Salmo 19 (18): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

En este Salmo se encuentran yuxtapuestos dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero es un himno de intensa vibración lírica, que celebra la gloria del Creador manifestada en la armonía y grandiosidad del firmamento (vs. 2-7). El segundo -que proviene de una época mucho más reciente- es un poema didáctico, en el que se describen las excelencias de la Ley divina.

A pesar de estas diferencias, la yuxtaposición de los dos poemas no es totalmente artificial, ya que así se establece un paralelismo entre las dos manifestaciones de la gloria de Dios: una en la Creación y en las perfecciones del universo, y otra en la Revelación concedida a su Pueblo, fuente de felicidad y de vida para los que la aman y aceptan sus exigencias.

Alabanza de la Creación [ 2 | 7 ]

2 [bj] Gn. 1. 1-8. 14-19; Ecli. 43. 1-5; Sal. 93; Sal. 147. 4-5. 15-20; Prov. 8. 22-31; Jb. 38. 7. 31-33; Sal. 104; Rom. 1. 20+; ?Rom. 10. 18 [bnp] Is. 6. 3 [bti] Sal. 50. 6; Sal. 89. 6; Sal. 97. 6

2 El cielo proclama la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
3 un día transmite al otro este mensaje
y las noches se van dando la noticia.
4 Sin hablar, sin pronunciar palabras,
sin que se escuche su voz,

5 [bti] >Rom. 10. 18; Ecli. 43. 1-5

5 * resuena su eco por toda la tierra
y su lenguaje, hasta los confines del mundo.
Allí puso una carpa para el sol,

6 [bnp] Jue. 5. 31; Ecl. 1. 5

6 y este, igual que un esposo que sale de su alcoba,
se alegra como un atleta al recorrer su camino.

7 [bj] Sal. 65. 9 [bti] Gn. 1. 1-8; Jb. 38. 31-33 [cbi] Sal. 18. 10. 14

7 Él sale de un extremo del cielo,
su órbita llega hasta el otro extremo,
y no hay nada que escape a su calor.

Elogio de la Ley de Dios [ 8 | 15 ]

8 [bj] Sal. 119 [cbi] Sal. 18. 24. 26. 31. 33

8 * La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple.

9 [bnp] Prov. 6. 23 [cbi] Sal. 18. 21. 25. 27; Sal. 18. 29

9 Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos.

10 [bti] Sal. 12. 7; Sant. 1. 27 [cbi] Sal. 18. 23; Sal. 18. 21. 25

10 La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos.

11 [bj] Sal. 119. 127; Sal. 119. 103 [bnp] Éx. 3. 3 [bti] Sal. 119. 72. 103. 127; Ez. 3. 4

11 * Son más atrayentes que el oro,
que el oro más fino;
más dulces que la miel,
más que el jugo del panal.

12 [cdi] Sal. 18. 24

12 También a mí me instruyen:
observarlos es muy provechoso.

13 [bnp] Lev. 5. 17-19; Núm. 15. 30

13 Pero ¿quién advierte sus propios errores?
Purifícame de las faltas ocultas.

14 [cbi] Sal. 18. 26

14 Presérvame, además, del orgullo,
para que no me domine:
entonces seré irreprochable
y me veré libre de ese gran pecado.

15 [bti] Sal. 69. 30-32; Sal. 104. 33-34 [cdi] Sal. 18. 3. 32. 47

15 ¡Ojalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor!
19 5-7

El curso diurno del sol es comparado con la carrera victoriosa de un “atleta”. El lirismo de la descripción se acentúa con algunas reminiscencias mitológicas.