Sal. 32 en los escritos de los Santos Padres, Magisterio, etc...

SEGUNDAs LECTURAs del OFICIO de LECTURAS: Sal. 32 [TOTAL:4]

Sal. 32. 5

* SEGUNDAs LECTURAs del OFICIO de LECTURAS *
* LA PURIFICACIÓN ESPIRITUAL POR EL AYUNO Y LA MISERICORDIA * De los Sermones de san León Magno, papa
* DIA: Jueves después de ceniza

En todo tiempo, amados hermanos, la misericordia del Señor llena la tierra, y todo fiel halla en la misma naturaleza motivo de adoración a Dios, ya que el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos nos hablan de la bondad y omnipotencia del que los ha creado, y la admirable belleza de los elementos puestos a nuestro servicio exige de la creatura racional el justo tributo de la acción de gracias.

Pero al volver de nuevo estos días, marcados de manera especial por los misterios de nuestra redención, y que preceden inmediatamente a la celebración de la Pascua, se nos intima una mayor diligencia en prepararnos con la purificación de nuestro espíritu.

En efecto, es propio de la fiesta de Pascua que toda la Iglesia se regocije por el perdón de sus pecados, y ello no sólo en los que renacerán por el sagrado bautismo, sino también en los que han sido ya anteriormente agregados a la porción de los hijos adoptivos.

Pues, si bien lo que nos hace hombres nuevos es principalmente el baño de regeneración, sin embargo, como nos es también necesaria a todos la cotidiana renovación contra la herrumbre de nuestra condición mortal, y nadie hay que no tenga el deber de afanarse continuamente por una mayor perfección, es necesario un esfuerzo por parte de todos para que el día de nuestra redención nos halle a todos renovados.

Por tanto, amados hermanos, lo que cada cristiano ha de hacer en todo tiempo ahora debemos hacerlo con más intensidad y entrega, para que así la institución apostólica de esta cuarentena de días logre su objetivo mediante nuestro ayuno, el cual ha de consistir mucho más en la privación de nuestros vicios que en la de los alimentos.

Junto al razonable y santo ayuno, nada más provechoso que la limosna, denominación que incluye una extensa gama de obras de misericordia, de modo que todos los fieles son capaces de practicarla, por diversas que sean sus posibilidades. En efecto, con relación al amor que debemos a Dios y a los hombres, siempre está en nuestras manos la buena voluntad, que ningún obstáculo puede impedir. Los ángeles dijeron: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad; con ello nos enseñaron que todo aquel que por amor se compadece de cualquier miseria ajena se enriquece, no sólo con la virtud de su buena voluntad, sino también con el don de la paz.

Las obras de misericordia son variadísimas, y así todos los cristianos que lo son de verdad, tanto si son ricos como si son pobres, tienen ocasión de practicarlas a la medida de sus posibilidades; y aunque no todos puedan ser iguales en la cantidad de lo que dan, todos pueden serlo en su buena disposición.

cfr. 2 Cor. 6. 4

I. Responsorio Tradicional: .

R. El tiempo del ayuno nos ha abierto las puertas del paraíso, recibámoslo con buena voluntad y seamos constantes en la oración, * para que en el día de la resurrección nos gloriemos con el Señor.
V. Para que en el día de la resurrección nos gloriemos con el Señor.
R. Acreditémonos siempre en todo como verdaderos servidores de Dios.

2 Cor. 6. 4

4 Al contrario, siempre nos comportamos como corresponde a ministros de Dios, con una gran constancia: en las tribulaciones, en las adversidades, en las angustias,

Sal. 32. 5

5 él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor.

Sal. 118. 64

64 La tierra, Señor, está llena de tu amor; enséñame tus preceptos.

Sab. 1. 7

7 Porque el espíritu del Señor llena la tierra, y él, que mantiene unidas todas las cosas, sabe todo lo que se dice.

Lc. 2. 14

14 «¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!».

Sal. 32. 10-11

Lunes 1 Durante el año | De la carta de san Clemente primero, papa, a los Corintios | (Cap. 59, 2-60, 4; 61, 3: Funk 1, 135-141) | EL VERBO DE DIOS FUENTE DE SABIDURÍA CELESTIAL.

