel es realmente nuestro rey.

La promesa del Señor a David [ 20 | 38 ]

20 [bj] Is. 6. 3; Sal. 47. 10; Sal. 132. 11-12; 2 Sam. 7. 8-16 [bpe] 2 Sam. 7. 17; 1 Crón. 17. 15 [bp] Hech. 13. 22

20 Tú hablaste una vez en una visión
y dijiste a tus amigos:
«Impuse la corona a un valiente,
exalté a un guerrero del pueblo.

21 [bj] Sal. 78. 70 [bp] 1 Sam. 16

21 Encontré a David, mi servidor,
y lo ungí con el óleo sagrado,

22 [bj] Is. 42. 1 [bpe] Is. 41. 10; Sal. 80. 18 [bp] Sal. 18

22 para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga poderoso.

23 [e] [e]

23 El enemigo no lo aventajará,
ni podrán oprimirlo los malvados:

24 [e] [e] [e]

24 yo aplastaré a sus adversarios ante él
y golpearé a los que lo odian.
25 Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán,
su poder crecerá a causa de mi Nombre:

26 [bpe] 1 Rey. 5. 1; Zac. 9. 10; Miq. 7. 11

26 extenderé su mano sobre el mar
y su derecha sobre los ríos.

27 [bj] 2 Sam. 7. 14; Sal. 2. 7; Jer. 3. 19; Jn. 20. 17; Col. 1. 15. 18; Apoc. 1. 5 [bpe] Éx. 4. 23

27 * Él me dirá: ‘Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora’.
28 Yo lo constituiré mi primogénito,
el más alto de los reyes de la tierra.

29-38 [blpd3] Sal. 132. 11-12; 2 Sam. 7. 14-16 [bj] Is. 55. 3 [bpe > 29-30] Sal. 45. 7; Is. 55. 3

29 * Le aseguraré mi amor eternamente,
y mi alianza será estable para él;

30 [bp] Sal. 45. 7

30 le daré una descendencia eterna
y un trono duradero como el cielo.

31-32 [bpe] Deut. 17. 18ss

31 Si sus hijos abandonan mi enseñanza
y no proceden de acuerdo con mis juicios;
32 si profanan mis preceptos
y no observan mis mandamientos,

33 [bj] 2 Sam. 7. 14 [bpe] Éx. 21. 20

33 castigaré sus rebeldías con la vara
y sus culpas, con el látigo.

34 [bp] Jue. 2. 1

34 Pero a él no le retiraré mi amor
ni desmentiré mi fidelidad;

35 [bj] Jer. 33. 20-21

35 no quebrantaré mi alianza
ni cambiaré lo que salió de mis labios.

36 [bj] Sal. 110. 4 [bp] Núm. 23. 19

36 Una vez juré por mi santidad
–¡jamás mentiré a David!–:

37 [bp] Sal. 72. 7

37 ‘Su descendencia permanecerá para siempre
y su trono, como el sol en mi presencia;

38 [bj] Sal. 72. 5. 7

38 como la luna, que permanece para siempre,
será firme su sede en las alturas’».
Pausa

Lamentación por la derrota del rey [ 39 | 46 ]

39 [bp] Deut. 28. 63; Jos. 24. 20

39 Pero tú te has irritado contra tu Ungido,
lo has rechazado y despreciado;

40 [bpe] Lam. 2. 7

40 desdeñaste la alianza con tu servidor,
profanaste por tierra su insignia real.

41 [bj] Sal. 80. 13-14 [bpe] Sal. 80; Is. 5

41 Abriste brechas en todas sus murallas,
redujiste a escombros todas sus fortalezas;

42 [bp] Sal. 80. 13

42 los que pasan por el camino lo despojan,
y es la burla de todos sus vecinos.
43 Alzaste la mano de sus adversarios,
llenaste de alegría a sus enemigos;

44 [bpe] 2 Sam. 1. 22; Sal. 20; Sal. 21

44 mellaste el filo de su espada
y no lo sostuviste en el combate.
45 Le quitaste su cetro glorioso
y derribaste por tierra su trono;

46 [bpe] Jb. 12. 17-21 [bp] Sal. 109. 29

46 abreviaste los días de su juventud
y lo cubriste de vergüenza.
Pausa

Apelación a la fidelidad de Dios [ 47 | 53 ]

47 [bj] =Sal. 79. 5 [bpe] Sal. 13; Lam. 5. 20; Sal. 79. 5; Lam. 2. 3 [bp] Is. 30. 27

47 ¿Hasta cuándo, Señor?
¿Te ocultarás para siempre?
¿Arderá tu furor como el fuego?

48 [blpd3] Sal. 39. 5-7; Sal. 90. 3-10; Sal. 144. 4 [bj] Sal. 39. 5 [bp] Sal. 39; Sal. 49

48 * Recuerda, Señor, qué corta es mi vida
y qué efímeros creaste a los hombres.

49 [bj] Sal. 90. 3 [bp] Sal. 49

49 * ¿Quién vivirá sin ver la muerte?
¿Quién se librará de las garras del Abismo?
Pausa
50 ¿Dónde está, Señor, tu amor de otro tiempo,
el que juraste a David por tu fidelidad?

