Salmo 18 (17): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

En este Salmo, el rey expresa su reconocimiento al Señor por la victoria alcanzada. El estilo es altamente poético y las ideas se van expresando con un amplio despliegue de imágenes. Al comienzo, se acumulan epítetos que presentan al Señor como un refugio inexpugnable para sus fieles (vs. 2-3). La amenaza del enemigo se describe como una irrupción de las fuerzas del caos y de la muerte (vs. 5-6). La intervención del Señor está descrita como una teofanía, en la que participan y se conmueven todas las fuerzas de la naturaleza (vs. 8-16).

Con algunas variantes, este mismo poema se vuelve a encontrar en 2 Sam. 22. 2-51

Profesión de confianza en Dios [ 2 | 4 ]

2 Dijo:
Yo te amo, Señor, mi fuerza,

3 [blpd] Sal. 144. 2; Deut. 32. 4; Is. 26. 4 [bj] Gn. 49. 24; Deut. 32. 4. 15. 18. 34; Deut. 33. 17; Sal. 75. 5; Lc. 1. 69; *>Mt. 16. 18+; Sal. 75. 5; Sal. 89. 18; Sal. 92. 11; Deut. 33. 17; 1 Rey. 22. 11; Zac. 2. 4; Sal. 132. 17; <*Ez. 29. 11 [bjs] Heb. 2. 13

3 * Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador,
mi Dios, el peñasco en que me refugio,
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.

4 [bjs] Heb. 13. 15; Sal. 12. 6; Sal. 49. 23; Sal. 68. 31

4 Invoqué al Señor, que es digno de alabanza
y quedé a salvo de mis enemigos.

La descripción del peligro [ 5 | 7 ]

5 [bj] Deut. 13. 14; Núm. 16. 33; *Sal. 32. 6; Sal. 40. 3; Sal. 42. 8; Sal. 66. 12; Sal. 69. 2. 15s; Sal. 88. 18; Sal. 130. 1; Is. 30. 28; Jb. 22. 11; Jb. 27. 20; <*Jon. 2. 6 [bnp] Hech. 2. 24

5 * Las olas de la Muerte me envolvieron,
me aterraron los torrentes devastadores,
6 * me cercaron los lazos del Abismo,
las redes de la Muerte llegaron hasta mí.
7 Pero en mi angustia invoqué al Señor,
grité a mi Dios pidiendo auxilio,
y él escuchó mi voz desde su Templo,
mi grito llegó hasta sus oídos.

La intervención salvadora de Dios [ 8 | 25 ]

8-16 [blpd] Sal. 50. 3; Sal. 68. 8-11; Sal. 77. 17-19; Sal. 97. 3-5; Sal. 144. 5-6 [bpe] Sal. 65. 7; Jer. 5. 22; Jb. 34. 20; Sal. 46. 4 [bj] Éx. 19. 16. 18; Jue. 5. 4-6; Hab. 3. 3-6. 8-13; *Éx. 13. 22+ [bjs] Sal. 96. 3; Apoc. 6. 16s; Apoc. 19. 11s; 1 Tes. 4. 16; 2 Tim. 4. 8

8 Entonces tembló y se tambaleó la tierra;
vacilaron los fundamentos de las montañas,
y se conmovieron a causa de su furor;

9 [bpe] Is. 30. 27; Ez. 1. 13

9 de su nariz se alzó una humareda,
de su boca, un fuego abrasador,
y arrojaba carbones encendidos.

10 [bpe] Deut. 4. 11; 1 Rey. 8. 12 [bnp] Sof. 1. 15

10 El Señor inclinó el cielo, y descendió
con un espeso nubarrón bajo sus pies;

11 [bj] Deut. 33. 26; Sal. 68. 5; *>Éx. 25. 18+; Ez. 1. 5s+; 1 Sam. 4. 4; 2 Sam. 6. 2; <*2 Rey. 19. 15 [bjs] Sal. 79. 2; Ez. 1. 4; Éx. 25

11 montó en el Querubín y emprendió vuelo,
planeando sobre las alas del viento.

