Oficio de Lecturas: Miércoles 25 - Durante el año

N° de semana del SALTERIO ROMANO: 1

CANTOS PARA HOY...

INVOCACIÓN INICIAL

* Si es la PRIMER ORACIÓN del día [Oficio de Lecturas o Láudes]:

V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Sal. 50. 17

* Si NO es la primer oración del día: [Cualquiera de las horas...]

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Sal. 39. 14

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. AMÉN.

* Sal. 103. 31 * Lc. 2. 14 * Rom. 14. 11 * Rom. 16. 25 * Apoc. 1. 4. 8 * Apoc. 4. 8 * Apoc. 19. 7

INVITATORIO

Ir al INVITATORIO MONÁSTICO DE HOY

* El Invitatorio se dice como introducción a todo el Conjunto de la oración cotidiana. Se antepone o bien al Oficio de lectura o bien a las Laudes, según se comience el día por una u otra acción litúrgica. * Sin embargo, cuando el rezo del Oficio del día se inicia con las Laudes, en el Invitatorio puede omitirse, si se juzga oportuno, el salmo con su antífona y decirse únicamente el versículo Señor, abre mis labios. * Se dice luego el salmo 94 (o bien el salmo 99, el 66, o el 23), con la antífona correspondiente, en forma responsorial. Antes de iniciarse el salmo, se recita la antífona y la asamblea la repite. Luego la antífona se va repitiendo después de cada una de las estrofas del salmo. * Cuando el Oficio es recitado por una sola persona, no es necesario repetir la antífona del Invitatorio después de cada estrofa; basta con que se diga una sola vez antes de empezar el salmo. * La antífona para el Invitatorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o Común. * En las memorias de los santos, a no ser que tengan antífona propia, puede elegirse la del Común o la de la feria. * Si para el Invitatorio se escoge el salmo 99, el 66 o el 23, y el salmo escogido formara ya parte de la salmodia del día, se diría entonces en su lugar, en la salmodia, el salmo 94. * A continuación se dice el himno del Oficio de lectura o el de Laudes, según que el Invitatorio haya precedido a una u otra de estas Horas.

id:mi-I

Ant. Adoremos a Dios, porque Él nos ha creado. ( Sal. 94. 6 )

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HIMNOS

DE: ol:mi-1
* A continuación se dice el himno que corresponda al Oficio del día. * En el Oficio dominical y ferial, se dice el himno que se indica al principio de cada tiempo. * En las solemnidades, en las fiestas y en los días dentro de la octava de Navidad, el himno se toma del Propio o del Común. * En las memorias de los santos, si no tienen himno propio, puede elegirse el himno del Común o el de la feria. * Además de los himnos que aparecen en el lugar propio de cada uno de los Oficios, pueden usarse, sobre todo en las celebraciones con el pueblo, otros cantos oportunos y debidamente aprobados. * Si el Oficio de lectura se dice unido a otra Hora, puede substituirse el himno del Oficio de lectura por el de la referida Hora.

1. Con entrega, Señor, a Tí venimos,

¡+ Himnos!... PROPIOS y COMUNES DEL TIEMPO... No dejes de usar también esta sección, que completa o complementa a esta, y a la que se le van agregando NUEVOS HIMNOS...

SALMODIA

DE: ol:mi-1

1) Ir al SALTERIO en 4 semanas. |*| 2) Ir al |*| VIGILIAS MONACALES: *VIGILIA, ESQUEMA A, del día MIÉRCOLES | Feria Quarta |*| ELEGIR OTROS SALMOS y ANTÍFONAS

* Terminado el himno sigue la salmodia, que consta de tres salmos o fragmentos de salmo, que se dicen con sus respectivas antífonas. * En las solemnidades y en las fiestas y durante la octava de Navidad, en el Triduo Pascual, en los días dentro de la octava de Pascua, los salmos y las antífonas son propios. (Cuaresma - en el Oficio de Lecturas - usa las mismas antífonas del Tiempo Ordinario, o Durante el año) * En el Oficio dominical y ferial, los salmos y las antífonas se toman del Salterio. Los domingos de Adviento y los domingos de Pascua tienen antífonas propias que se indican en el Salterio, en su respectivo lugar. * En las memorias de los santos, los salmos y las antífonas se toman del Salterio, excepto cuando tienen propios esos elementos.