No cesamos de pedir y de rogar para que el Artífice de todas las cosas conserve íntegro en todo el mundo el número de sus elegidos, por mediación de su amado siervo Jesucristo, por quien nos llamó de las tinieblas a la luz, de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre. Haz que esperemos en tu nombre, tú que eres el origen de todo lo creado; abre los ojos de nuestro corazón, para que te conozcamos a ti, el solo altísimo en las alturas, el santo que reposa entre los santos; que terminas con la soberbia de los insolentes, que deshaces los planes de las naciones, que ensalzas a los humildes y humillas a los soberbios, que das la pobreza y la riqueza, que das la muerte, la salvación y la vida, el solo bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne; tú que sondeas los abismos, (Sal. 46. 2; Sal. 32. 10-11) que ves todas nuestras acciones, que eres ayuda de los que están en peligro, que eres salvador de los desesperados, que has creado todo ser viviente y velas sobre ellos; tú que multiplicas las naciones sobre la tierra y eliges de entre ellas a los que te aman por Jesucristo, tu Hijo amado, por quien nos has instruido, santificado y honrado.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Sal. 32. 10-11:

10 El Señor frustra el designio de las naciones y deshace los planes de los pueblos, 11 pero el designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones.

Sal. 32. 9

Sábado 8 - Durante el año | Del Tratado de san Ambrosio, obispo, Sobre los misterios. | (Núms. 52-54. 58: SC 25 bis, 186-188. 190) | ESTE SACRAMENTO QUE RECIBES SE REALIZA POR LA PALABRA DE CRISTO.

Vemos que el poder de la gracia es mayor que el de la naturaleza y, con todo, aún hacemos cálculos sobre los efectos de la bendición proferida en nombre de Dios. Si la bendición de un hombre fue capaz de cambiar el orden natural, ¿qué diremos de la misma consagración divina, en la que actúan las palabras del Señor y Salvador en persona? Porque este sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo. Y si la palabra de Elías tuvo tanto poder que hizo bajar fuego del cielo, ¿no tendrá poder la palabra de Cristo para cambiar la naturaleza de los elementos? Respecto a la creación de todas las cosas leemos que él lo dijo y fueron hechas, él lo mandó y existieron. (Sal. 32. 9) Por tanto, si la palabra de Cristo pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podrá cambiar en algo distinto lo. que ya existe? Mayor poder supone dar el ser a lo que no existe que dar un nuevo ser a lo que ya existe.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Sal. 32. 9:

9 porque él lo dijo, y el mundo existió, él dio una orden, y todo subsiste.

Sal. 32. 12

La Cita o Referencia bíblica es del RESPONSORIO de ese día.

* * * *

I. Responsorio Tradicional:

R. Al Señor tu Dios adorarás, * Y a él solo darás culto.
V. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad.
R. * Y a él solo darás culto.

II. Responsorio del CONO SUR: El LIBRO del PUEBLO de DIOS

* Mt. 4. 10

10 Jesús le respondió: 10 “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto”.

* Sal. 32. 12

12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia!

Segundas Lecturas del Oficio de lecturas, en el ciclo BIENAL: Sal. 32 [TOTAL:1]

Sal. 32. 14

SÁBADO 14 - DURANTE EL AÑO, II * Año o Ciclo: II. | San Elredo de Rievaulx,| Sermón en la Epifanía | (Edit C.H. Talbot, SSOC, I, 1952, 40-41) | SOBRE EL PUEBLO BIEN DISPUESTO QUE SE PREPARA PARA EL SEñOR.

Pues bien, alcemos los ojos y pasemos de lo corporal a lo espiritual. Dios, el Hijo de Dios subsistente en el seno del Padre, desde su morada observó a todos los habitantes de la tierra, (Sal. 32. 14) y descubrió una entre muchas, e inmediatamente quedó prendado de su belleza. (Sal. 44. 11) ¿De quién se trata? Lo diré de modo que lo entendáis. Se trata de aquella santa sociedad a la que él eligió antes de crear el mundo y la predestinó a ser llamada, justificada, glorificada. ¿Cómo la ve? No como nosotros, para quienes el pasado es un enigma, el futuro una incógnita y para quienes apenas si son claras las realidades que caen bajo el campo de nuestra observación. El ve con claridad toda aquella santa sociedad desde el primero al último de los elegidos. Y no los ve uno después del otro, ni uno ahora y luego otro, sino que de una vez, siempre y de idéntico modo abarca a toda aquella sociedad de suyo negra, pero blanca por obra suya; hermosa de suyo, prostituida a los demonios, preparada por obra suya para el dulcísimo abrazo. Esta es la que eligió, ésta a la que amó, y no por interés personal, sino para lavarla de su inmundicia, para sanar sus enfermedades, liberarla de la esclavitud, para, en su miseria, hacerla feliz uniéndola a sí.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Sal. 32. 14:

14 él mira desde su trono a todos los habitantes de la tierra;