Salmo 41 (40): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La nota característica de este Salmo es el “preludio” sapiencial que antecede a la acción de gracias por la salud obtenida (vs. 2-4). El salmista recuerda su penosa enfermedad y la súplica que dirigió al Señor en medio de su dolor. Al describir sus padecimientos, más que el dolor físico, acentúa el dolor moral que causan la ingratitud, la maledicencia y la hipocresía (vs. 5-11). El Señor accedió a su súplica, y en esto él reconoce el amor que le ha manifestado (vs. 12-13).

Este es uno de los Salmos llamados “Oraciones de los enfermos” (Sal. 6; 38; 88; 102. 2-12).

ACCIÓN DE GRACIAS DE UN ENFERMO RESTABLECIDO

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 [bj] Prov. 14. 21; Tb. 4. 7-11 [cdlb] Sal. 1. 1; Sal. 32. 1; Sal. 34. 9; Sal. 40. 5; Sal. 84. 13; Mt. 5. 7

2 * Feliz el que se ocupa del débil y del pobre:
el Señor lo librará en el momento del peligro.
3 El Señor lo protegerá y le dará larga vida,
lo hará dichoso en la tierra
y no lo entregará a la avidez de sus enemigos.
4 El Señor lo sostendrá en su lecho de dolor
y le devolverá la salud.
5 Yo dije: “Ten piedad de mí, Señor,
sáname, porque pequé contra ti».

6 [bj] Jer. 20. 10; Sal. 31. 12-14; Sal. 38. 12-13; Sal. 88. 9; Jb. 19. 13-19 [blpd] Sal. 22. 7-8

6 * Mis enemigos sólo me auguran desgracias:
«¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?».
7 Si alguien me visita, habla con falsedad,
recoge malas noticias y las divulga al salir.

8 [bj] *Sal. 38. 4; *Sal. 107. 17 [bpe] Deut. 18. 10-12

8 Mis adversarios se juntan
para murmurar contra mí,
y me culpan de los males que padezco, diciendo:

9 [bj] *Deut. 13. 14+

9 «Una enfermedad incurable ha caído sobre él;
ese que está postrado no volverá a levantarse».

10 [bj] Sal. 55. 14; 🡕Jn. 13. 18; *2 Sam. 15. 12; *2 Sam. 17. 23; *Sal. 12. 19

10 Hasta mi amigo más íntimo, {en quien yo confiaba,}*
el que comió mi pan, se puso contra mí.
11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí;
levántame y les daré su merecido.
12 En esto reconozco que tú me amas,
en que mi enemigo no canta victoria sobre mí.

13 [bpe] Jb. 21. 23

13 Tú me sostuviste a causa de mi integridad,
y me mantienes para siempre en tu presencia.

14 [blpd] Sal. 72. 18-20; Sal. 89. 53; Sal. 106. 48 [bj] Neh. 9. 5; Dn. 2. 20

14 * ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel,
desde siempre y para siempre!
¡Amén! ¡Amén!
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“Y del pobre”: estas palabras faltan en el texto hebreo, pero se encuentran en algunas versiones antiguas.

6-10

Ver 22. 7-8; 31. 12; 38. 12; 88. 9. En el discurso de la Última Cena, Jesús aplica el versículo 10 a la traición de Judas (Jn. 13. 18).

1. 22. 7-8:

7 Pero yo soy un gusano, no un hombre; la gente me escarnece y el pueblo me desprecia; 8 los que me ven, se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo:

2. 31. 12:

12 Soy la burla de todos mis enemigos y la irrisión de mis propios vecinos; para mis amigos soy motivo de espanto, los que me ven por la calle huyen de mí.

3. 38. 12:

12 Mis amigos y vecinos se apartan de mis llagas, mis parientes se mantienen a distancia;

4. 88. 9:

9 Apartaste de mí a mis conocidos, me hiciste despreciable a sus ojos; estoy prisionero, sin poder salir,

5. Jn. 13. 18:

18 No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.
14

Con esta doxología concluye el primer libro del Salterio. Ver 72. 18-20; 89. 53; 106. 48.

1. 72. 18-20:

18 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Sea bendito eternamente su Nombre glorioso y que su gloria llene toda la tierra. ¡Amén! ¡Amén!

20 Fin de las oraciones de David, hijo de Jesé.

2. 89. 53:

53 ¡Bendito sea el Señor eternamente! ¡Amén! ¡Amén!

3. 106. 48:

48 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde ahora y para siempre! Y todo el pueblo diga: ¡Amén! ¡Aleluya!