Génesis 15: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La promesa de Dios a Abrám [ 1 | 6 ]

1 [bj] =Gn. 17; Gn. 12. 2. 7; Gn. 13. 14-17 [bpe] Sal. 3. 4; Sal. 18. 3. 31; Sal. 28. 7; Sal. 33. 20

1 Después de estos acontecimientos, la palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos:
«No temas, Abrám.
Yo soy para ti un escudo.
Tu recompensa será muy grande».

2 [bj] Hech. 7. 5 [bpe] Ecli. 30. 4

2 “Señor,” respondió Abrám, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?”.

3 [bpe] Sal. 49. 11

3 Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. 4 Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”.

5 [bj] Deut. 1. 10; 🡕Heb. 11. 12 [bpe] Gn. 26. 4; Deut. 1. 10; Sal. 147. 4

5 Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”.

6 [bj] 1 Mac. 2. 52; 🡕Rom. 4; 🡕Gál. 3. 6s; 🡕Sant. 2. 23 [bpe] Rom. 4. 3. 9. 22; Gál. 3. 16

6 Abrám creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación.
7-21 [bcj2] Hech. 7. 5

La alianza de Dios con Abrám [ 7 | 21 ]

7 [bj] Gn. 11. 31

7 Entonces el Señor le dijo: “Yo soy el Señor que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra”. 8 “Señor,” respondió Abrám, ¿cómo sabré que la voy a poseer?”.

9-14 [blpd] Jer. 34. 18

9 * El Señor le respondió: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una tórtola y un pichón de paloma”. 10 Él trajo todos estos animales, los cortó por la mitad y puso cada mitad una frente a otra, pero no dividió los pájaros. 11 Las aves de rapiña se abalanzaron sobre los animales muertos, pero Abrám las espantó.

12 [bpe] Jb. 4. 12s

12 Al ponerse el sol, Abrám cayó en un profundo sueño, y lo invadió un gran temor, una densa oscuridad.

13 [bj] Hech. 7. 6-7; Éx. 12. 40; Jdt. 5. 9s; 🡕Gál. 3. 17; 🡕Hech. 13. 20 [bpe] Sab. 12; 1 Tes. 2. 16

13 El Señor le dijo: “Tienes que saber que tus descendientes emigrarán a una tierra extranjera. Allí serán esclavizados y maltratados durante cuatrocientos años. 14 Pero yo juzgaré a la nación que los esclavizará, y después saldrán cargados de riquezas. 15 Tú, en cambio, irás en paz a reunirte con tus padres, y serás sepultado después de una vejez feliz. 16 Sólo a la cuarta generación tus descendientes volverán aquí, porque hasta ahora no se ha colmado la iniquidad de los amorreos”.
17 Cuando se puso el sol y estuvo completamente oscuro, un horno humeante y una antorcha encendida pasaron en medio de los animales descuartizados.

18 [blpd] Jos. 1. 4 [bj] Gn. 12. 7+; Núm. 24. 21+

18 * Aquel día, el Señor hizo una alianza con Abrám diciendo:
«Yo he dado esta tierra a tu descendencia,
desde el Torrente de Egipto
hasta el Gran Río,
el río Éufrates:

19 [bj] Deut. 7. 1+

19 los quenitas, los quenizitas, los cadmonitas, 20 los hititas, los perizitas, los refaím, 21 los amorreos, los cananeos, los guirgasitas y los jebuseos”.
15 9-10

Aquí se describen los preparativos para un rito imprecatorio muy antiguo, cuyo significado se aclara en Jer. 34. 18; cuando se pronunciaba un juramento solemne, la persona pasaba entre los animales partidos por la mitad, y reclamaba para sí la misma suerte de esas víctimas si faltaba a su palabra. Así el Señor ratifica con un juramento la promesa hecha a Abraham, de darle una descendencia numerosa (vs. 1-6) y la tierra de Canaán (vs. 7-18).

1. Jer. 34. 18:

18 Y a los hombres que transgredieron mi alianza, que no cumplieron las cláusulas del pacto que habían concertado en mi presencia, los trataré como al ternero que ellos cortaron en dos y entre cuyos pedazos pasaron.
18

«Desde el Torrente de Egipto hasta el Gran Río»: estos son los límites ideales de la Tierra prometida (Jos. 1. 4), que de hecho, nunca fueron ocupados totalmente por los israelitas.

1. Jos. 1. 4:

4 El territorio de ustedes se extenderá desde el desierto y desde el Líbano hasta el Gran Río, el río Éufrates, y hasta el Gran Mar, al occidente.