I

Ant. 1: Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza. [ 2 Sam. 22. 2; Sal. 17. 2 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 17. 2-7
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

II

Ant. 2: El Señor me libró porque me amaba. [ 2 Sam. 22. 20; Sal. 17. 20 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 17. 8-20
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

III

Ant. 3: Señor, tú eres mi lámpara, tú alumbras mis tinieblas. [ 2 Sam. 22. 29; Sal. 17. 29 ]
Tienen el mismo texto de Levoratti - Trusso:
SALMO: Sal. 17. 21-30
Podemos rezar también con estas Biblias...o CANTAR...

Versículo

DE: ol:mi-I
* Antes de empezar las lecturas se dice el versículo, cuya finalidad es ayudar a los que oran a pasar de la salmodia a la audición de la palabra de Dios. El versículo se indica antes de la primera lectura. * En las solemnidades y en las fiestas, el versículo se indica antes de la primera lectura, en el Propio o en el Común. * En el Oficio dominical y ferial y en la memoria de los santos, se dice el versículo indicado en el Salterio.

LECTURA BÍBLICA * Ciclo ANUAL: LH Romanum.

* Cada día hay dos lecturas, la primera bíblica y la segunda hagiográfica, patrística o de escritores eclesiásticos. * La lectura bíblica, con su correspondiente responsorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o del Común. En todos los demás días, se toma del Propio del tiempo: en los años impares, se toma la lectura del año I; en los años pares, la del año II.

CEA: NORMAS GENERALES SOBRE EL CALENDARIO [2018]

* El Adviento comienza el domingo mas cercano al 30 de Noviembre, y se extiende cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre. * Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año B (2018) y se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el oficio de Lectura se toma la primera lectura señalada como año II (correspondiente al año 2018 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).
VISIÓN SOBRE LA RESURRECCIÓN DEL PUEBLO DE DIOS
Del libro de Ezequiel
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 La mano del Señor se posó sobre mí, y el Señor me sacó afuera por medio de su espíritu y me puso en el valle, que estaba lleno de huesos. 2 Luego me hizo pasar a través de ellos en todas las direcciones, y vi que los huesos tendidos en el valle eran muy numerosos y estaban resecos. 3 El Señor me dijo: “Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?”. Yo respondí: “Tú lo sabes, Señor”. 4 Él me dijo: “Profetiza sobre estos huesos, diciéndoles: Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. 5 Así habla el Señor a estos huesos: Yo voy a hacer que un espíritu penetre en ustedes, y vivirán. 6 Pondré nervios en ustedes, haré crecer carne sobre ustedes, los recubriré de piel, les infundiré un espíritu, y vivirán. Así sabrán que yo soy el Señor”. 7 Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras profetizaba, se produjo un estruendo: hubo un temblor, y los huesos se juntaron unos con otros. 8 Al mirar, vi que los huesos se cubrían de nervios, que brotaba la carne y se recubrían de piel, pero no había espíritu en ellos. 9 Entonces el Señor me dijo: “Convoca proféticamente al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Tú dirás al espíritu: Así habla el Señor: Ven, espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que revivan”. 10 Yo profeticé como él me lo había ordenado, y el espíritu penetró en ellos. Así revivieron y se incorporaron sobre sus pies. Era un ejército inmenso.

11 Luego el Señor me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos dicen: “Se han secado nuestros huesos y se ha desvanecido nuestra esperanza. ¡Estamos perdidos!”. 12 Por eso, profetiza diciéndoles: Así habla el Señor: Yo voy a abrir las tumbas de ustedes, los haré salir de ellas, y los haré volver, pueblo mío, a la tierra de Israel. 13 Y cuando abra sus tumbas y los haga salir de ellas, ustedes, mi pueblo, sabrán que yo soy el Señor. 14 Yo pondré mi espíritu en ustedes, y vivirán; los estableceré de nuevo en su propio suelo, y así sabrán que yo, el Señor, lo he dicho y lo haré -oráculo del Señor-.

