Salmo 132 (131): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Este Salmo rememora el traslado del Arca de la Alianza al monte Sión (2 Sam.6.12-19). Las dos partes que lo integran se corresponden en perfecto paralelismo. La primera (vs.1-10) comienza con el recuerdo del “juramento” hecho por David de no concederse ningún descanso hasta encontrar una Morada digna del Señor (vs.1-5). La segunda (vs.11-18) es la respuesta divina a los desvelos del rey: en forma de oráculo, el Señor “jura” a David que su dinastía no tendrá fin y le promete la prosperidad para su Pueblo.

Los cortes abruptos de los vs.6-10 dejan entrever los diversos momentos de una liturgia procesional. Algunos indicios permiten afirmar que esta era celebrada anualmente, en tiempos de la monarquía, para conmemorar la elección de la dinastía davídica y del monte Sión (2 Sam.7).

LITURGIA PROCESIONAL DEL ARCA DE LA ALIANZA

1 * Canto de peregrinación.
Súplica en favor de David [1 | 5]
Acuérdate, Señor, en favor de David,
de todos sus desvelos,
2 del juramento que prestó al Señor,
del voto que hizo al Fuerte de Jacob:
3 «No entraré bajo el techo de mi casa
ni me acostaré en mi propio lecho;
4 no daré descanso a mis ojos
ni reposo a mis párpados,
5 hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una Morada para el Fuerte de Jacob».

Traslado del Arca al Santuario de Sión [ 6 | 10 ]

6 * Sí, oímos hablar del Arca en Efratá,
y la encontramos en los campos de Jaar.
7 ¡Entremos en su Morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies!
8 * ¡Levántate, Señor,
entra en el lugar de tu Reposo,
tú y tu Arca poderosa!
9 Que tus sacerdotes se revistan de justicia
y tus fieles griten de alegría.
10 * Por amor a David, tu servidor,
no rechaces a tu Ungido.

La promesa del Señor a David [ 11 | 18 ]

11 * El Señor hizo un juramento a David,
una firme promesa, de la que no se retractará:
«Yo pondré sobre tu trono
a uno de tus descendientes.
12 Si tus descendientes observan mi alianza
y los preceptos que yo les enseñaré,
también se sentarán sus hijos
en tu trono para siempre».
13 * Porque el Señor eligió a Sión,
y la deseó para que fuera su Morada.
14 «Este es mi Reposo para siempre;
aquí habitaré, porque lo he deseado.
15 Yo lo bendeciré con abundantes provisiones,
y saciaré de pan a sus pobres;
16 revestiré a los sacerdotes con la salvación,
y sus fieles gritarán de alegría.
17 Allí haré germinar el poder de David:
yo preparé una lámpara para mi Ungido.
18 Cubriré de vergüenza a sus enemigos,
y su insignia real florecerá sobre él».
132 1-2

“Fuerte de Jacob”: Este es uno de los nombres con que los israelitas invocaban a su Dios, desde las épocas más remotas (Gn. 49. 24). Dicho nombre tenía una especial vinculación con el Arca de la Alianza. Ver nota 78. 61.

6

La ubicación exacta de los lugares mencionados en este versículo es objeto de discusión. Algunos autores sitúan a “Efratá” en las cercanías de Belén, y a los “campos de Jaar” cerca de Quiriat learím, la ciudad donde se encontraba el Arca de la Alianza antes de su traslado a Jerusalén (1 Sam. 7. 1). Según otra opinión, Efratá era el distrito donde estaba Jaar, abreviación poética de Quiriat learím.

10

“Ungido”: esta expresión se refiere aquí al miembro reinante de la dinastía davídica, heredero de la Alianza y de las promesas hechas por el Señor a David. Ver nota 2. 2.

13-18

La elección de la montaña de “Siòn” como “Morada” del Señor encierra una promesa de bendición para David y su Pueblo. Esta promesa adquirió más tarde una dimensión mesiánica.