51-52 [bpe] 2 Sam. 16. 5-13

51 Recuerda, Señor, las afrentas de tu servidor:
yo tengo que soportar los insultos de los pueblos.
52 ¡Cómo afrentan, Señor, tus enemigos,
cómo afrentan las huellas de tu Ungido!

53 [blpd3] Sal. 41. 14; Sal. 72. 18-20; Sal. 106. 48 [bj] =Sal. 106. 48

53 * ¡Bendito sea el Señor eternamente!
¡Amén! ¡Amén!
89 5

Ver 2 Sam. 7. 12

1. 2 Sam. 7. 12:

12 Sí, cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza.
7-8

Ver 113. 5. “Los santos” son los seres que forman la corte celestial del Señor, llamados también “Hijos de Dios”. Ver nota 29. 1.

1. 113. 5:

5 ¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas,
11

“Rahab”: lo mismo que “Leviatán”, es uno de los nombres mitológicos del monstruo marino, que representa las fuerzas del caos (Jb. 9. 13; 26. 12). Ver notas 74. 12-17; 87. 4.

1. Jb. 9. 13:

13 Dios no reprime su furor: los secuaces de Rahab yacen postrados a sus pies.

2. 26. 12:

12 Con su fuerza, reprimió al Mar, con su inteligencia, quebrantó a Rahab.
13

El “Hermón” es una montaña situada en la frontera septentrional de Palestina, a unos ciento ochenta kilómetros de Jerusalén. El “Tabor” se encuentra en la llanura de Esdrelón, entre las montañas de Samaría y las de Galilea.

19

“El Señor es nuestro escudo”: ver 3. 4; 28. 7; 33. 20; 84. 12; 91. 4c; 115. 9-11; 119. 114

1. 3. 4:

4 Pero tú eres mi escudo protector y mi gloria, tú mantienes erguida mi cabeza.

2. 28. 7:

7 el Señor es mi fuerza y mi escudo, mi corazón confía en él. Mi corazón se alegra porque recibí su ayuda: por eso le daré gracias con mi canto.

3. 33. 20:

20 Nuestra alma espera en el Señor: él es nuestra ayuda y nuestro escudo.

4. 84. 12:

12 Porque el Señor es sol y escudo; el Señor da la gracia y la gloria, y no niega sus bienes a los que proceden con rectitud.

5. 91. 4c:

4c su brazo es escudo y coraza.

6. 115. 9-11:

9 Pueblo de Israel, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo; 10 familia de Aarón, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo; 11 confíen en el Señor todos los que lo temen: él es su ayuda y su escudo.

7. 119. 114:

114 Tú eres mi amparo y mi escudo: yo espero en tu palabra.
29-38

Ver 132. 11-12; 2 Sam. 7. 14-16

1. 132. 11-12:

11 El Señor hizo un juramento a David, una firme promesa, de la que no se retractará: “Yo pondré sobre tu trono a uno de tus descendientes.

12 Si tus descendientes observan mi alianza y los preceptos que yo les enseñaré, también se sentarán sus hijos en tu trono para siempre”.

2. 2 Sam. 7. 14-16:

14 Seré un padre para él, y él será para mí un hijo. Si comete una falta, lo corregiré con varas y golpes, como lo hacen los hombres. 15 Pero mi fidelidad no se retirará de él, como se la retiré a Saúl, al que aparté de tu presencia. 16 Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre".
48

Ver 39. 5-7; 78. 39; 90. 3-10; 144. 4

1. 39. 5-7:

5 Señor, dame a conocer mi fin y cuál es la medida de mis días, para que comprenda lo frágil que soy: 6 no me diste más que un palmo de vida, y mi existencia es como nada ante ti. Ahí está el hombre: es tan sólo un soplo, 7 pasa lo mismo que una sombra; se inquieta por cosas fugaces y atesora sin saber para quién.

2. 78. 39:

39 sabía que eran simples mortales, un soplo que pasa y ya no vuelve.

3. 90. 3-10:

3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”. 4 Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.

5 Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: 6 por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.

7 ¡Estamos consumidos por tu ira y consternados por tu indignación! 8 Pusiste nuestras culpas delante de tus ojos, y nuestros secretos a la luz de tu mirada.

9 Nuestros días transcurren bajo el peso de tu enojo, y nuestros años se acaban como un suspiro.

10 Nuestra vida dura apenas setenta años, y ochenta, si tenemos más vigor: en su mayor parte son fatiga y miseria, porque pasan pronto, y nosotros nos vamos.

4. 144. 4:

4 El hombre es semejante a un soplo, y sus días son como una sombra fugaz.
53

Con esta doxología concluye el tercer libro del Salterio. Ver 41. 14; 72. 18-20; 106. 48

1. 41. 14:

14 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Amén! ¡Amén!

2. 72. 18-20:

18 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Sea bendito eternamente su Nombre glorioso y que su gloria llene toda la tierra. ¡Amén! ¡Amén!

20 Fin de las oraciones de David, hijo de Jesé.

3. 106. 48:

48 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde ahora y para siempre! Y todo el pueblo diga: ¡Amén! ¡Aleluya!