12 [bj] Éx. 13. 21; Éx. 19. 16; Deut. 4. 11 [bpe] Sal. 81. 8

12 Se envolvió en un manto de tinieblas;
un oscuro aguacero y espesas nubes
lo cubrían como un toldo;

13 [bpe] Ez. 1. 28; Ez. 10. 4; Hab. 3. 11

13 las nubes se deshicieron en granizo y centellas
al fulgor de su presencia.

14 [bj] Sal. 29; Sal. 77. 18-19; Éx. 19. 19; Jb. 36. 29-30 [bpe] 1 Sam. 7. 10; Is. 29. 6 [bjs] 2 Ped. 3. 10s; Sal. 28. 3s; Jb. 37. 2s

14 El Señor tronaba desde el cielo,
el Altísimo hacía oír su voz;

15 [bpe] Zac. 9. 14; Jb. 38. 35; Éx. 14. 24; Jos. 10. 10 [bjs] Sal. 76. 17

15 arrojó sus flechas y los dispersó,
multiplicó sus rayos y sembró la confusión.

16 [bj] Sal. 77. 17; Éx. 15. 8 [bpe] Jl. 1. 20

16 Al proferir tus amenazas, Señor,
al soplar el vendaval de tu ira,
aparecieron los cauces del mar
y quedaron a la vista los cimientos.

17-18 [blpd] Sal. 144. 7 [bpe] Jer. 30. 7; Jer. 51. 45; Éx. 2. 10 [bjs] Apoc. 17. 1. 15; Sal. 137. 7; Sal. 143. 7

17 * Él tendió su mano desde lo alto y me tomó,
me sacó de las aguas caudalosas;

18 [bj] 1 Sam. 17. 37

18 me libró de mi enemigo poderoso,
de adversarios más fuertes que yo.

19 [bpe] Deut. 32. 35

19 Ellos me enfrentaron en un día nefasto,
pero el Señor fue mi apoyo:

20 [bpe] Sal. 4. 2; Sal. 31. 8s; Is. 62. 4; Sal. 22. 9 [bjs] Jer. 29. 11; Is. 55. 8; Sal. 32. 11; Sal. 31. 3; Sal. 102. 13; Ef. 2. 4; 1 Jn. 4. 10. 17

20 me sacó a un lugar espacioso,
me libró, porque me ama.

21-25 [bpe] 1 Sam. 24. 12 [bnp] 1 Sam. 26. 23 [bjs] Jn. 8. 29. 46

21 El Señor me recompensó por mi justicia,
me retribuyó por la inocencia de mis manos:

22 [bjs] Sal. 11. 5

22 porque seguí fielmente los caminos del Señor,
y no me aparté de mi Dios, haciendo el mal;
23 porque tengo presente todas sus decisiones
y nunca me alejé de sus preceptos.

24 [bj] Deut. 18. 13

24 Tuve ante él una conducta irreprochable
y me esforcé por no ofenderlo.
25 El Señor me premió, porque yo era justo
y mis manos eran inocentes a sus ojos.

El Señor, salvador de los justos [ 26 | 32 ]

26-28 [bpe] 1 Sam. 15. 23; Lev. 26. 23; Prov. 3. 34 [bnp] Is. 55. 3 [bjs] Mt. 6. 12-15; Mt. 7. 2; Lc. 6. 38; Mt. 18. 21-35

26 Tú eres bondadoso con los buenos
y eres íntegro con el hombre intachable;

27 [bnp] Jb. 25. 13

27 eres sincero con los que son sinceros
y te muestras astuto con los falsos.

28 [bj] Prov. 3. 34; Jb. 22. 29 [bpe] Prov. 29. 23 [bjs] Sal. 101. 21; Sof. 3. 12

28 Porque tú salvas al pueblo oprimido
y humillas los ojos altaneros;

29 [bj] Jb. 29. 3 [bpe] 2 Sam. 21. 17; 1 Rey. 11. 36; 1 Rey. 15. 4; 2 Rey. 8. 19; Sal. 132. 17 [bjs] Sal. 35. 10; 1 Jn. 1. 5; Jn. 1. 4; Jn. 8. 12; Jn. 12. 46; 2 Tim. 1. 10; 2 Sam. 22. 29

29 tú eres mi lámpara, Señor:
Dios mío, tu iluminas mis tinieblas.

30-33-46 [bpe] 1 Sam. 17. 38s; 1 Sam. 30. 8-15; 2 Sam. 3. 22; 1 Rey. 11. 24

30 Contigo puedo asaltar una muralla;
con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla.

31-32 [bpe] 2 Sam. 7. 22; Sal. 86. 8 [bj] Deut. 32. 4; Sal. 12. 7; |Prov. 30. 5 [bjs] Sal. 11. 7; Sal. 119. 140; 2 Tim. 1. 8; Heb. 4. 2; Jn. 15. 15; 1 Cor. 2. 10

31 El camino de Dios es perfecto,
la promesa del Señor es digna de confianza.
El Señor es un escudo para los que se refugian en él,

32 [bj] Is. 44. 8; Is. 45. 21 [bnp] 2 Sam. 7. 22

32 porque ¿quién es Dios fuera del Señor?,
¿y quién es la Roca fuera de nuestro Dios?

La victoria, obra de Dios [ 33 | 46 ]

33 [bnp] 1 Sam. 2. 4

33 Él es el Dios que me ciñe de valor
y hace intachable mi camino;

34 [bj] Hab. 3. 19; Deut. 32. 13; Is. 58. 14

34 el que me da la rapidez de un ciervo
y me afianza en las alturas;

35 [bpe] Jb. 20. 24

35 el que adiestra mis manos para la guerra
y mis brazos para tender el arco de bronce.

36 [bj] *Sal. 20. 7

36 Me entregaste tu escudo victorioso
y tu mano derecha me sostuvo;
me engrandeciste con tu triunfo,

37 [bpe] Prov. 4. 12; Jb. 18. 7 [bjs] Sal. 16. 5

37 me hiciste dar largos pasos,
y no se doblaron mis tobillos.

38 [bpe] Éx. 15. 9; 1 Sam 30. 8

38 Perseguí y alcancé a mis enemigos,
no me volví hasta que fueron aniquilados;

39 [bpe] Núm. 24. 8-17; Deut. 32. 39; Sal. 110. 5s

39 los derroté y no pudieron rehacerse,
quedaron abatidos bajo mis pies.

40 [bjs] Lc. 1. 48

40 Tú me ceñiste de valor para la lucha,
doblegaste ante mí a mis agresores;

41 [bj] Sal. 21. 13 [bpe] Sal. 54. 7; Sal. 69. 5; Sal. 73. 27 [bnp] Éx. 23. 27

41 pusiste en fuga a mis enemigos,
y yo exterminé a mis adversarios.
42 Imploraron, pero nadie los salvó;
gritaban al Señor, pero no les respondía.

43 [bpe] Éx. 30. 36; Jb. 14. 19; Miq. 7. 10; Zac. 9. 3

43 Los deshice como polvo barrido por el viento,
los pisé como el barro de las calles.

44 [bj] Sal. 2. 8-9; Apoc. 2. 26-28 [bpe] Is. 55. 5 [bjs] Sal. 71

44 Tú me libraste de un ejército incontable
y me pusiste al frente de naciones:
pueblos extraños son mis vasallos.

45 [bpe] Sal. 66. 3; Sal. 81. 16; Deut. 33. 29

45 Gente extranjera me rinde pleitesía;
apenas me oyen nombrar, me prestan obediencia.

46 [bj] Miq. 7. 17

46 Los extranjeros palidecen ante mí
y, temblando, abandonan sus refugios.

Alabanza final [ 47 | 51 ]

47 [bj] =2 Sam. 22. 47 [bpe] 2 Sam. 16. 16; 1 Rey. 1. 25

47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación,

48 [bj] =2 Sam. 22. 48 [bpe] Sal. 45. 6 [bnp] Sal. 94. 1

48 el Dios que venga mis agravios
y pone a los pueblos a mis pies!
49 Tú me liberas de mis enemigos,
me haces triunfar de mis agresores
y me libras del hombre violento.

50 [bj] Rom. 15. 9; Sal. 7. 18+ [bpe] Sal. 96. 3. 10; Is. 55. 3 [bjs] Sal. 116. 1; Is. 11. 10

50 Por eso te alabaré entre las naciones
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre.

51 [bj] *Sal. 89. 2. 29; *1 Sam. 2. 10 [bpe] 2 Sam. 7 [bnp] Is. 55. 3-5 [bjs] Sal. 89. 25. 31ss; Ecli. 47. 13; Lc. 1. 55; 2 Sam. 7. 12-17; 1 Rey. 11. 31ss; Sal. 95. 10ss

51 * Él concede grandes victorias a su rey
y trata con fidelidad a su Ungido,
a David y a su descendencia para siempre.
18 3

Ver 144. 2. “Mi Roca”: esta imagen, que simboliza la estabilidad y la firmeza de Dios, se encuentra con frecuencia en la Biblia, sobre todo en los Salmos. Ver Deut. 32. 4; Is. 26. 4

1. 144. 2:

2 Él es mi bienhechor y mi fortaleza, mi baluarte y mi libertador; él es el escudo con que me resguardo, y el que somete los pueblos a mis pies.

2. Deut. 32. 4:

4 Él es la Roca: su obra es perfecta, todos sus caminos son justos; es un Dios fiel y sin falsedad, justiciero y recto.

3. Is. 26. 4:

4 Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna.
5-6

Estas imágenes se refieren a los enemigos del rey. En realidad, no se trata de una descripción puramente metafórica, ya que según el Antiguo Testamento, todo lo que amenaza a la vida es una irrupción del reino de la Muerte -”Abismo”- en el mundo de los hombres. Ver nota 6. 6

8-16

Ver 50. 3; 68. 8-11; 77. 17-19; 97. 3-5; 144. 5-6

1. 50. 3:

3 ya viene nuestro Dios, y no callará; un fuego devorador lo precede, la tempestad ruge a su alrededor.

2. 68. 8-11:

8 Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas por el desierto, 9 tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia, delante del Señor –el del Sinaí– delante del Señor, el Dios de Israel.

10 Tú derramaste una lluvia generosa, Señor: tu herencia estaba exhausta y tú la reconfortaste; 11 allí se estableció tu familia, y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre.

3. 77. 17-19:

17 Cuando te vieron las aguas, Señor, cuando te vieron las aguas, temblaron, ¡se agitaron hasta los abismos del mar!

18 Las nubes derramaron aguaceros, retumbaron los densos nubarrones y zigzaguearon tus rayos.

19 El trueno resonó en la bóveda del cielo, tus relámpagos iluminaron el mundo, tembló y se tambaleó la tierra.

4. 97. 3-5:

3 Un fuego avanza ante él y abrasa a los enemigos a su paso; 4 sus relámpagos iluminan el mundo; al verlo, la tierra se estremece.

5 Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.

5. 144. 5-6:

5 Inclina tu cielo, Señor, y desciende; toca las montañas para que arrojen humo. 6 Lanza un rayo y dispersa a tus enemigos, dispara tus flechas, y confúndelos.
17-18

Ver 144. 7

1. 144. 7:

7 Extiende tu mano desde lo alto, y líbrame de las aguas caudalosas; sálvame del poder de los extranjeros,