Génesis 27: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La bendición de Isaac a Jacob [ 1 | 45 ]

1 [bp] Tob. 5. 10; 1 Sam. 3. 12

1 Cuando Isaac envejeció, sus ojos se debilitaron tanto que ya no veía nada. Entonces llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: “¡Hijo mío!”. “Aquí estoy” , respondió él. 2 “Como ves , continuó diciendo Isaac, yo estoy viejo y puedo morir en cualquier momento.

3 [bc] Gn. 25. 27

3 Por eso, toma tus armas -tu aljaba y tu arco- ve al campo, y cázame algún animal silvestre.

4 [bc] Gn. 48. 8-22; Gn. 49. 1-28; Deut. 33; Gn. 25. 28

4 Después prepárame una buena comida, de esas que a mí me gustan, y tráemela para que la coma. Así podré darte mi bendición antes de morir”.

5 [bj] Gn. 25. 23. 25. 28

5 Rebeca había estado escuchando cuando Isaac hablaba con su hijo Esaú. Y apenas este se fue al campo a cazar un animal para su padre, 6 Rebeca dijo a Jacob: “Acabo de oír que tu padre le decía a tu hermano Esaú: 7 'Tráeme un animal silvestre y prepárame una buena comida. Yo la comeré, y te bendeciré en la presencia del Señor antes de morir'. 8 Ahora, hijo mío, escucha bien lo que voy a ordenar. 9 Ve al corral y tráeme de allí dos cabritos bien cebados. Yo prepararé con ellos una buena comida para tu padre, de esas que le agradan a él, 10 y tú se la llevarás para que la coma. Así él te bendecirá antes de morir”.

11 [bj] Gn. 25. 25

11 Pero Jacob respondió a su madre Rebeca: “Mira que mi hermano Esaú es velludo y yo soy lampiño.

12 [bp] Ecli. 3. 9

12 Si mi padre me llega a tocar, pensará que me estoy burlando de él, y entonces atraeré sobre mí una maldición, y no una bendición”. 13 “Que esa maldición caiga sobre mí, hijo mío”, le respondió su madre. “Tú obedéceme, y tráeme los cabritos”.
14 Jacob fue a buscar los cabritos, se los llevó a su madre, y ella preparó una buena comida, como le agradaba a su padre. 15 Después Rebeca tomó una ropa de su hijo mayor Esaú, la mejor que había en la casa, y se la puso a Jacob, su hijo menor; 16 y con el cuero de los cabritos le cubrió las manos y la parte lampiña del cuello. 17 Luego le entregó la comida y el pan que había preparado.
18 Jacob se presentó ante su padre y le dijo: “¡Padre!”. Este respondió: “Sí, ¿quién eres, hijo mío?”. 19 “Soy Esaú, tu hijo primogénito, respondió Jacob a su padre, y ya hice lo que me mandaste. Por favor, siéntate y come lo que cacé, para que puedas bendecirme”. 20 Entonces Isaac le dijo: “¡Qué rápido lo has logrado, hijo mío!”. Jacob respondió: “El Señor, tu Dios, hizo que las cosas me salieran bien”. 21 Pero Isaac añadió: “Acércate, hijo mío, y deja que te toque, para ver si eres realmente mi hijo Esaú o no”. 22 Él se acercó a su padre; este lo palpó y dijo: “La voz es de Jacob, pero las manos son de Esaú”. 23 Y no lo reconoció, porque sus manos estaban cubiertas de vello, como las de su hermano Esaú. Sin embargo, cuando ya se disponía a bendecirlo, 24 le preguntó otra vez: “¿Tú eres mi hijo Esaú?”. “Por supuesto”, respondió él. 25 “Entonces sírveme, continuó diciendo Isaac, y déjame comer lo que has cazado, para que pueda darte mi bendición”. Jacob le acercó la comida, y su padre la comió; también le sirvió vino, y lo bebió. 26 Luego su padre Isaac le dijo: “Acércate, hijo mío, y dame un beso”.

27 [bj] Gn. 22. 17-18; >Heb. 11. 10 [bc > 27-28] Heb. 11. 20; Gn. 1. 28; Gn. 49. 25; Sal. 128. 3-4

27 Cuando él se acercó para besarlo, Isaac percibió la fragancia de su ropa. Entonces lo bendijo diciendo:
«Sí, la fragancia de mi hijo
es como el aroma de un campo
que el Señor ha bendecido.

