Mt. 10 : REFERENCIAS MARGINALES

Referencias de: Mt. 10. 1 al 4

1. Su TEXTO ES:

1 Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. 2 Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

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2. TEXTOS DE SUS REFERENCIAS:

Orígen de la referencia:
BIBLIA CATOLICA de la FAMILIA
  1. Jn. 1. 40-44
  2. 40 Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. 41 Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: «Hemos encontrado al Mesías» , que traducido significa Cristo. 42 Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas» , que traducido significa Pedro.

    43 Al día siguiente, Jesús resolvió partir hacia Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: «Sígueme». 44 Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.
  3. Mt. 26. 25
  4. 25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?". "Tú lo has dicho" , le respondió Jesús. *

Referencias de: Mt. 10. 5 al 15

1. Su TEXTO ES:

5 A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. 6 Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7 Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 8 Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. 9 No lleven encima oro ni plata, ni monedas, 10 ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.

11 Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. 12 Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. 13 Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes. 14 Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. 15 Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.

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2. TEXTOS DE SUS REFERENCIAS:

Orígen de la referencia:
BIBLIA CATOLICA de la FAMILIA
  1. Lc. 10. 10-12
  2. 10 Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: 11 “¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca”. 12 Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.
Orígen de la referencia:
El LIBRO del PUEBLO de DIOS: versión 3
  1. Jer. 50. 6
  2. 6 Ovejas perdidas, eso era mi pueblo: sus pastores las extraviaban, las hacían rondar por las montañas; iban de montaña en colina, olvidándose de su redil.
  3. Mt. 15. 24
  4. 24 Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel».
  5. Mt. 3. 2
  6. 2 “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
  7. Mt. 4. 17
  8. 17 A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
  9. Mt. 28. 18-19
  10. 18 Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. 19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

Referencias de: Mt. 10. 16 al 23

1. Su TEXTO ES:

16 Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.

17 Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. 18 A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. 19 Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, 20 porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.

21 El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. 22 Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. 23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.

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2. TEXTOS DE SUS REFERENCIAS:

Orígen de la referencia:
BIBLIA CATOLICA de la FAMILIA
  1. Lc. 10. 3
  2. 3 ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
Orígen de la referencia:
El LIBRO del PUEBLO de DIOS: versión 3
  1. Jn. 10. 12
  2. 12 El asalariado, en cambio, que no es el pastor y al que no pertenecen las ovejas, cuando ve venir al lobo las abandona y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa.
  3. Miq. 7. 6
  4. 6 Porque el hijo denigra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y cada uno tiene como enemigos a los de su casa.
  5. Mt. 24. 9. 13
  6. 9 Ustedes serán entregados a la tribulación y a la muerte, y serán odiados por todas las naciones a causa de mi Nombre.

    13 pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
  7. Mt. 16. 27-28
  8. 27 Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. 28 Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino".

Referencias de: Mt. 10. 34 al 39

1. Su TEXTO ES:

34 No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. 35 Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; 36 y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

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2. TEXTOS DE SUS REFERENCIAS:

Orígen de la referencia:
BIBLIA CATOLICA de la FAMILIA
  1. Miq. 7. 6
  2. 6 Porque el hijo denigra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y cada uno tiene como enemigos a los de su casa.
Orígen de la referencia:
  1. Deut. 33. 9
  2. 9 el que dijo de su padre y de su madre: ‘No los he visto’; el que no reconoció a sus hermanos e ignoró hasta a sus propios hijos. Porque ellos observaron tu palabra y mantuvieron tu alianza.
  3. Mt. 16. 24-25
  4. 24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.

Referencias de: Mt. 10. 40 al 42

1. Su TEXTO ES:

40 El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió. 41 El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. 42 Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa».

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2. TEXTOS DE SUS REFERENCIAS:

Orígen de la referencia:
El LIBRO del PUEBLO de DIOS: versión 3
  1. 1 Rey. 17. 9-24
  2. 9 “Ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y establécete allí; ahí yo he ordenado a una viuda que te provea de alimento”.

    10 Él partió y se fue a Sarepta. Al llegar a la entrada de la ciudad, vio a una viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: “Por favor, tráeme en un jarro un poco de agua para beber”. 11 Mientras ella lo iba a buscar, la llamó y le dijo: “Tráeme también en la mano un pedazo de pan”. 12 Pero ella respondió: “¡Por la vida del Señor, tu Dios! No tengo pan cocido, sino sólo un puñado de harina en el tarro y un poco de aceite en el frasco. Apenas recoja un manojo de leña, entraré a preparar un pan para mí y para mi hijo; lo comeremos, y luego moriremos”. 13 Elías le dijo: “No temas. Ve a hacer lo que has dicho, pero antes prepárame con eso una pequeña galleta y tráemela; para ti y para tu hijo lo harás después. 14 Porque así habla el Señor, el Dios de Israel: El tarro de harina no se agotará ni el frasco de aceite se vaciará, hasta el día en que el Señor haga llover sobre la superficie del suelo”.

    15 Ella se fue e hizo lo que le había dicho Elías, y comieron ella, él y su hijo, durante un tiempo. 16 El tarro de harina no se agotó ni se vació el frasco de aceite, conforme a la palabra que había pronunciado el Señor por medio de Elías.