Responsorio:

1. ♫♪Ez. 37. 12. 13

12 Por eso, profetiza diciéndoles: Así habla el Señor: Yo voy a abrir las tumbas de ustedes, los haré salir de ellas, y los haré volver, pueblo mío, a la tierra de Israel. 13 Y cuando abra sus tumbas y los haga salir de ellas, ustedes, mi pueblo, sabrán que yo soy el Señor.

2. ♫♪Jn. 11. 25

25 Jesús le dijo: «Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;

LECTURA BÍBLICA * Ciclo BIENAL: Año I.

* Cada día hay dos lecturas, la primera bíblica y la segunda hagiográfica, patrística o de escritores eclesiásticos. * La lectura bíblica, con su correspondiente responsorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o del Común. En todos los demás días, se toma del Propio del tiempo: en los años impares, se toma la lectura del año I; en los años pares, la del año II.

CEA: NORMAS GENERALES SOBRE EL CALENDARIO [2018]

* El Adviento comienza el domingo mas cercano al 30 de Noviembre, y se extiende cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre. * Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año B (2018) y se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el oficio de Lectura se toma la primera lectura señalada como año II (correspondiente al año 2018 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).
LA SEÑAL DEL ENMANUEL. SEGURIDAD ANTE EL TEMOR DE GUERRA
Del libro del profeta Isaías
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar. 2 Cuando se informó a la casa de David: “Arám está acampado en Efraím”, se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque.

3 El Señor dijo a Isaías: “Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero. 4 Tú le dirás: Mantente alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías. 5 Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo: 6 “Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel”.

7 Pero así habla el Señor: Eso no se realizará, eso no sucederá.

8a Porque la cabeza de Arám es Damasco, y la cabeza de Damasco, Resín;

9a la cabeza de Efraím es Samaría, y la cabeza de Samaría, el hijo de Remalías.

8b –Dentro de sesenta y cinco años, Efraím será destrozado, y no será más un pueblo–.

9b Si ustedes no creen, no subsistirán”.

10 Una vez más, el Señor habló a Ajaz en estos términos: 11 “Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas”. 12 Pero Ajaz respondió: “No lo pediré ni tentaré al Señor”. 13 Isaías dijo: “Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios?. 14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel. 15 Él se alimentará de leche cuajada y miel, cuando ya sepa desechar lo malo y elegir lo bueno. 16 Porque antes de que el niño sepa desechar lo malo y elegir lo bueno, quedará abandonada la tierra de esos dos reyes, ante los cuales estás aterrorizado.

17 El Señor hará venir sobre ti, sobre tu pueblo y sobre la casa de tu padre, días como no los hubo iguales desde que Efraím se separó de Judá”.

Responsorio:

1. ♫♪Is. 7. 14

14 Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel.

2. ♫♪Is. 8. 10

10 Hagan un proyecto: ¡fracasará! Digan una palabra: ¡no se realizará! Porque Dios está con nosotros.

3. ♫♪Lc. 1. 30-31

30 Pero el Angel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. 31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús;

LECTURA BÍBLICA * Ciclo BIENAL: Año II.

* Cada día hay dos lecturas, la primera bíblica y la segunda hagiográfica, patrística o de escritores eclesiásticos. * La lectura bíblica, con su correspondiente responsorio, en las solemnidades y en las fiestas, se toma del respectivo Propio o del Común. En todos los demás días, se toma del Propio del tiempo: en los años impares, se toma la lectura del año I; en los años pares, la del año II.