28 [bla] Gn. 49; Deut. 33. 13 [bp] Jb. 29. 19; Sal. 4. 8

28 Que el Señor te dé el rocío del cielo,
y la fertilidad de la tierra,
trigo y vino en abundancia.

29 [bj] Gn. 25. 23+ [bla] Gn. 37. 8 [bp] Gn. 49. 8-10

29 Que los pueblos te sirvan
y las naciones te rindan homenaje.
Tú serás el señor de tus hermanos,
y los hijos de tu madre
se inclinarán ante ti.
Maldito sea el que te maldiga,
y bendito el que te bendiga».
30 Apenas Isaac había terminado de bendecir a Jacob, en el preciso momento que este se apartaba de su padre, su hermano Esaú volvió de cazar. 31 Él también preparó una comida apetitosa y la presentó a su padre, diciendo: “Levántate, padre, y come la presa que tu hijo ha cazado. Así podrás bendecirme”. 32 Isaac, su padre, le preguntó: “Y tú, ¿quién eres?”. “Soy Esaú, tu hijo primogénito”, le respondió él.

33 [bp] Sal. 15. 4

33 Isaac quedó profundamente turbado y exclamó: “¿Quién ha sido entonces el que cazó una presa y me la trajo? Yo la comí antes que tú llegaras, lo bendije, y quedará bendecido”.

34 [bp] Gn. 48. 12-20

34 Al oír las palabras de su padre, Esaú lanzó un fuerte grito lleno de amargura. Luego dijo: “¡Padre, bendíceme también a mí!”.

35 [bj] Gn. 25. 26. 29; Jer. 9. 3; Os. 12. 4; Is. 43. 27

35 Pero Isaac respondió a Esaú: “Ha venido tu hermano y, valiéndose de un engaño, se llevó tu bendición”.

36 [bla] Heb. 11. 20 [bp] Jer. 9. 3 [vc] Gn. 25. 34 [bc] Gn. 25. 26. 29-34

36 Esaú dijo entonces: “Sí, con razón se llama Jacob. Ya van dos veces que me desplaza: primero arrebató mi condición de hijo primogénito, y ahora se ha llevado mi bendición”. Y agregó: “¿No has reservado una bendición para mí?”. 37 Isaac respondió a Esaú: “Lo he constituido tu señor y le he dado como servidores a todos sus hermanos; lo he provisto de trigo y de vino: ¿qué más puedo hacer por ti, hijo mío?”.

38 [bc] Heb. 12. 17

38 Esaú dijo a su padre: “¿Acaso tienes sólo una bendición?”. Isaac permaneció en silencio. Esaú lanzó un grito y se puso a llorar.

39 [bla] Jos. 24. 4; Mal. 1. 3 [vc] Heb. 11. 20 [bc] Gn. 36. 8

39 Isaac le respondió, diciéndole:
«Tu morada estará
lejos de los campos fértiles
y del rocío que cae del cielo.

40 [bnp] Éx. 5. 21; 2 Rey. 8. 20 [bc] 2 Sam. 8. 12-14; 1 Rey. 11. 14-25

40 Vivirás de tu espada
y servirás a tu hermano.
Pero cuando te rebeles,
lograrás sacudir su yugo de tu cuello».

41 [bj] =Gn. 27. 46-28. 5; Núm. 35. 19 [vc] Abd. 1. 9-10

41 Esaú sintió hacia su hermano un profundo rencor, por la bendición que le había dado su padre. Y pensó: “Pronto estaremos de duelo por mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob”.

42 [bj] Sab. 10. 10

42 Cuando contaron a Rebeca las palabras de Esaú, su hijo mayor, ella mandó llamar a Jacob, su hijo menor y le dijo: “Tu hermano te quiere matar para vengarse de ti.

43 [bj] Gn. 24. 29

43 Ahora, hijo mío, obedéceme. Huye inmediatamente a Jarán, a casa de mi hermano Labán, 44 y quédate con él algún tiempo, hasta que tu hermano se tranquilice,

45 [bnp] 2 Sam. 14 [bj] Núm. 35. 19 [bc] Éx. 21. 23-25; Núm. 35. 12; 2 Sam. 14. 6-7

45 hasta que se calme su ira contra ti y olvide lo que le has hecho. Después yo te mandaré a buscar. ¿Por qué voy a perderlos a los dos en un solo día?”.