    17 Después que sucedió esto, el hijo de la dueña de casa cayó enfermo, y su enfermedad se agravó tanto que no quedó en él aliento de vida. 18 Entonces la mujer dijo a Elías: “¿Qué tengo que ver yo contigo, hombre de Dios? ¡Has venido a mi casa para recordar mi culpa y hacer morir a mi hijo!”. 19 “Dame a tu hijo”, respondió Elías. Luego lo tomó del regazo de su madre, lo subió a la habitación alta donde se alojaba y lo acostó sobre su lecho. 20 E invocó al Señor, diciendo: “Señor, Dios mío, ¿también a esta viuda que me ha dado albergue la vas a afligir, haciendo morir a su hijo?”. 21 Después se tendió tres veces sobre el niño, invocó al Señor y dijo: “¡Señor, Dios mío, que vuelva la vida a este niño!”. 22 El Señor escuchó el clamor de Elías: el aliento vital volvió al niño, y éste revivió. 23 Elías tomó al niño, lo bajó de la habitación alta de la casa y se lo entregó a su madre. Luego dijo: “Mira, tu hijo vive”. 24 La mujer dijo entonces a Elías: “Ahora sí reconozco que tú eres un hombre de Dios y que la palabra del Señor está verdaderamente en tu boca”.
  3. 2 Rey. 4. 8-37
  4. 8 Un día, Eliseo pasó por Sunám. Había allí una mujer pudiente, que le insistió para que se quedara a comer. Desde entonces, cada vez que pasaba, él iba a comer allí. 9 Ella dijo a su marido: “Mira, me he dado cuenta de que ese que pasa siempre por nuestra casa es un santo hombre de Dios. 10 Vamos a construirle una pequeña habitación en la terraza; le pondremos allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, y así, cuando él venga, tendrá donde alojarse”.

    11 Un día Eliseo llegó por allí, se retiró a la habitación de arriba y se acostó. 12 Después dijo a Guejazí, su servidor: “Llama a esa buena sunamita”. El servidor la llamó, y ella se presentó ante él. 13 Eliseo dijo entonces a Guejazí: “Dile: Realmente tú te has desvivido por nosotros; ¿qué se puede hacer por ti? ¿Necesitas una recomendación para el rey o el jefe del ejército?”. Ella respondió: “Me siento muy bien donde estoy, en medio de mi gente”. 14 Pero Eliseo insistió: “Entonces, ¿qué se puede hacer por ella?”. Guejazí respondió: “Lamentablemente, no tiene un hijo y su marido es viejo”. 15 “Llámala”, dijo Eliseo. Cuando la llamó, ella se quedó junto a la puerta, 16 y Eliseo le dijo: “El año próximo, para esta misma época, tendrás un hijo en tus brazos”. Ella exclamó: “No, señor, por favor; tú eres un hombre de Dios, no engañes a tu servidora”. 17 Pero la mujer concibió, y dio a luz un hijo al año siguiente, para esa misma época, como se lo había dicho Eliseo.

    18 El niño creció. Y un día en que había ido a ver a su padre, que estaba con los segadores, 19 le dijo: “¡Ay, mi cabeza! ¡Ay, mi cabeza!”. El padre dijo al servidor: “Llévaselo a su madre”. 20 Él lo tomó y se lo llevó a su madre. El niño estuvo en la falda de su madre hasta el mediodía y luego murió. 21 Entonces ella subió, lo acostó en la cama del hombre de Dios, cerró la puerta y salió. 22 Después mandó llamar a su marido y le dijo: “Envíame, por favor, a uno de los servidores con un asna; voy corriendo a ver al hombre de Dios, y en seguida vuelvo”. 23 Él le preguntó: “¿Por qué vas a verlo hoy, si no es día de luna nueva ni sábado?”. Pero ella le dijo: “No te preocupes”. 24 Luego hizo ensillar el asna y dijo a su servidor: “Toma la rienda y camina. No me detengas por el camino, a no ser que yo te lo diga”. 25 Así partió y llegó adonde estaba el hombre de Dios, en el monte Carmelo. Cuando el hombre de Dios la divisó a lo lejos, dijo a Guejazí, su servidor: “Ahí viene nuestra sunamita. 26 Corre a su encuentro y dile: ¿Cómo estás? ¿Cómo están tu marido y tu hijo?”. Ella respondió: “Todos bien”. 27 Y al llegar junto al hombre de Dios, en la montaña, se abrazó a sus pies. Guejazí se acercó para apartarla, pero el hombre de Dios dijo: “Déjala, porque está muy apenada, y el Señor me lo tuvo oculto, no me manifestó nada”. 28 Entonces ella dijo: “¿Le pedí yo un hijo a mi señor? ¿No te dije que no me ilusionaras?”.

    29 Eliseo dijo a Guejazí: “Cíñete el cinturón, toma mi bastón y vete. Si encuentras a alguien por el camino no lo saludes, y si alguien te saluda no le respondas. Coloca mi bastón sobre el rostro del muchacho”. 30 Pero la madre replicó: “Juro por la vida del Señor y por tu propia vida que no te dejaré”. Entonces Eliseo se levantó y fue detrás de ella.

    31 Mientras tanto, Guejazí se les había adelantado y había puesto el bastón sobre el rostro del muchacho, pero este no dio señales de vida. Volvió entonces a presentarse ante Eliseo y le comunicó: “El muchacho no se ha despertado”.

    32 Cuando Eliseo llegó a la casa, vio que el muchacho estaba muerto, tendido sobre su lecho. 33 En seguida entró, se encerró solo con el muchacho y oró al Señor. 34 Luego subió a la cama, se acostó sobre el niño y puso su boca, sus ojos y sus manos sobre la boca, los ojos y las manos del niño; permaneció recostado sobre él y la carne del niño entró en calor. 35 Se puso a caminar por la casa de un lado a otro, se levantó y se recostó sobre él hasta siete veces. Entonces el muchacho estornudó y abrió los ojos. 36 Eliseo llamó a Guejazí y le ordenó: “Llama a la sunamita”. Cuando la llamó, ella vino y Eliseo le dijo: “Toma a tu hijo”. 37 Ella entró y cayó a los pies de Eliseo con el rostro en tierra. Después levantó a su hijo y salió.
  5. Mt. 18. 5-10
  6. 5 El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.