CEA: NORMAS GENERALES SOBRE EL CALENDARIO [2018]

* El Adviento comienza el domingo mas cercano al 30 de Noviembre, y se extiende cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre. * Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año B (2018) y se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el oficio de Lectura se toma la primera lectura señalada como año II (correspondiente al año 2018 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).
EL JOVEN TOBÍAS EMPRENDE EL VIAJE A MEDIA
Del libro de Tobías

1 Aquel día, Tobit se acordó del dinero que había dejado en depósito a Gabael, en Ragués de Media, 2 y pensó: “Ya que he pedido la muerte, haría bien en llamar a mi hijo Tobías para hablarle de ese dinero antes de morir”. 3 Entonces llamó a su hijo Tobías y, cuando este se presentó, le dijo: “Entiérrame dignamente. Honra a tu madre, y no la abandones ningún día de su vida. Trata de complacerla y no la entristezcas. 4 Acuérdate, hijo mío, de todos los peligros a que estuvo expuesta por tu causa, mientras te llevaba en su seno. Y cuando muera, entiérrala junto a mí en la misma tumba.

5 Acuérdate del Señor todos los días de tu vida, hijo mío, y no peques deliberadamente ni quebrantes sus mandamientos. Realiza obras de justicia todos los días de tu vida y no sigas los caminos de la injusticia. 6 Porque si vives conforme a la verdad, te irá bien en todas tus obras 7 como a todos los que practican la justicia. Da limosna de tus bienes y no lo hagas de mala gana. No apartes tu rostro del pobre y el Señor no apartará su rostro de ti. 8 Da limosna según la medida de tus posibilidades: si tienes poco, no temas dar de lo poco que tienes. 9 Así acumularás un buen tesoro para el día de la necesidad. 10 Porque la limosna libra de la muerte e impide caer en las tinieblas: 11 la limosna es, para todos los que la hacen, una ofrenda valiosa a los ojos del Altísimo.

12 Cuídate, hijo mío, de toda unión ilegítima y, sobre todo, elige una mujer del linaje de tus padres. No tomes por esposa a una extranjera, que no pertenezca a la tribu de tu padre, porque nosotros somos hijos de profetas. Acuérdate, hijo mío, de Noé, de Abraham, de Isaac y de Jacob, nuestros antiguos padres: ellos eligieron sus esposas entre las mujeres de sus parientes. Por eso fueron bendecidos en sus hijos y su descendencia poseerá la tierra en herencia. 13 Por lo tanto, hijo mío, prefiere a tus hermanos; no te muestres orgulloso con los hijos y las hijas de tu pueblo, rehusando tomar una esposa entre ellos. Porque el orgullo acarrea la ruina y un gran desorden, y la ociosidad lleva a la decadencia y a la miseria; ella es, en efecto, madre de la penuria.

14 No retengas hasta el día siguiente el salario de un trabajador; retribúyele inmediatamente y, si sirves a Dios, él te lo retribuirá. Hijo mío, vigila todas tus acciones y muéstrate siempre bien educado. 15 No hagas a nadie lo que no te agrada a ti. No bebas hasta embriagarte y que la embriaguez no te acompañe en el camino.

16 Comparte tu pan con los que tienen hambre y tus vestidos con los que están desnudos. Da limosna de todo lo que te sobra y no lo hagas de mala gana.

1 Entonces Tobías respondió a su padre Tobit: “Yo haré, padre, todo lo que me has ordenado. 2 Pero ¿cómo podré recuperar ese dinero que tiene Gabael? Él no me conoce a mí ni yo a él. ¿Qué señal le daré para que me reconozca, me crea y me entregue el dinero? Además, no sé qué camino hay que tomar para ir a Media”. 3 Tobit le dijo: “Él me dio un recibo y yo le di otro; lo dividí en dos partes, cada uno tomó la suya y yo puse mi parte con el dinero. Ya hace veinte años que deposité esa suma. Ahora, hijo mío, busca una persona de confianza para que te acompañe; le pagaremos un sueldo hasta que vuelvas. Ve entonces a recuperar ese dinero”.

4 Tobías salió a buscar un buen guía, que conociera el camino para ir con él a Media. Afuera encontró al ángel Rafael, que estaba de pie frente a él y, sin sospechar que era un ángel de Dios, 5 le preguntó: “¿De dónde eres, amigo?”. El ángel le respondió: “Soy uno de tus hermanos israelitas, y he venido a buscar trabajo por aquí”. Tobías le dijo: “¿Conoces el camino para ir a Media?”. 6 “¡Por supuesto!, le respondió el ángel. He estado allí muchas veces y conozco todos los caminos de memoria. He ido frecuentemente a Media y me he alojado en casa de Gabael, uno de nuestros hermanos, que vive en Ragués de Media. Hay dos días de camino desde Ecbátana hasta Ragués, porque Ragués está situada en la montaña y Ecbátana en medio de la llanura”. 7 Tobías le dijo: “Espérame, amigo, mientras voy a avisar a mi padre, porque necesito que vengas conmigo. Yo te pagaré tu sueldo”. 8 El ángel le respondió: “Te espero aquí, pero no tardes”.

9 Tobías entró a avisar a su padre que había encontrado a uno de sus hermanos israelitas. Y Tobit le dijo: “Preséntamelo, para que yo sepa a qué familia y a qué tribu pertenece. Quiero saber si se puede confiar en él para que te acompañe”. Tobías salió a llamarlo y le dijo: “Amigo, mi padre te llama”.

10 El ángel entró en la casa, Tobit lo saludó primero y aquel le respondió: “Mis parabienes, hermano”. Pero Tobit le dijo: “¿Qué alegría puedo tener? Estoy ciego, no veo más la luz del sol y me encuentro sumergido en la oscuridad, como los muertos que ya no contemplan la luz. Estoy enterrado en vida; oigo la voz de los hombres, pero no los veo”. El ángel le dijo: “¡Ánimo! Dios te curará pronto”. Tobit añadió: “Mi hijo Tobías desea ir a Media. ¿Podrías tú acompañarlo como guía? Yo te pagaré un sueldo, hermano”. El ángel le respondió: “Estoy dispuesto a acompañarlo. Conozco todos los caminos; he ido varias veces a Media, he atravesado todas sus llanuras y conozco muy bien los senderos de sus montañas”. 11 Tobit le preguntó: “¿Quieres decirme, hermano, de qué familia y de qué tribu eres?”. 12 “¿Qué importa mi tribu?”, le dijo el ángel. Tobit insistió: “Quiero saber con seguridad de quién eres hijo y cómo te llamas”. 13 El ángel le respondió: “Yo soy Azarías, hijo de Ananías el Grande, uno de tus hermanos”. 14 Tobit le dijo: “¡Bienvenido, hermano, y salud! No tomes a mal que haya querido conocer la verdad acerca de tu familia. Por lo visto, eres un hermano de respetable y noble origen. Conozco a Ananías y a Natán, los dos hijos de Semeías el Grande. Ellos me acompañaban a Jerusalén; allí adoraban junto conmigo, y nunca se apartaron del buen camino. Tus hermanos son hombres de bien y tú eres de buena estirpe. ¡Sé bienvenido!”.

15 Luego siguió diciendo: “Te pagaré como sueldo una dracma diaria, y tendrás todo lo que necesites, lo mismo que mi hijo. 16 Acompáñalo, y yo te daré un sobresueldo”. El ángel respondió: “Sí, iré con él, no tengas miedo. Volveremos tan bien como hemos salido, porque el camino es seguro”. 17 Tobit exclamó: “¡Bendito seas, hermano!”. Después llamó a su hijo y le dijo: “Hijo mío, prepara lo necesario para el viaje y parte con tu hermano. El Dios que está en el cielo los proteja y los haga volver a mi lado sanos y salvos. ¡Que su ángel los acompañe con su protección, hijo mío!”.

17b Tobías salió para ponerse en camino, y abrazó a su padre y a su madre. Tobit le dijo: “¡Buen viaje!”. 18 Su madre se puso a llorar y dijo a Tobit: “¿Por qué has hecho partir a mi hijo? ¿Acaso no es el bastón de nuestra mano, el que guía nuestros pasos? 19 ¿Para qué acumular más dinero? No importa nada comparado con nuestro hijo. 20 Con lo que el Señor nos daba para vivir ya teníamos bastante”. 21 Tobit le respondió: “¡No pienses eso! Nuestro hijo se va muy bien y volverá junto a nosotros con toda felicidad; tus propios ojos verán el día en que regresará sano y salvo. No te preocupes ni temas por ellos, hermana. 22 Un ángel bueno lo acompañará, él hará un buen viaje y volverá sano”. Y ella dejó de llorar.
Podemos elegir entre estas Biblias...

1 Aquel día, Tobit se acordó del dinero que había dejado en depósito a Gabael, en Ragués de Media, 2 y pensó: “Ya que he pedido la muerte, haría bien en llamar a mi hijo Tobías para hablarle de ese dinero antes de morir”. 3 Entonces llamó a su hijo Tobías y, cuando este se presentó, le dijo: “Entiérrame dignamente. Honra a tu madre, y no la abandones ningún día de su vida. Trata de complacerla y no la entristezcas. 4 Acuérdate, hijo mío, de todos los peligros a que estuvo expuesta por tu causa, mientras te llevaba en su seno. Y cuando muera, entiérrala junto a mí en la misma tumba.

5 Acuérdate del Señor todos los días de tu vida, hijo mío, y no peques deliberadamente ni quebrantes sus mandamientos. Realiza obras de justicia todos los días de tu vida y no sigas los caminos de la injusticia. 6 Porque si vives conforme a la verdad, te irá bien en todas tus obras 7 como a todos los que practican la justicia. Da limosna de tus bienes y no lo hagas de mala gana. No apartes tu rostro del pobre y el Señor no apartará su rostro de ti. 8 Da limosna según la medida de tus posibilidades: si tienes poco, no temas dar de lo poco que tienes. 9 Así acumularás un buen tesoro para el día de la necesidad. 10 Porque la limosna libra de la muerte e impide caer en las tinieblas: 11 la limosna es, para todos los que la hacen, una ofrenda valiosa a los ojos del Altísimo.

12 Cuídate, hijo mío, de toda unión ilegítima y, sobre todo, elige una mujer del linaje de tus padres. No tomes por esposa a una extranjera, que no pertenezca a la tribu de tu padre, porque nosotros somos hijos de profetas. Acuérdate, hijo mío, de Noé, de Abraham, de Isaac y de Jacob, nuestros antiguos padres: ellos eligieron sus esposas entre las mujeres de sus parientes. Por eso fueron bendecidos en sus hijos y su descendencia poseerá la tierra en herencia. 13 Por lo tanto, hijo mío, prefiere a tus hermanos; no te muestres orgulloso con los hijos y las hijas de tu pueblo, rehusando tomar una esposa entre ellos. Porque el orgullo acarrea la ruina y un gran desorden, y la ociosidad lleva a la decadencia y a la miseria; ella es, en efecto, madre de la penuria.

14 No retengas hasta el día siguiente el salario de un trabajador; retribúyele inmediatamente y, si sirves a Dios, él te lo retribuirá. Hijo mío, vigila todas tus acciones y muéstrate siempre bien educado. 15 No hagas a nadie lo que no te agrada a ti. No bebas hasta embriagarte y que la embriaguez no te acompañe en el camino.

16 Comparte tu pan con los que tienen hambre y tus vestidos con los que están desnudos. Da limosna de todo lo que te sobra y no lo hagas de mala gana.

1 Entonces Tobías respondió a su padre Tobit: “Yo haré, padre, todo lo que me has ordenado. 2 Pero ¿cómo podré recuperar ese dinero que tiene Gabael? Él no me conoce a mí ni yo a él. ¿Qué señal le daré para que me reconozca, me crea y me entregue el dinero? Además, no sé qué camino hay que tomar para ir a Media”. 3 Tobit le dijo: “Él me dio un recibo y yo le di otro; lo dividí en dos partes, cada uno tomó la suya y yo puse mi parte con el dinero. Ya hace veinte años que deposité esa suma. Ahora, hijo mío, busca una persona de confianza para que te acompañe; le pagaremos un sueldo hasta que vuelvas. Ve entonces a recuperar ese dinero”.

4 Tobías salió a buscar un buen guía, que conociera el camino para ir con él a Media. Afuera encontró al ángel Rafael, que estaba de pie frente a él y, sin sospechar que era un ángel de Dios, 5 le preguntó: “¿De dónde eres, amigo?”. El ángel le respondió: “Soy uno de tus hermanos israelitas, y he venido a buscar trabajo por aquí”. Tobías le dijo: “¿Conoces el camino para ir a Media?”. 6 “¡Por supuesto!, le respondió el ángel. He estado allí muchas veces y conozco todos los caminos de memoria. He ido frecuentemente a Media y me he alojado en casa de Gabael, uno de nuestros hermanos, que vive en Ragués de Media. Hay dos días de camino desde Ecbátana hasta Ragués, porque Ragués está situada en la montaña y Ecbátana en medio de la llanura”. 7 Tobías le dijo: “Espérame, amigo, mientras voy a avisar a mi padre, porque necesito que vengas conmigo. Yo te pagaré tu sueldo”. 8 El ángel le respondió: “Te espero aquí, pero no tardes”.

9 Tobías entró a avisar a su padre que había encontrado a uno de sus hermanos israelitas. Y Tobit le dijo: “Preséntamelo, para que yo sepa a qué familia y a qué tribu pertenece. Quiero saber si se puede confiar en él para que te acompañe”. Tobías salió a llamarlo y le dijo: “Amigo, mi padre te llama”.

10 El ángel entró en la casa, Tobit lo saludó primero y aquel le respondió: “Mis parabienes, hermano”. Pero Tobit le dijo: “¿Qué alegría puedo tener? Estoy ciego, no veo más la luz del sol y me encuentro sumergido en la oscuridad, como los muertos que ya no contemplan la luz. Estoy enterrado en vida; oigo la voz de los hombres, pero no los veo”. El ángel le dijo: “¡Ánimo! Dios te curará pronto”. Tobit añadió: “Mi hijo Tobías desea ir a Media. ¿Podrías tú acompañarlo como guía? Yo te pagaré un sueldo, hermano”. El ángel le respondió: “Estoy dispuesto a acompañarlo. Conozco todos los caminos; he ido varias veces a Media, he atravesado todas sus llanuras y conozco muy bien los senderos de sus montañas”. 11 Tobit le preguntó: “¿Quieres decirme, hermano, de qué familia y de qué tribu eres?”. 12 “¿Qué importa mi tribu?”, le dijo el ángel. Tobit insistió: “Quiero saber con seguridad de quién eres hijo y cómo te llamas”. 13 El ángel le respondió: “Yo soy Azarías, hijo de Ananías el Grande, uno de tus hermanos”. 14 Tobit le dijo: “¡Bienvenido, hermano, y salud! No tomes a mal que haya querido conocer la verdad acerca de tu familia. Por lo visto, eres un hermano de respetable y noble origen. Conozco a Ananías y a Natán, los dos hijos de Semeías el Grande. Ellos me acompañaban a Jerusalén; allí adoraban junto conmigo, y nunca se apartaron del buen camino. Tus hermanos son hombres de bien y tú eres de buena estirpe. ¡Sé bienvenido!”.

15 Luego siguió diciendo: “Te pagaré como sueldo una dracma diaria, y tendrás todo lo que necesites, lo mismo que mi hijo. 16 Acompáñalo, y yo te daré un sobresueldo”. El ángel respondió: “Sí, iré con él, no tengas miedo. Volveremos tan bien como hemos salido, porque el camino es seguro”. 17 Tobit exclamó: “¡Bendito seas, hermano!”. Después llamó a su hijo y le dijo: “Hijo mío, prepara lo necesario para el viaje y parte con tu hermano. El Dios que está en el cielo los proteja y los haga volver a mi lado sanos y salvos. ¡Que su ángel los acompañe con su protección, hijo mío!”.

17b Tobías salió para ponerse en camino, y abrazó a su padre y a su madre. Tobit le dijo: “¡Buen viaje!”. 18 Su madre se puso a llorar y dijo a Tobit: “¿Por qué has hecho partir a mi hijo? ¿Acaso no es el bastón de nuestra mano, el que guía nuestros pasos? 19 ¿Para qué acumular más dinero? No importa nada comparado con nuestro hijo. 20 Con lo que el Señor nos daba para vivir ya teníamos bastante”. 21 Tobit le respondió: “¡No pienses eso! Nuestro hijo se va muy bien y volverá junto a nosotros con toda felicidad; tus propios ojos verán el día en que regresará sano y salvo. No te preocupes ni temas por ellos, hermana. 22 Un ángel bueno lo acompañará, él hará un buen viaje y volverá sano”. Y ella dejó de llorar.

Responsorio:

1. ♫♪Tob. 4. 20

20 Y ahora, quiero hacerte saber que yo dejé en depósito a Gabael, hijo de Gabrí, en Ragués de Media, diez talentos de plata.

2. ♫♪Tob. 14. 10-11

10 Una vez que hayas enterrado a tu madre junto a mí, parte el mismo día y no te quedes más en este país, donde veo que se cometen desvergonzadamente la iniquidad y el engaño. Mira, hijo mío, todo lo que hizo Nadab con Ajicar, que lo había criado. ¿Acaso no lo sepultó en vida? Pero Dios hizo pagar su infamia al criminal, porque Ajicar salió a la luz, mientras que Nadab entró en las tinieblas eternas, por haber tramado la muerte de Ajicar. A causa de sus limosnas, Ajicar se libró de la trampa mortal que le había tendido Nadab, y este cayó en ella para su perdición. 11 Vean entonces, hijos míos, cuál es el fruto de la limosna y cuál el de la injusticia que lleva a la muerte. Pero ya me falta el aliento”. Entonces lo tendieron sobre su lecho, y él murió y fue enterrado honrosamente.

SEGUNDA LECTURA: Patrística...

* La segunda lectura, en todas las celebraciones de los santos, tanto si se trata de una solemnidad como de una fiesta o de una memoria, es hagiográfica y se toma del Propio o del Común. * En los demás Oficios, en cambio, la segunda lectura es patrística o bien de escritores eclesiásticos, y se toma del Propio del tiempo, de donde ya ha sido tomada la lectura bíblica. Después de esta segunda lectura, se dice también el responsorio correspondiente. * Esta segunda lectura, sin embargo, se puede tomar no sólo del Leccionario que ofrece este mismo volumen de la Liturgia de las Horas, sino también de otro Leccionario patrístico debidamente aprobado. * En las ferias desde el 17 al 24 de diciembre y durante la octava de Navidad, y en las ferias de Cuaresma, si se quiere hacer la memoria simplificada de algún santo, después de la segunda lectura con su responsorio, puede añadirse, como tercera lectura, la hagiográfica del Oficio del santo, seguida de su propio responsorio; en este caso, el Oficio de lectura no concluye con la oración de la feria, sino con la del santo. * [Cuando la base de datos contiene, aparece el botón del * CICLO BIENAL, y podemos disfrutar de la lectura correspondiente...]

ORACIÓN

de: ol:do-25
* Después del himno Señor, Dios eterno, o, si este himno debe omitirse, después del segundo responsorio, se dice la oración que corresponda al Oficio del día. * En el Oficio dominical y ferial, se toma del Propio del tiempo, a no ser que, en las ferias, se haga la memoria simplificada de algún santo. * En las solemnidades, en las fiestas y en las memorias de los santos, se toma del respectivo Propio o del Común. * En las ferias desde el 17 al 24 de diciembre y durante la octava de Navidad, y en las ferias de Cuaresma, si se hace la memoria simplificada de algún santo, la oración conclusiva se toma del Propio o Común del santo. * Cuando el Oficio de lectura forma parte de la celebración de una vigilia dominical o festiva prolongada (Principios y normas generales de la Liturgia de las Horas, núm. 73), antes del himno Señor, Dios eterno se dicen los cánticos correspondientes y se proclama el evangelio propio de la vigilia dominical o festiva, tal como se indica en el Apéndice I, p. 1337. * Si el Oficio de lectura se dice inmediatamente antes de otra Hora del Oficio, puede decirse como himno del Oficio de lectura el himno propio de esa otra Hora; luego, al final del Oficio de lectura, se omite la oración y la conclusión y se pasa directamente a la salmodia de la otra Hora, omitiendo su versículo introductorio y el Gloria al Padre.

II. De la Liturgia de las Horas: