Salmo 25 (24): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

SÚPLICA PARA CONOCER LOS CAMINOS DE DIOS

En medio de la soledad y la aflicción (v. 16), el salmista apela confiadamente a la misericordia divina (v. 6). Su petición se fundamenta en una serie de reflexiones sobre la bondad del Señor, que enseña su camino a los pecadores y a los humildes (vs. 8-9). El artificio “alfabético” -frecuente en los Salmos de tono sapiencial- hace que las ideas se sucedan con bastante libertad, sin una conexión demasiado evidente.

Apelación a la bondad divina [ 4 | 11 ]

4 [bj] Sal. 27. 11; Sal. 86. 11; Sal. 119. 35; Sal. 143. 8; Jn. 14. 6; Jn. 16. 13 [bti] Sal. 139. 24

4 Muéstrame, Señor, tus caminos,
enséñame tus senderos.

5 [bti] Jn. 14. 4-6; 16. 13

5 Guíame por el camino de tu fidelidad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador,
y yo espero en ti todo el día.

6 [bnp] Éx. 34. 6

6 Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor,
porque son eternos.

7 [bj] Jb. 13. 26; Is. 64. 8; Sal. 106. 4+ [bti] Sal. 79. 8

7 No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud:
por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad.
8 El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
9 él guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.

10 [bj] Tob. 3. 2; Sal. 85. 10-11 [bnp] Os. 14. 10

10 Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad,
para los que observan los preceptos de su alianza.

11 [bnp] Jer. 14. 7 [bti] Sal. 23. 3; Sal. 79. 9; Sal. 103. 3

11 ¡Por el honor de tu Nombre, Señor,
perdona mi culpa, aunque es muy grande!

Reflexión sobre el temor de Dios [ 12 | 15 ]

12 [bj] Prov. 19. 23; Sal. 25. 13; Sal. 37. 9.29; Is. 57. 13 [blpd] Sal. 34. 12; Prov. 1. 7; Prov. 9. 10

12 * ¿Hay alguien que teme al Señor?
Él le indicará el camino que debe elegir:

13 [blpd] Gn. 13. 15-17; Mt. 5. 4; Sal. 37. 9. 11. 22. 29. 34b [bti] Sal. 69. 36; Is. 57. 13; Is. 60. 21

13 * su alma descansará feliz
y su descendencia poseerá la tierra.

14 [bnp] Prov. 3. 32

14 El Señor da su amistad a los que lo temen
y les hace conocer su alianza.

15 [bj] Sal. 123. 1 [bti] Sal. 31. 5; Sal. 141. 8

15 Mis ojos están siempre fijos en el Señor,
porque él sacará mis pies de la trampa.

Insistencia en la súplica [ 16 | 22 ]

16 [bj] Sal. 86. 16; Sal. 119. 132

16 Mírame, Señor, y ten piedad de mí,
porque estoy solo y afligido:

17 [bnp] Sal. 119. 32

17 alivia las angustias de mi corazón,
y sácame de mis tribulaciones.

18 [bti] Sal. 32. 5; Sal. 85. 3; Sal. 119. 153

18 Mira mi aflicción y mis fatigas,
y perdona todos mis pecados.

19 [bj] Sal. 16. 1

19 Mira qué numerosos son mis enemigos
y qué violento es el odio que me tienen.

20 [bnp] Rom. 5. 5

20 Defiende mi vida y líbrame:
que no me avergüence de haber confiado en ti;
21 la integridad y la rectitud me protegen,
porque yo espero en ti, Señor.

22 [bj] Sal. 130. 8

22 Salva, Dios mío, a Israel
de todas sus angustias.
25 12

Ver 34. 12; Prov. 1. 7; 9. 10. “Camino”: ver nota 1. 1.

1. 34. 12:

Lámed 12 Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles el temor del Señor.

2. Prov. 1. 7:

7 El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría, los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.

3. 9. 10:

10 El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia.
13

La posesión de la tierra resume todos los beneficios concedidos por el Señor a su pueblo (Gn. 13. 15-17). Los Profetas dieron a este término una significación mesiánica, y Jesús, en el Sermón de la Montaña, promete la “tierra” a los pacientes, como síntesis de los bienes que Dios asegura a sus fieles (Mt. 5. 4). Ver 37. 9. 11. 22. 29. 34.

1. Gn. 13. 15-17:

15 porque toda la tierra que alcances a ver, te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. 16 Yo haré que tu descendencia sea numerosa como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar los granos de polvo, también podrá contar tu descendencia. 17 Ahora recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque yo te lo daré».

2. Mt. 5. 4:

4 Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

3. 37. 9. 11. 22. 29. 34:

9 porque los impíos serán aniquilados, y los que esperan al Señor, poseerán la tierra.

11 pero los humildes poseerán la tierra y gozarán de una gran felicidad.

22 los que el Señor bendice, poseerán la tierra, y los que él maldice, serán exterminados.

29 pero los justos poseerán la tierra y habitarán en ella para siempre.

Cof 34 Espera en el Señor y sigue su camino:

NOTAS CRÍTICAS, propias del sitio:

- Sobre los audios y sus diferencias con los textos,
y entre las diferentes ediciones, desde 1980 en adelante. -

14.

lo temen dice el texto ahora, pero en 1980, como el audio, decía: le temen

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22.

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