    6 Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar. 7 ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan, pero ¡ay de aquel que los causa!

    8 Si tu mano o tu pie son para ti ocasión de pecado, córtalos y arrójalos lejos de ti, porque más te vale entrar en la Vida manco o lisiado, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies en el fuego eterno. 9 Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo y tíralo lejos, porque más te vale entrar con un solo ojo en la Vida, que ser arrojado con tus dos ojos en la Gehena del fuego. 10 Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.
  7. Mt. 25. 40-45
  8. 40 Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.

    41 Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, 42 porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; 43 estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'. 44 Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. 45 Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.

Referencias del v. 1

1. Su TEXTO ES:

1 Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 3. 14-15
  2. 14 y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar 15 con el poder de expulsar a los demonios.
  3. Mc. 6. 7
  4. 7 Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros.
  5. [|| ] Lc. 9. 1
  6. 1 Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades.
  7. [ ] Mt. 8. 29+
  8. 29 Y comenzaron a gritar: “¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?”.

Referencias del v. 2

1. Su TEXTO ES:

2 Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 3. 16-19
  2. 16 Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; 17 Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; 18 luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, 19 y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
  3. [|| ] Lc. 6. 13-16
  4. 13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: 14 Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, 15 Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, 16 Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
  5. Hech. 1. 13
  6. 13 Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago.

Referencias del v. 5

1. Su TEXTO ES:

5 A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Mt. 28. 19
  2. 19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
  3. Lc. 9. 52-53
  4. 52 y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. 53 Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
  5. Jn. 4. 9. 40
  6. 9 La samaritana le respondió: «¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?». Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. 40 Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días.

Referencias del v. 6

1. Su TEXTO ES:

6 Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Jn. 5. 6
  2. 6 Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: «¿Quieres curarte?».
  3. Mt. 15. 24
  4. 24 Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel».
  5. Hech. 13. 46
  6. 46 Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: «A ustedes debíamos anunciar en primer lugar la Palabra de Dios, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida eterna, nos dirigimos ahora a los paganos.
  7. Mt. 3. 2+
  8. 2 “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
  9. Mt. 4. 17+
  10. 17 A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
  11. Lc. 10. 9. 11
  12. 9 curen a sus enfermos y digan a la gente: “El Reino de Dios está cerca de ustedes”.

    11 “¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca”.
  13. 2 Rey. 5. 16
  14. 16 Pero Eliseo replicó: “Por la vida del Señor, a quien sirvo, no aceptaré nada”. Naamán le insistió para que aceptara, pero él se negó.
  15. Is. 55. 1
  16. 1 ¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también! Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche.
  17. Hech. 8. 20
  18. 20 Pedro le contestó: «Maldito sea tu dinero y tú mismo, porque has creído que el don de Dios se compra con dinero.
  19. [|| ] Mc. 6. 8-9
  20. 8 Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; 9 que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas.
  21. [|| ] Lc. 9. 3
  22. 3 diciéndoles: «No lleven nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas cada uno.
  23. Lc. 10. 4
  24. 4 No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
  25. [|| ] Lc. 10. 7
  26. 7 Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
  27. [↑ ] 1 Cor. 9. 14
  28. 14 De la misma manera, el Señor ordenó a los que anuncian el Evangelio que vivan del Evangelio.
  29. [|| ] Mc. 6. 10-11
  30. 10 Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. 11 Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos".
  31. [|| ] Lc. 9. 4-5
  32. 4 Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. 5 Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos».
  33. Lc. 10. 5-12
  34. 5 Al entrar en una casa, digan primero: “¡Que descienda la paz sobre esta casa!”. 6 Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. 7 Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. 8 En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; 9 curen a sus enfermos y digan a la gente: “El Reino de Dios está cerca de ustedes”. 10 Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: 11 “¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca”. 12 Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.
Orígen de la referencia:
SALMOS y CANTICOS BIBLICOS RELACIONADOS
  1. Sal. 44. 12. 23
  2. 12 Nos entregaste como ovejas al matadero y nos dispersaste entre las naciones;

    23 Por tu causa nos dan muerte sin cesar y nos tratan como a ovejas que van al matadero.
  3. Sal. 74. 1
  4. 1 Poema de Asaf. La profanación del Santuario ¿Por qué, Señor, nos rechazaste para siempre y arde tu indignación contra las ovejas de tu rebaño?
  5. Sal. 78. 51-52
  6. 51 Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hijos mayores de la tierra de Cam; 52 sacó a su pueblo como a un rebaño, y los guió como a ovejas por el desierto:
  7. Sal. 79. 13
  8. 13 Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño, te daremos gracias para siempre, y cantaremos tus alabanzas por todas las generaciones.
  9. Sal. 95. 7

  10. Sal. 100. 3
  11. 3 Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
  12. 1 Ped. 2. 15
  13. 15 La voluntad de Dios es que ustedes, practicando el bien, pongan freno a la ignorancia de los insensatos.
  14. Rom. 8. 36
  15. 36 Como dice la Escritura: Por tu causa somos entregados continuamente a la muerte; se nos considera como a ovejas destinadas al matadero.
  16. Ez. 34. 1-22
  17. 1 La palabra del Señor me llegó en estos términos: 2 ¡Profetiza, hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel! Tú dirás a esos pastores: Así habla el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben apacentar el rebaño? 3 Pero ustedes se alimentan con la leche, se visten con la lana, sacrifican a las ovejas más gordas, y no apacientan el rebaño. 4 No han fortalecido a la oveja débil, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, ni han buscado a la que estaba perdida. Al contrario, las han dominado con rigor y crueldad. 5 Ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las bestias salvajes. Mis ovejas se han dispersado, 6 y andan errantes por todas las montañas y por todas las colinas elevadas. ¡Mis ovejas están dispersas por toda la tierra, y nadie se ocupa de ellas ni trata de buscarlas!

    7 Por eso, pastores, oigan la palabra del Señor. 8 Lo juro por mi vida -oráculo del Señor-: Porque mis ovejas han sido expuestas a la depredación y se han convertido en presa de todas las fieras salvajes por falta de pastor; porque mis pastores no cuidan a mis ovejas; porque ellos se apacientan a sí mismos, y no a mis ovejas; 9 por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: 10 Así habla el Señor: Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca más ellas serán su presa.

    11 Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. 12 Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. 13 Las sacaré de entre los pueblos, las reuniré de entre las naciones, las traeré a su propio suelo y las apacentaré sobre las montañas de Israel, en los cauces de los torrentes y en todos los poblados del país. 14 Las apacentaré en buenos pastizales y su lugar de pastoreo estará en las montañas altas de Israel. Allí descansarán en un buen lugar de pastoreo, y se alimentarán con ricos pastos sobre las montañas de Israel. 15 Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar -oráculo del Señor-. 16 Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia.

    17 En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos. 18 ¿No les basta con apacentarse en buenos pastizales, que pisotean el resto del pasto? ¿No les basta con beber agua limpia, que enturbian el resto con sus pies? 19 ¡Así mis ovejas tienen que comer lo que ustedes han pisoteado, y tienen que beber lo que ustedes han enturbiado con sus pies! 20 Por eso, así les habla el Señor: Yo mismo voy a juzgar entre la oveja gorda y la oveja flaca. 21 Porque ustedes han empujado con el costado y con la espalda, y han atacado con los cuernos a las más débiles hasta dispersarlas fuera del pastizal, 22 yo acudiré en auxilio de mis ovejas y ellas no estarán más expuestas a la depredación: yo juzgaré entre oveja y oveja.
  18. 1 Rey. 22. 17
  19. 17 Miqueas dijo entonces: “He visto a todo Israel disperso por las montañas, como ovejas sin pastor. El Señor ha dicho: Estos ya no tienen dueño; vuélvase cada uno a su casa en paz”.
  20. Jer. 13. 20
  21. 20 ¡Levanta los ojos, Jerusalén, y mira a los que llegan del Norte! ¿Dónde está el rebaño que se te había confiado, las ovejas que eran tu gloria?
  22. Ez. 36. 37-38
  23. 37 Así habla el Señor: Yo me dejaré buscar por el pueblo de Israel, para concederles también esto: los multiplicaré como un rebaño humano, 38 como un rebaño de ovejas consagradas; como el rebaño reunido en Jerusalén con motivo de sus fiestas. Así las ciudades en ruinas se llenarán de un rebaño humano, y sabrán que yo soy el Señor.
  24. Miq. 2. 12
  25. 12 Sí, yo voy a reunir a todo Jacob, voy a congregar al resto de Israel; los juntaré como a ovejas en un corral, como a un rebaño en medio de su pastizal: ¡será una ruidosa multitud de hombres!
  26. Miq. 4. 6
  27. 6 Aquel día –oráculo del Señor– yo reuniré a las ovejas tullidas, congregaré a las descarriadas y a la que yo había maltratado.
  28. Sof. 3. 19
  29. 19 En aquel tiempo, yo exterminaré a todos tus opresores, salvaré a las ovejas tullidas, reuniré a las descarriadas, y les daré fama y renombre en todos los países donde tuvieron que avergonzarse.
  30. Zac. 11. 4-11
  31. 4 Así habla el Señor, mi Dios: Apacienta las ovejas destinadas al matadero, 5 aquellas que sus compradores matan impunemente, mientras los vendedores dicen: “¡Bendito sea el Señor, ya soy rico!”, y los pastores no se compadecen de ellas. 6 No, ya no tendré compasión de los habitantes del país –oráculo del Señor– y entregaré a cada uno en manos de su vecino y en manos de su rey; ellos aplastarán el país, y yo no los libraré de sus manos.

    7 Entonces apacenté las ovejas destinadas al matadero por los traficantes de ovejas. Tomé dos bastones: a uno lo llamé “Favor” y al otro “Vínculo”. Me puse a apacentar las ovejas, 8 e hice desaparecer a los tres pastores en un mes. Pero yo perdí la paciencia con ellas, y ellas también se hastiaron de mí.

    9 Yo dije: “¡No las apacentaré más! ¡La que quiera morir, que muera! ¡La que quiera desaparecer, que desaparezca! ¡Y las que queden, que se devoren entre sí!”. 10 Después tomé mi bastón “Favor”, y lo quebré para romper mi pacto, el que yo había establecido con todos los pueblos. 11 El pacto quedó roto ese día, y los traficantes de ovejas que me observaban reconocieron que esa era una palabra del Señor.

Referencias del v. 14

1. Su TEXTO ES:

14 Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Hech. 13. 51
  2. 51 Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron a Iconio.
  3. Hech. 18. 6
  4. 6 Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: «Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos».

Referencias del v. 15

1. Su TEXTO ES:

15 Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [= ] Mt. 11. 24
  2. 24 Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú”.
  3. Gn. 13. 13
  4. 13 Pero los habitantes de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor.
  5. Gn. 18. 16-19. 29
  6. 16 Después, los hombres salieron de allí y se dirigieron hacia Sodoma, y Abraham los acompañó para despedirlos. 17 Mientras tanto, el Señor pensaba: “¿Dejaré que Abraham ignore lo que ahora voy a realizar, 18 siendo así que él llegará a convertirse en una nación grande y poderosa, y que por él se bendecirán todas las naciones de la tierra? 19 Porque yo lo he elegido para que enseñe a sus hijos, y a su familia después de él, que se mantengan en el camino del Señor, practicando lo que es justo y recto. Así el Señor hará por Abraham lo que ha predicho acerca de él”.

    29 Pero Abraham volvió a insistir: “Quizá no sean más que cuarenta”. Y el Señor respondió: “No lo haré por amor a esos cuarenta”.

Referencias del v. 16

1. Su TEXTO ES:

16 Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Lc. 10. 3
  2. 3 ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
  3. Mt. 7. 15
  4. 15 Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Orígen de la referencia:
SALMOS y CANTICOS BIBLICOS RELACIONADOS
  1. Sal. 18. 26-32
  2. 26 Tú eres bondadoso con los buenos y eres íntegro con el hombre intachable; 27 eres sincero con los que son sinceros y te muestras astuto con los falsos.

    28 Porque tú salvas al pueblo oprimido y humillas los ojos altaneros; 29 tú eres mi lámpara, Señor: Dios mío, tu iluminas mis tinieblas. 30 Contigo puedo asaltar una muralla; con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla.

    31 El camino de Dios es perfecto, la promesa del Señor es digna de confianza. El Señor es un escudo para los que se refugian en él, 32 porque ¿quién es Dios fuera del Señor?, ¿y quién es la Roca fuera de nuestro Dios?
  3. Jb. 5. 13
  4. 13 Sorprende a los sabios en su propia astucia y el plan de los malvados se deshace rápidamente.
  5. Ecli. 19. 23-25
  6. 23 Hay una astucia que resulta abominable, y el que carece de sabiduría es insensato.

    24 Es preferible el poco inteligente que teme al Señor, al muy inteligente que quebranta la Ley.

    25 Hay una astucia sutil, pero injusta, y ha y quien usa de artimañas para hacer valer su derecho.
  7. 2 Cor. 4. 1-2
  8. 1 Por eso, investidos misericordiosamente del ministerio apostólico, no nos desanimamos 2 y nunca hemos callado nada por vergüenza, ni hemos procedido con astucia o falsificando la Palabra de Dios. Por el contrario, manifestando abiertamente la verdad, nos recomendamos a nosotros mismos, delante de Dios, frente a toda conciencia humana.
  9. Ef. 4. 14
  10. 14 Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia de los hombres y de su astucia para enseñar el error.
  11. Lc. 16. 8
  12. 8 Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz.
  13. Rom. 16. 19
  14. 19 En todas partes se conoce la obediencia de ustedes, y esto me alegra; pero quiero que sean hábiles para el bien y sencillos para el mal.
  15. Prov. 12. 9
  16. 9 Más vale hombre sencillo que se basta a sí mismo que jactancioso al que le falta el pan.
  17. Os. 7. 11
  18. 11 Efraím es como una paloma ingenua, falta de discernimiento: apelan a Egipto, se van hacia Asiria.

Referencias del v. 17

1. Su TEXTO ES:

17 Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Gn. 3. 1
  2. 1 La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho, y dijo a la mujer: «¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún árbol del jardín?».
  3. Ecli. 13. 17
  4. 17 ¿Qué tienen de común el lobo y el cordero? Así pasa con el pecador y el hombre bueno.
  5. 1 Cor. 14. 20
  6. 20 Hermanos, no sean como niños para juzgar; séanlo para la malicia, pero juzguen como personas maduras.
  7. [|| ] Mc. 13. 9-13
  8. 9 Estén atentos: los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas, y por mi causa serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos. 10 Pero antes, la Buena Noticia será proclamada a todas las naciones. 11 Cuando los entreguen, no se preocupen por lo que van a decir: digan lo que se les enseñe en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu Santo. 12 El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los matarán. 13 Serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
  9. [|| ] Lc. 21. 12-19
  10. 12 Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, 13 y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. 14 Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, 15 porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. 16 Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. 17 Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. 18 Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. 19 Gracias a la constancia salvarán sus vidas.
  11. Jn. 16. 1-4
  12. 1 Les he dicho esto para que no se escandalicen.

    2 Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios.

    3 Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí.

    4 Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho.
  13. Jn. 15. 27
  14. 27 Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio.
  15. [|| ] Lc. 12. 11-12
  16. 11 Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, 12 porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir».

Referencias del v. 19

1. Su TEXTO ES:

19 Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Éx. 4. 10-12
  2. 10 Moisés dijo al Señor: “Perdóname, Señor, pero yo nunca he sido una persona elocuente: ni antes, ni a partir del momento en que tú me hablaste. Yo soy torpe para hablar y me expreso con dificultad”. 11 El Señor le respondió: “¿Quién dio al hombre una boca? ¿Y quién hace al hombre mudo o sordo, capaz de ver o ciego? ¿No soy yo, el Señor? 12 Ahora ve: yo te asistiré siempre que hables y te indicaré lo que debes decir”.
  3. Jer. 1. 6-10
  4. 6 Yo respondí: “¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven”.

    7 El Señor me dijo: 7 “No digas: ‘Soy demasiado joven’, porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene. 8 No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–”.

    9 El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: “Yo pongo mis palabras en tu boca. 10 Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar”.

Referencias del v. 20

1. Su TEXTO ES:

20 porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Jn. 15. 26
  2. 26 Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí.
  3. Hech. 4. 8. 31
  4. 8 Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos, 31 Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.

Referencias del v. 22

1. Su TEXTO ES:

22 Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [= ] Mt. 24. 9
  2. 9 Ustedes serán entregados a la tribulación y a la muerte, y serán odiados por todas las naciones a causa de mi Nombre.
  3. Jn. 15. 18-19. 25
  4. 18 Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí.

    19 Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia.

    25 para que se cumpla lo que está escrito en la Ley: Me han odiado sin motivo.
  5. [= ] Mt. 24. 13
  6. 13 pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
  7. Dan. 12. 12s

Referencias del v. 23

1. Su TEXTO ES:

23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Mt. 16. 28
  2. 28 Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino".
  3. Mt. 24. 34
  4. 34 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto.
  5. Mt. 24. 30
  6. 30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre. Todas las razas de la tierra se golpearán el pecho y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, lleno de poder y de gloria.
  7. Mt. 26. 64
  8. 64 Jesús le respondió: "Tú lo has dicho. Además, les aseguro que de ahora en adelante verán al Hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir sobre las nubes del cielo".

Referencias del v. 24

1. Su TEXTO ES:

24 El discípulo no es más que el maestro ni el servidor más que su dueño.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Lc. 6. 40
  2. 40 El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro.
  3. [|| ] Jn. 13. 16
  4. 16 Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía.
  5. Jn. 15. 20
  6. 20 Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes.

Referencias del v. 25

1. Su TEXTO ES:

25 Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa!

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Mt. 9. 34
  2. 34 Pero los fariseos decían: “Él expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios”.
  3. Mt. 12. 24
  4. 24 Los fariseos, oyendo esto, dijeron: “Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios”.
  5. Mt. 10. 26+
  6. 26 No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
  7. [|| ] Lc. 12. 2-9
  8. 2 No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. 3 Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.

    4 A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. 5 Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. 6 ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. 7 Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros.

    8 Les aseguro que a aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. 9 Pero el que no me reconozca delante de los hombres, no será reconocido ante los ángeles de Dios.

Referencias del v. 26

1. Su TEXTO ES:

26 No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 4. 22
  2. 22 Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse.
  3. Lc. 8. 17
  4. 17 Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.

Referencias del v. 28

1. Su TEXTO ES:

28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Eclo. 9. 13

  2. 1 Ped. 3. 14
  3. 14 Dichosos ustedes, si tienen que sufrir por la justicia. No teman ni se inquieten:
  4. Apoc. 2. 10
  5. 10 No temas por lo que tendrás que padecer: mira que el demonio va a arrojar en la cárcel a algunos de ustedes para que sean puestos a prueba, y tendrán que sufrir durante diez días. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida”.

Referencias del v. 30

1. Su TEXTO ES:

30 Ustedes tienen contados todos sus cabellos.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. 2 Sam. 14. 11.45

  2. Lc. 21. 18
  3. 18 Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza.
  4. Hech. 27. 34
  5. 34 Les aconsejo que coman algo, porque están exponiendo su salud. Nadie perderá un solo cabello de su cabeza».

Referencias del v. 32

1. Su TEXTO ES:

32 Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Lc. 12. 8-9
  2. 8 Les aseguro que a aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. 9 Pero el que no me reconozca delante de los hombres, no será reconocido ante los ángeles de Dios.
  3. Apoc. 3. 5
  4. 5 El vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca borraré su nombre del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles”.

Referencias del v. 33

1. Su TEXTO ES:

33 Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 8. 38
  2. 38 Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles».
  3. [|| ] Lc. 9. 26
  4. 26 Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles.
  5. 2 Tim. 2. 12
  6. 12 Si somos constantes, reinaremos con él. Si renegamos de él, él también renegará de nosotros.
  7. 1 Sam. 2. 30+
  8. 30 Por eso, el Señor, el Dios de Israel, pronuncia este oráculo: Yo había dicho que tu familia caminaría siempre en mi presencia. Pero ahora -oráculo del Señor- ¡lejos de mí todo eso! Porque yo honro a los que me honran, pero los que me desprecian son humillados.
  9. Mt. 10. 34+
  10. 34 No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.
  11. [|| ] Lc. 12. 51-53
  12. 51 ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. 52 De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: 53 el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra».

Referencias del v. 35

1. Su TEXTO ES:

35 Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra;

* * *

2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Lc. 2. 34
  2. 34 Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción,
  3. Lc. 22. 36
  4. 36 «Nada», respondieron. Él agregó: «Pero ahora el que tenga una bolsa, que la lleve; el que tenga una alforja, que la lleve también; y el que no tenga espada, que venda su manto para comprar una.
  5. Apoc. 6. 4
  6. 4 Y vi aparecer otro caballo, rojo como el fuego. Su jinete recibió el poder de desterrar la paz de la tierra, para que los hombres se mataran entre sí; y se le dio una gran espada.
  7. [🡔 ] Miq. 7. 6
  8. 6 Porque el hijo denigra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y cada uno tiene como enemigos a los de su casa.
  9. Mt. 10. 37+
  10. 37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
  11. [|| ] Lc. 14. 26-27
  12. 26 «Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

Referencias del v. 37

1. Su TEXTO ES:

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. Deut. 33. 9
  2. 9 el que dijo de su padre y de su madre: ‘No los he visto’; el que no reconoció a sus hermanos e ignoró hasta a sus propios hijos. Porque ellos observaron tu palabra y mantuvieron tu alianza.
  3. [= ] Deut. 16. 24-25
Orígen de la referencia:
SALMOS y CANTICOS BIBLICOS RELACIONADOS
  1. 1 Tim. 1. 12
  2. 12 Doy gracias a nuestro Señor Jesucristo, porque me ha fortalecido y me ha considerado digno de confianza, llamándome a su servicio
  3. 2 Tim. 2. 15
  4. 15 Esfuérzate en ser digno de la aprobación de Dios, presentándote ante él como un obrero que no tiene de qué avergonzarse y como un fiel dispensador de la Palabra de verdad.
  5. Apoc. 5. 8-12
  6. 8 Cuando tomó el libro, los cuatro Seres Vivientes y los veinticuatro Ancianos se postraron ante el Cordero. Cada uno tenía un arpa, y copas de oro llenas de perfume, que son las oraciones de los Santos, 9 y cantaban un canto nuevo, diciendo: «Tú eres digno de tomar el libro y de romper los sellos, porque has sido inmolado, y por medio de tu Sangre, has rescatado para Dios a hombres de todas las familias, lenguas, pueblos y naciones. 10 Tú has hecho de ellos un Reino sacerdotal para nuestro Dios, y ellos reinarán sobre la tierra».

    11 Y después oí la voz de una multitud de Ángeles que estaban alrededor del trono, de los Seres Vivientes y de los Ancianos. Su número se contaba por miles y millones, 12 y exclamaban con voz potente: «El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza».

Referencias del v. 38

1. Su TEXTO ES:

38 El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
SALMOS y CANTICOS BIBLICOS RELACIONADOS
  1. Sal. 1. 1
  2. 1 ¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos,
  3. Sal. 34. 15
  4. Sámec 15 Apártate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella.
  5. Sal. 37. 38
  6. 38 pero los pecadores serán aniquilados y su descendencia quedará extirpada.
  7. Sal. 128. 1
  8. 1 Canto de peregrinación. ¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos!
  9. Jn. 8. 12
  10. 12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».

Referencias del v. 39

1. Su TEXTO ES:

39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 8. 34-35
  2. 34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. 35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
  3. [|| ] Lc. 9. 23-24
  4. 23 Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. 24 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.
  5. [|| ] Lc. 17. 33
  6. 33 El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará.
  7. [|| ] Jn. 12. 25
  8. 25 El que ama su vida la perderá; pero el que odia su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.

Referencias del v. 40

1. Su TEXTO ES:

40 El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [= ] Mt. 18. 5
  2. 5 El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
  3. [|| ] Mc. 9. 37
  4. 37 «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado».
  5. [|| ] Lc. 9. 48
  6. 48 les dijo: «El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande».

Referencias del v. 41

1. Su TEXTO ES:

41 El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Lc. 10. 16
  2. 16 El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió».
  3. [|| ] Jn. 12. 44-45
  4. 44 Jesús exclamó: «El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió. 45 Y el que me ve, ve al que me envió.
  5. Jn. 13. 20
  6. 20 Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió».
  7. 1 Rey. 17. 9-24
  8. 9 “Ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y establécete allí; ahí yo he ordenado a una viuda que te provea de alimento”.

    10 Él partió y se fue a Sarepta. Al llegar a la entrada de la ciudad, vio a una viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: “Por favor, tráeme en un jarro un poco de agua para beber”. 11 Mientras ella lo iba a buscar, la llamó y le dijo: “Tráeme también en la mano un pedazo de pan”. 12 Pero ella respondió: “¡Por la vida del Señor, tu Dios! No tengo pan cocido, sino sólo un puñado de harina en el tarro y un poco de aceite en el frasco. Apenas recoja un manojo de leña, entraré a preparar un pan para mí y para mi hijo; lo comeremos, y luego moriremos”. 13 Elías le dijo: “No temas. Ve a hacer lo que has dicho, pero antes prepárame con eso una pequeña galleta y tráemela; para ti y para tu hijo lo harás después. 14 Porque así habla el Señor, el Dios de Israel: El tarro de harina no se agotará ni el frasco de aceite se vaciará, hasta el día en que el Señor haga llover sobre la superficie del suelo”.

    15 Ella se fue e hizo lo que le había dicho Elías, y comieron ella, él y su hijo, durante un tiempo. 16 El tarro de harina no se agotó ni se vació el frasco de aceite, conforme a la palabra que había pronunciado el Señor por medio de Elías.

    17 Después que sucedió esto, el hijo de la dueña de casa cayó enfermo, y su enfermedad se agravó tanto que no quedó en él aliento de vida. 18 Entonces la mujer dijo a Elías: “¿Qué tengo que ver yo contigo, hombre de Dios? ¡Has venido a mi casa para recordar mi culpa y hacer morir a mi hijo!”. 19 “Dame a tu hijo”, respondió Elías. Luego lo tomó del regazo de su madre, lo subió a la habitación alta donde se alojaba y lo acostó sobre su lecho. 20 E invocó al Señor, diciendo: “Señor, Dios mío, ¿también a esta viuda que me ha dado albergue la vas a afligir, haciendo morir a su hijo?”. 21 Después se tendió tres veces sobre el niño, invocó al Señor y dijo: “¡Señor, Dios mío, que vuelva la vida a este niño!”. 22 El Señor escuchó el clamor de Elías: el aliento vital volvió al niño, y éste revivió. 23 Elías tomó al niño, lo bajó de la habitación alta de la casa y se lo entregó a su madre. Luego dijo: “Mira, tu hijo vive”. 24 La mujer dijo entonces a Elías: “Ahora sí reconozco que tú eres un hombre de Dios y que la palabra del Señor está verdaderamente en tu boca”.
  9. 1 Rey. 18. 4
  10. 4 y cuando Jezabel perseguía a muerte a los profetas del Señor, él había recogido a cien de ellos, los había ocultado en dos cuevas, cincuenta en cada una, y los había provisto de pan y agua–.
  11. 2 Rey. 4. 9-37
  12. 9 Ella dijo a su marido: “Mira, me he dado cuenta de que ese que pasa siempre por nuestra casa es un santo hombre de Dios. 10 Vamos a construirle una pequeña habitación en la terraza; le pondremos allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, y así, cuando él venga, tendrá donde alojarse”.

    11 Un día Eliseo llegó por allí, se retiró a la habitación de arriba y se acostó. 12 Después dijo a Guejazí, su servidor: “Llama a esa buena sunamita”. El servidor la llamó, y ella se presentó ante él. 13 Eliseo dijo entonces a Guejazí: “Dile: Realmente tú te has desvivido por nosotros; ¿qué se puede hacer por ti? ¿Necesitas una recomendación para el rey o el jefe del ejército?”. Ella respondió: “Me siento muy bien donde estoy, en medio de mi gente”. 14 Pero Eliseo insistió: “Entonces, ¿qué se puede hacer por ella?”. Guejazí respondió: “Lamentablemente, no tiene un hijo y su marido es viejo”. 15 “Llámala”, dijo Eliseo. Cuando la llamó, ella se quedó junto a la puerta, 16 y Eliseo le dijo: “El año próximo, para esta misma época, tendrás un hijo en tus brazos”. Ella exclamó: “No, señor, por favor; tú eres un hombre de Dios, no engañes a tu servidora”. 17 Pero la mujer concibió, y dio a luz un hijo al año siguiente, para esa misma época, como se lo había dicho Eliseo.

    18 El niño creció. Y un día en que había ido a ver a su padre, que estaba con los segadores, 19 le dijo: “¡Ay, mi cabeza! ¡Ay, mi cabeza!”. El padre dijo al servidor: “Llévaselo a su madre”. 20 Él lo tomó y se lo llevó a su madre. El niño estuvo en la falda de su madre hasta el mediodía y luego murió. 21 Entonces ella subió, lo acostó en la cama del hombre de Dios, cerró la puerta y salió. 22 Después mandó llamar a su marido y le dijo: “Envíame, por favor, a uno de los servidores con un asna; voy corriendo a ver al hombre de Dios, y en seguida vuelvo”. 23 Él le preguntó: “¿Por qué vas a verlo hoy, si no es día de luna nueva ni sábado?”. Pero ella le dijo: “No te preocupes”. 24 Luego hizo ensillar el asna y dijo a su servidor: “Toma la rienda y camina. No me detengas por el camino, a no ser que yo te lo diga”. 25 Así partió y llegó adonde estaba el hombre de Dios, en el monte Carmelo. Cuando el hombre de Dios la divisó a lo lejos, dijo a Guejazí, su servidor: “Ahí viene nuestra sunamita. 26 Corre a su encuentro y dile: ¿Cómo estás? ¿Cómo están tu marido y tu hijo?”. Ella respondió: “Todos bien”. 27 Y al llegar junto al hombre de Dios, en la montaña, se abrazó a sus pies. Guejazí se acercó para apartarla, pero el hombre de Dios dijo: “Déjala, porque está muy apenada, y el Señor me lo tuvo oculto, no me manifestó nada”. 28 Entonces ella dijo: “¿Le pedí yo un hijo a mi señor? ¿No te dije que no me ilusionaras?”.

    29 Eliseo dijo a Guejazí: “Cíñete el cinturón, toma mi bastón y vete. Si encuentras a alguien por el camino no lo saludes, y si alguien te saluda no le respondas. Coloca mi bastón sobre el rostro del muchacho”. 30 Pero la madre replicó: “Juro por la vida del Señor y por tu propia vida que no te dejaré”. Entonces Eliseo se levantó y fue detrás de ella.

    31 Mientras tanto, Guejazí se les había adelantado y había puesto el bastón sobre el rostro del muchacho, pero este no dio señales de vida. Volvió entonces a presentarse ante Eliseo y le comunicó: “El muchacho no se ha despertado”.

    32 Cuando Eliseo llegó a la casa, vio que el muchacho estaba muerto, tendido sobre su lecho. 33 En seguida entró, se encerró solo con el muchacho y oró al Señor. 34 Luego subió a la cama, se acostó sobre el niño y puso su boca, sus ojos y sus manos sobre la boca, los ojos y las manos del niño; permaneció recostado sobre él y la carne del niño entró en calor. 35 Se puso a caminar por la casa de un lado a otro, se levantó y se recostó sobre él hasta siete veces. Entonces el muchacho estornudó y abrió los ojos. 36 Eliseo llamó a Guejazí y le ordenó: “Llama a la sunamita”. Cuando la llamó, ella vino y Eliseo le dijo: “Toma a tu hijo”. 37 Ella entró y cayó a los pies de Eliseo con el rostro en tierra. Después levantó a su hijo y salió.
  13. Mt. 25. 40. 45
  14. 40 Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.

    45 Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.

Referencias del v. 42

1. Su TEXTO ES:

42 Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa».

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2. Textos de sus referencias:

Orígen de la referencia:
Biblia de Jerusalén
  1. [|| ] Mc. 9. 41
  2. 41 Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.
Orígen de la referencia:
SALMOS y CANTICOS BIBLICOS RELACIONADOS
  1. Sal. 23. 1-6
  2. 1 Salmo de David. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

    2 Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas 3 y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

    4 Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

    5 Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

    6 Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.
  3. Sal. 78. 20
  4. 20 Es verdad que cuando golpeó la roca, brotó el agua y desbordaron los torrentes; pero ¿podrá también darnos pan y abastecer de carne a su pueblo?”.
  5. Apoc. 21. 6
  6. 6 ¡Ya está! Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, yo le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
  7. Apoc. 22. 17
  8. 17 El Espíritu y la Esposa dicen: «¡Ven!», y el que escucha debe decir: «¡Ven!». Que venga el que tiene sed, y el que quiera, que beba gratuitamente del agua de la vida.
  9. Sal. 24. 1-2
  10. 1 Salmo de David. Canto inicial Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, 2 porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.
  11. Sal. 42. 2
  12. 2 Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios.
  13. Sal. 98. 7-8
  14. 7 Resuene el mar y todo lo que hay en él, el mundo y todos sus habitantes; 8 aplaudan las corrientes del océano, griten de gozo las montañas al unísono.