Salmo 21 (20): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Este canto litúrgico de acción de gracias está estrechamente vinculado con el Salmo anterior: la súplica del pueblo antes de la batalla ha sido escuchada, y el Señor ha concedido al rey una resonante victoria. El Salmo consta de tres partes. La primera (vs. 2-8) es una expresión de alegre reconocimiento por las bendiciones concedidas al rey, en particular, por el triunfo alcanzado. En la segunda (vs. 9-13), un sacerdote o un profeta interviene para anunciar la victoria total sobre los enemigos del Señor y del rey. Por último (v. 14), la comunidad pide al Señor, en una breve súplica, que despliegue su poder para cumplir la promesa expresada anteriormente.

La alegría del triunfo [ 2 | 8 ]

2 Señor, el rey se regocija por tu fuerza,
¡y cuánto se alegra por tu victoria!

3 [bpe] Prov. 11. 13; Prov. 13. 12

3 Tú has colmado los deseos de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.
Pausa

4 [bpe] 2 Sam. 7. 29

4 Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito
y pones en su cabeza una corona de oro puro.

5 [bj] 2 Rey. 20. 1-7; Is. 38. 1-20; 1 Rey. 3. 14 [bpe] 1 Rey. 3. 5; Sal. 72. 5 [bnp] 1 Rey. 3. 5-9

5 Te pidió larga vida y se la diste:
días que se prolongan para siempre.

6 [bj] Sal. 45. 4; Gn. 12. 2; Gn. 48. 20; Sal. 72. 17; 1 Crón. 17. 27; Sal. 16. 11

6 Su gloria se acrecentó por tu triunfo,
tú lo revistes de esplendor y majestad;
7 le concedes incesantes bendiciones,
lo colmas de alegría en tu presencia.
8 Sí, el rey confía en el Señor
y con la gracia del Altísimo no vacilará.

Confianza en la victoria definitiva [ 9 | 14 ]

9 [bj] Sal. 18. 38 [bnp] Sal. 139. 10

9 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos,
tu derecha vencerá a los que te odian.

10 [bpe] Is. 31. 9; Mal. 3. 19; Lev. 20. 6; Sal. 34. 17

10 * Los convertirás en un horno encendido,
cuando se manifieste tu presencia.
El Señor los consumirá con su enojo,
el fuego los destruirá por completo:

11 [bj] Sal. 109. 13; Jb. 18. 19 [bpe] Is. 14. 21 [bnp] Sal. 34. 17

11 eliminarás su estirpe de la tierra,
y a sus descendientes de entre los hombres.

12 [bpe] Is. 10. 11

12 Ellos trataron de hacerte mal,
urdieron intrigas, pero sin resultado:

13 [bj] Sal. 18. 41

13 porque tú harás que vuelvan la espalda,
apuntándoles a la cara con tus arcos.
14 ¡Levántate, Señor, con tu fuerza,
para que cantemos y celebremos tus proezas!
21 10

El “horno encendido”, el “fuego” y la “manifestación de la presencia” -literalmente, “el rostro”- evocan el Juicio definitivo de Dios. Por eso se puede pensar que estas expresiones estaban originariamente dirigidas a Dios, y luego se aplicaron al rey.