Oficio de Lecturas: Viernes 31 - Durante el año

N° de semana del SALTERIO ROMANO: 3

CANTOS PARA HOY...

INVOCACIÓN INICIAL

* Si es la PRIMER ORACIÓN del día [Oficio de Lecturas o Láudes]:

V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Sal. 50. 17

* Si NO es la primer oración del día: [Cualquiera de las horas...]

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Sal. 39. 14

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. AMÉN.

* Sal. 103. 31 * Lc. 2. 14 * Rom. 14. 11 * Rom. 16. 25 * Apoc. 1. 4. 8 * Apoc. 4. 8 * Apoc. 19. 7

INVITATORIO

Ir al INVITATORIO MONÁSTICO DE HOY

* El Invitatorio se dice como introducción a todo el Conjunto de la oración cotidiana. Se antepone o bien al Oficio de lectura o bien a las Laudes, según se comience el día por una u otra acción litúrgica. * Sin embargo, cuando el rezo del Oficio del día se inicia con las Laudes, en el Invitatorio puede omitirse, si se juzga oportuno, el salmo con su antífona y decirse únicamente el versículo Señor, abre mis labios. * Se dice luego el salmo 94 (o bien el salmo 99, el 66, o el 23), con la antífona correspondiente, en forma responsorial. Antes de iniciarse el salmo, se recita la antífona y la asamblea la repite. Luego la antífona se va repitiendo después de cada una de las estrofas del salmo. * Cuando el Oficio es recitado por una sola persona, no es necesario repetir la antífona del Invitatorio después de cada estrofa; basta con que se diga una sola vez antes de empezar el salmo. * La antífona para el Invitatorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o Común. * En las memorias de los santos, a no ser que tengan antífona propia, puede elegirse la del Común o la de la feria. * Si para el Invitatorio se escoge el salmo 99, el 66 o el 23, y el salmo escogido formara ya parte de la salmodia del día, se diría entonces en su lugar, en la salmodia, el salmo 94. * A continuación se dice el himno del Oficio de lectura o el de Laudes, según que el Invitatorio haya precedido a una u otra de estas Horas.

id:vi-I

Ant. Den gracias al Señor, porque es eterna su Misericordia. ( 1 Crón. 16. 34; Sal. 105. 1; Sal. 106. 1 )

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HIMNOS

DE: ol:vi-3
* A continuación se dice el himno que corresponda al Oficio del día. * En el Oficio dominical y ferial, se dice el himno que se indica al principio de cada tiempo. * En las solemnidades, en las fiestas y en los días dentro de la octava de Navidad, el himno se toma del Propio o del Común. * En las memorias de los santos, si no tienen himno propio, puede elegirse el himno del Común o el de la feria. * Además de los himnos que aparecen en el lugar propio de cada uno de los Oficios, pueden usarse, sobre todo en las celebraciones con el pueblo, otros cantos oportunos y debidamente aprobados. * Si el Oficio de lectura se dice unido a otra Hora, puede substituirse el himno del Oficio de lectura por el de la referida Hora.

1. Éste es el día del Señor.♪ ♫

¡+ Himnos!... PROPIOS y COMUNES DEL TIEMPO... No dejes de usar también esta sección, que completa o complementa a esta, y a la que se le van agregando NUEVOS HIMNOS...

SALMODIA

DE: ol:vi-3

1) Ir al SALTERIO en 4 semanas. |*| 2) Ir al |*| LH AMBROSIANA: * OFICIO de LECTURA |*| VIGILIAS MONACALES: *VIGILIAS, ESQUEMA A, del día VIERNES | FERIA SEXTA *VIGILIAS, ESQUEMA B, del día VIERNES |*| ELEGIR OTROS SALMOS y ANTÍFONAS

* Terminado el himno sigue la salmodia, que consta de tres salmos o fragmentos de salmo, que se dicen con sus respectivas antífonas. * En las solemnidades y en las fiestas y durante la octava de Navidad, en el Triduo Pascual, en los días dentro de la octava de Pascua, los salmos y las antífonas son propios. (Cuaresma - en el Oficio de Lecturas - usa las mismas antífonas del Tiempo Ordinario, o Durante el año) * En el Oficio dominical y ferial, los salmos y las antífonas se toman del Salterio. Los domingos de Adviento y los domingos de Pascua tienen antífonas propias que se indican en el Salterio, en su respectivo lugar. * En las memorias de los santos, los salmos y las antífonas se toman del Salterio, excepto cuando tienen propios esos elementos.

I

Ant. 1: Estoy agotado de gritar y de tanto aguardar a mi Dios. [ Sal. 68. 4 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 68. 2-13
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

II

Ant. 2: En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. [ Sal. 68. 22 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 68. 14-22
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

III

Ant. 3: Busquen al Señor, y revivirá su corazón. [ Sal. 68. 33 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 68. 30-37
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

Versículo

DE: ol:vi-I
* Antes de empezar las lecturas se dice el versículo, cuya finalidad es ayudar a los que oran a pasar de la salmodia a la audición de la palabra de Dios. El versículo se indica antes de la primera lectura. * En las solemnidades y en las fiestas, el versículo se indica antes de la primera lectura, en el Propio o en el Común. * En el Oficio dominical y ferial y en la memoria de los santos, se dice el versículo indicado en el Salterio.

LECTURA BÍBLICA * Ciclo BIENAL: Año I.

* Cada día hay dos lecturas, la primera bíblica y la segunda hagiográfica, patrística o de escritores eclesiásticos. * La lectura bíblica, con su correspondiente responsorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o del Común. En todos los demás días, se toma del Propio del tiempo: en los años impares, se toma la lectura del año I; en los años pares, la del año II.

CEA: NORMAS GENERALES SOBRE EL CALENDARIO [2018]

* El Adviento comienza el domingo mas cercano al 30 de Noviembre, y se extiende cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre. * Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año B (2018) y se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el oficio de Lectura se toma la primera lectura señalada como año II (correspondiente al año 2018 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).
Del Libro de Jeremías

1 Entonces todos los jefes de las tropas, con Iojanán, hijo de Caréaj, Azarías, hijo de Maasías, y todo el pueblo, desde el más pequeño al más grande, acudieron 2 al profeta Jeremías y le dijeron: “¡Que nuestra súplica llegue hasta ti! Ruega al Señor, tu Dios, en favor de todo este resto, porque de los muchos que éramos hemos quedado unos pocos, como lo ves con tus propios ojos. 3 Que el Señor, tu Dios, nos indique el camino que debemos seguir y lo que debemos hacer”.

4 El profeta Jeremías les dijo: “De acuerdo. Voy a rogar al Señor, su Dios, como ustedes dicen, y les comunicaré todo lo que el Señor les responda, sin ocultarles nada”. 5 Ellos dijeron a Jeremías: “Que el Señor sea un testigo veraz y fidedigno contra nosotros, si no obramos en todo conforme a la palabra que el Señor, tu Dios, te enviará para nosotros. 6 Nos guste o no, oiremos la voz del Señor, nuestro Dios, a quien ahora te enviamos a consultar, para que nos vaya bien por haber obedecido la voz del Señor, nuestro Dios”.

7 Al cabo de diez días, la palabra del Señor llegó a Jeremías. 8 Él llamó a Iojanán, hijo de Caréaj, a todos los jefes de las tropas que estaban con él, y también a todo el pueblo, del más pequeño al más grande, 9 y les dijo: “Así habla el Señor, el Dios de Israel, a quien ustedes me enviaron para presentarle una súplica: 10 Si ustedes permanecen en este país, yo los edificaré y no los demoleré, los plantaré y no los arrancaré, porque me arrepiento del mal que les hice. 11 No teman al rey de Babilonia, del que ahora tienen miedo; no le teman –oráculo del Señor– porque yo estoy con ustedes para salvarlos y para librarlos de su mano. 12 Yo haré que ustedes encuentren compasión, y él se compadecerá de ustedes y los dejará habitar en el país. 13 Pero si ustedes, desoyendo la voz del Señor, su Dios, dicen: ‘No permaneceremos en este país’; 14 si dicen: ‘No, entraremos en el país de Egipto; allí no veremos guerra, no oiremos el sonido de la trompeta, ni estaremos hambrientos de pan; es allí donde queremos permanecer’, 15 entonces, escuchen la palabra del Señor, ustedes, resto de Judá: Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Si ustedes pretenden a toda costa entrar en Egipto, para residir allí, 16 la espada que ustedes temen los alcanzará allí, en Egipto, y el hambre que les da miedo se adherirá a ustedes allí, en Egipto, y morirán.

4 Pero Iojanán, hijo de Caréaj, lo mismo que todos los jefes de las tropas y todo el pueblo, se negaron a escuchar la voz del Señor, que les mandaba quedarse en el país de Judá. 5 Iojanán, hijo de Caréaj, y todos los jefes de las tropas tomaron a todo el resto de Judá, a los que habían vuelto a residir en el país de Judá, después de haber sido dispersados entre las naciones vecinas: 6 a los hombres, las mujeres, los niños y las hijas del rey, a todas las personas que Nebuzaradán, comandante de la guardia, había dejado con Godolías, hijo de Ajicám, hijo de Safán, y también al profeta Jeremías y a Baruc, hijo de Nerías. 7 Y ellos entraron en el país de Egipto, porque no escucharon la voz del Señor. Así llegaron a Tafnis.
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Entonces todos los jefes de las tropas, con Iojanán, hijo de Caréaj, Azarías, hijo de Maasías, y todo el pueblo, desde el más pequeño al más grande, acudieron 2 al profeta Jeremías y le dijeron: “¡Que nuestra súplica llegue hasta ti! Ruega al Señor, tu Dios, en favor de todo este resto, porque de los muchos que éramos hemos quedado unos pocos, como lo ves con tus propios ojos. 3 Que el Señor, tu Dios, nos indique el camino que debemos seguir y lo que debemos hacer”.

4 El profeta Jeremías les dijo: “De acuerdo. Voy a rogar al Señor, su Dios, como ustedes dicen, y les comunicaré todo lo que el Señor les responda, sin ocultarles nada”. 5 Ellos dijeron a Jeremías: “Que el Señor sea un testigo veraz y fidedigno contra nosotros, si no obramos en todo conforme a la palabra que el Señor, tu Dios, te enviará para nosotros. 6 Nos guste o no, oiremos la voz del Señor, nuestro Dios, a quien ahora te enviamos a consultar, para que nos vaya bien por haber obedecido la voz del Señor, nuestro Dios”.

7 Al cabo de diez días, la palabra del Señor llegó a Jeremías. 8 Él llamó a Iojanán, hijo de Caréaj, a todos los jefes de las tropas que estaban con él, y también a todo el pueblo, del más pequeño al más grande, 9 y les dijo: “Así habla el Señor, el Dios de Israel, a quien ustedes me enviaron para presentarle una súplica: 10 Si ustedes permanecen en este país, yo los edificaré y no los demoleré, los plantaré y no los arrancaré, porque me arrepiento del mal que les hice. 11 No teman al rey de Babilonia, del que ahora tienen miedo; no le teman –oráculo del Señor– porque yo estoy con ustedes para salvarlos y para librarlos de su mano. 12 Yo haré que ustedes encuentren compasión, y él se compadecerá de ustedes y los dejará habitar en el país. 13 Pero si ustedes, desoyendo la voz del Señor, su Dios, dicen: ‘No permaneceremos en este país’; 14 si dicen: ‘No, entraremos en el país de Egipto; allí no veremos guerra, no oiremos el sonido de la trompeta, ni estaremos hambrientos de pan; es allí donde queremos permanecer’, 15 entonces, escuchen la palabra del Señor, ustedes, resto de Judá: Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Si ustedes pretenden a toda costa entrar en Egipto, para residir allí, 16 la espada que ustedes temen los alcanzará allí, en Egipto, y el hambre que les da miedo se adherirá a ustedes allí, en Egipto, y morirán.

4 Pero Iojanán, hijo de Caréaj, lo mismo que todos los jefes de las tropas y todo el pueblo, se negaron a escuchar la voz del Señor, que les mandaba quedarse en el país de Judá. 5 Iojanán, hijo de Caréaj, y todos los jefes de las tropas tomaron a todo el resto de Judá, a los que habían vuelto a residir en el país de Judá, después de haber sido dispersados entre las naciones vecinas: 6 a los hombres, las mujeres, los niños y las hijas del rey, a todas las personas que Nebuzaradán, comandante de la guardia, había dejado con Godolías, hijo de Ajicám, hijo de Safán, y también al profeta Jeremías y a Baruc, hijo de Nerías. 7 Y ellos entraron en el país de Egipto, porque no escucharon la voz del Señor. Así llegaron a Tafnis.

Responsorio:

1. ♫♪Jer. 42. 2

2 al profeta Jeremías y le dijeron: “¡Que nuestra súplica llegue hasta ti! Ruega al Señor, tu Dios, en favor de todo este resto, porque de los muchos que éramos hemos quedado unos pocos, como lo ves con tus propios ojos.

2. ♫♪Lam. 5. 3

3 Estamos huérfanos, sin padre, nuestras madres son como viudas.

LECTURA BÍBLICA * Ciclo BIENAL: Año II.

* Cada día hay dos lecturas, la primera bíblica y la segunda hagiográfica, patrística o de escritores eclesiásticos. * La lectura bíblica, con su correspondiente responsorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o del Común. En todos los demás días, se toma del Propio del tiempo: en los años impares, se toma la lectura del año I; en los años pares, la del año II.

CEA: NORMAS GENERALES SOBRE EL CALENDARIO [2018]

* El Adviento comienza el domingo mas cercano al 30 de Noviembre, y se extiende cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre. * Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año B (2018) y se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el oficio de Lectura se toma la primera lectura señalada como año II (correspondiente al año 2018 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).
Del Libro de la Sabiduría
Podemos elegir entre estas Biblias...

2 En lugar de ese castigo, fuiste benévolo con tu pueblo, y para satisfacer su voraz apetito, le preparaste como alimento un manjar exquisito: ¡las codornices!

3 Así los egipcios, a pesar de su deseo de comer, perdieron el apetito natural, ante el aspecto repugnante de los animales enviados contra ellos; tu pueblo, en cambio, sometido a privación por poco tiempo, participó de un manjar exquisito.

4 Porque era necesario que a aquellos opresores les sobreviniera una penuria inevitable y que a estos sólo se les hiciera ver cómo eran atormentados sus enemigos.

5 Incluso cuando se desencadenó sobre tu pueblo el furor terrible de animales feroces, y ellos perecían por la mordedura de serpientes huidizas, tu ira no duró hasta el extremo.

6 A manera de advertencia, fueron atribulados por poco tiempo, teniendo ya una prenda de salvación para que recordaran el mandamiento de tu Ley;

7 en efecto, aquel que se volvía hacia ella era salvado, no por lo que contemplaba, sino por ti, el Salvador de todos.

8 Así demostraste a nuestros enemigos que eres tú el que libra de todo mal:

9 ellos murieron por la picadura de langostas y moscas, y no se podía encontrar un remedio para sus vidas, porque merecían ser castigados por esos animales.

10 Pero contra tus hijos, ni siquiera pudieron los dientes de las serpientes venenosas, porque tu misericordia vino a su encuentro y los sanó.

11 Para que se acordaran de tus palabras, eran aguijoneados y se curaban rápidamente, no sea que cayeran en un profundo olvido y así quedaran excluidos de tu acción bienhechora.

12 Y no los sanaron las hierbas ni los ungüentos sino tu palabra, Señor, que todo lo cura.

13 Porque tú tienes poder sobre la vida y la muerte, haces bajar a las puertas del Abismo y haces subir de allí.

20 En lugar de esto, nutriste a tu pueblo con un alimento de ángeles, y sin que ellos se fatigaran, les enviaste desde el cielo un pan ya preparado, capaz de brindar todas las delicias y adaptado a todos los gustos.

21 Y el sustento que les dabas manifestaba tu dulzura hacia tus hijos, porque, adaptándose al gusto del que lo comía, se transformaba según el deseo de cada uno.

22 La nieve y el hielo resistían al fuego sin derretirse, a fin de que supieran que solamente los frutos de los enemigos eran destruidos por el fuego que ardía en medio del granizo y fulguraba bajo la lluvia;

23 mientras que, por el contrario, ese mismo fuego olvidaba hasta su propio poder, para respetar el alimento de los justos.

24 Porque la creación, que está al servicio de ti, su Creador, se pone en tensión para castigar a los injustos y se distiende para beneficiar a los que confían en ti.

25 Por eso también entonces, transformándose completamente, ella estaba al servicio de tu generosidad, que a todos alimenta, de acuerdo con el deseo de los que te suplicaban.

26 Así los hijos que tú has amado, Señor, debían aprender que no son las diversas clases de frutos los que alimentan al hombre, sino que es tu palabra la que sostiene a los que creen en ti.

Responsorio:

1. ♫♪Sab. 16. 20

20 En lugar de esto, nutriste a tu pueblo con un alimento de ángeles, y sin que ellos se fatigaran, les enviaste desde el cielo un pan ya preparado, capaz de brindar todas las delicias y adaptado a todos los gustos.

2. ♫♪Jn. 6. 59

59 Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaún.

SEGUNDA LECTURA: Patrística...

* La segunda lectura, en todas las celebraciones de los santos, tanto si se trata de una solemnidad como de una fiesta o de una memoria, es hagiográfica y se toma del Propio o del Común. * En los demás Oficios, en cambio, la segunda lectura es patrística o bien de escritores eclesiásticos, y se toma del Propio del tiempo, de donde ya ha sido tomada la lectura bíblica. Después de esta segunda lectura, se dice también el responsorio correspondiente. * Esta segunda lectura, sin embargo, se puede tomar no sólo del Leccionario que ofrece este mismo volumen de la Liturgia de las Horas, sino también de otro Leccionario patrístico debidamente aprobado. * En las ferias desde el 17 al 24 de diciembre y durante la octava de Navidad, y en las ferias de Cuaresma, si se quiere hacer la memoria simplificada de algún santo, después de la segunda lectura con su responsorio, puede añadirse, como tercera lectura, la hagiográfica del Oficio del santo, seguida de su propio responsorio; en este caso, el Oficio de lectura no concluye con la oración de la feria, sino con la del santo. * [Cuando la base de datos contiene, aparece el botón del * CICLO BIENAL, y podemos disfrutar de la lectura correspondiente...]

ORACIÓN

de: ol:do-31
* Después del himno Señor, Dios eterno, o, si este himno debe omitirse, después del segundo responsorio, se dice la oración que corresponda al Oficio del día. * En el Oficio dominical y ferial, se toma del Propio del tiempo, a no ser que, en las ferias, se haga la memoria simplificada de algún santo. * En las solemnidades, en las fiestas y en las memorias de los santos, se toma del respectivo Propio o del Común. * En las ferias desde el 17 al 24 de diciembre y durante la octava de Navidad, y en las ferias de Cuaresma, si se hace la memoria simplificada de algún santo, la oración conclusiva se toma del Propio o Común del santo. * Cuando el Oficio de lectura forma parte de la celebración de una vigilia dominical o festiva prolongada (Principios y normas generales de la Liturgia de las Horas, núm. 73), antes del himno Señor, Dios eterno se dicen los cánticos correspondientes y se proclama el evangelio propio de la vigilia dominical o festiva, tal como se indica en el Apéndice I, p. 1337. * Si el Oficio de lectura se dice inmediatamente antes de otra Hora del Oficio, puede decirse como himno del Oficio de lectura el himno propio de esa otra Hora; luego, al final del Oficio de lectura, se omite la oración y la conclusión y se pasa directamente a la salmodia de la otra Hora, omitiendo su versículo introductorio y el Gloria al Padre.

II. De la Liturgia de las Horas: