Salmo 144 (143): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

En la primera parte de este Salmo (vs. 1-11), un rey se dirige al Señor para darle gracias por su constante protección (vs. 1-2) y para rogarle que lo libre de sus enemigos (vs. 3-11). Las frases y expresiones utilizadas por el salmista reflejan la influencia de otros Salmos, en especial la del Salmo 18, que en varios versículos se encuentra reproducido casi literalmente. La segunda parte (vs. 12-15) tiene un tono mucho más lírico, y es una súplica por la prosperidad de la nación.

Las diferencias de estilo y el paso del singular al plural hacen suponer que estas dos partes, en su origen, fueron composiciones independientes. El uso litúrgico las unió más tarde, para asociar la oración por el rey a la oración por todo el pueblo.

ORACIÓN POR LA VICTORIA Y LA PROSPERIDAD

1 [blpd] =Sal. 18. 35. 47 [bpe] Sal. 18. 3; 2 Sam. 22. 44 [bjs] 1 Sam. 17 47

1 * De David.
Afirmación del poder de Dios [1 | 4]
Bendito sea el Señor, mi Roca,
el que adiestra mis brazos para el combate
y mis manos para la lucha.

2 [blpd] =Sal. 18. 3 [bj] =Sal. 18. 48

2 * Él es mi bienhechor y mi fortaleza,
mi baluarte y mi libertador;
él es el escudo con que me resguardo,
y el que somete los pueblos a mis pies.

3 [blpd] =Sal. 8. 5 [bjs] Jb. 8. 9; Jb. 14. 2

3 * Señor, ¿qué es el hombre para que tú lo cuides,
y el ser humano, para que pienses en él?

4 [blpd] =Sal. 39. 5-7; Sal. 62. 10; Sal. 78. 39; Sal. 89. 48; Sal. 90. 3-10 [bj] Jb. 14. 2 [bpe] Sal. 39. 6; Jb. 14. 2 [bc] Sab. 2. 5; Sal. 39. 12; Jb. 7. 7. 16

4 * El hombre es semejante a un soplo,
y sus días son como una sombra fugaz.

Súplica por la victoria nacional [ 5 | 11 ]

5 [blpd] =Sal. 18. 10. 15. 17-18 [bpe] Sal. 104. 32

5 * Inclina tu cielo, Señor, y desciende;
toca las montañas para que arrojen humo.

6 [bj] =Sal. 104. 32; Is. 63. 19; =Sal. 18. 15

6 Lanza un rayo y dispersa a tus enemigos,
dispara tus flechas, y confúndelos.

7 [bj] =Sal. 18. 17

7 Extiende tu mano desde lo alto,
y líbrame de las aguas caudalosas;
sálvame del poder de los extranjeros,

8 [bpe] Sal. 62. 8; Prov. 6. 1; Prov. 17. 18

8 que dicen mentiras con la boca
y tienen las manos llenas de traición.

9 [bj] =Sal. 33. 2-3 [bnp] Apoc. 5. 9

9 * Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo
y tocar para ti con el arpa de diez cuerdas,

10 [bj] =Sal. 18. 51 [bpe] Sal. 20. 10; Sal. 21. 2

10 porque tú das la victoria a los reyes
y libras a David, tu servidor.
Líbrame de la espada maligna,
11 sálvame del poder de los extranjeros,
que dicen mentiras con la boca
y tienen las manos llenas de traición.

Súplica por la prosperidad de la nación [ 12 | 15 ]

12 [bj] Sal. 128. 3; Jb. 42. 14-15; Ecli. 26. 18 [bpe] Lev. 26. 4. 6. 9. 10; Deut. 28. 3-5. 8; Jb. 42. 13 [bnp] Sal. 123. 3

12 Que nuestros hijos sean como plantas,
florecientes en plena juventud;
que nuestras hijas se asemejen a columnas,
esculpidas como las de un palacio.

13 [bj] Lev. 26. 4-5; Deut. 7. 13

13 Que nuestros graneros estén repletos
con productos de todas las especies;
que nuestros rebaños se reproduzcan a millares
en todas nuestras praderas.

14 [bj] Lev. 26. 6; Is. 65. 19

14 Que nuestros bueyes estén bien cargados,
que no haya brechas ni aberturas en los muros
ni gritos de angustia en nuestras plazas.

15 [blpd] =Sal. 33. 12 [bj] Sal. 29. 11 [bnp] Deut. 33. 29; Apoc. 21. 1-4; 2 Ped. 3. 13; Rom. 8. 19-23

15 * ¡Feliz el pueblo que tiene todo esto,
feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor!
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Ver 18. 35. 47.

1. 18. 35. 47:

35 el que adiestra mis manos para la guerra y mis brazos para tender el arco de bronce.

47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación,
2

Ver 18. 3.

1. 18. 3:

3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
3

Ver 8. 5.

1. 8. 5:

5 ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?
4

Ver 39. 5-7; 62. 10; 78. 39; 89. 48; 90. 3-10.

1. 39. 5-7:

5 Señor, dame a conocer mi fin y cuál es la medida de mis días, para que comprenda lo frágil que soy: 6 no me diste más que un palmo de vida, y mi existencia es como nada ante ti. Ahí está el hombre: es tan sólo un soplo, 7 pasa lo mismo que una sombra; se inquieta por cosas fugaces y atesora sin saber para quién.

2. 62. 10:

10 Los hombres no son más que un soplo, los poderosos son sólo una ficción: puestos todos juntos en una balanza, pesarían menos que el viento.

3. 78. 39:

39 sabía que eran simples mortales, un soplo que pasa y ya no vuelve.

4. 89. 48:

48 Recuerda, Señor, qué corta es mi vida y qué efímeros creaste a los hombres.

5. 90. 3-10:

3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”. 4 Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.

5 Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: 6 por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.

7 ¡Estamos consumidos por tu ira y consternados por tu indignación! 8 Pusiste nuestras culpas delante de tus ojos, y nuestros secretos a la luz de tu mirada.

9 Nuestros días transcurren bajo el peso de tu enojo, y nuestros años se acaban como un suspiro.

10 Nuestra vida dura apenas setenta años, y ochenta, si tenemos más vigor: en su mayor parte son fatiga y miseria, porque pasan pronto, y nosotros nos vamos.
5-7

Ver 18. 10. 15. 17-18.

1. 18. 10. 15. 17-18:

10 El Señor inclinó el cielo, y descendió con un espeso nubarrón bajo sus pies;

15 arrojó sus flechas y los dispersó, multiplicó sus rayos y sembró la confusión.

17 Él tendió su mano desde lo alto y me tomó, me sacó de las aguas caudalosas; 18 me libró de mi enemigo poderoso, de adversarios más fuertes que yo.
15

Ver 33. 12.

1. 33. 12:

12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia!