Jn. 3 en los escritos de los Santos Padres, Magisterio, etc...

SEGUNDAs LECTURAs del OFICIO de LECTURAS: Jn. 3 [TOTAL:9]

Jn. 3. 30

Domingo 3 de Adviento | De los Sermones de san Agustín, obispo. | (Sermón 293, 3: PL 38, 1328-1329) | JUAN ERA LA VOZ, CRISTO LA PALABRA.

Y una vez que el sonido ha servido como puente a la palabra desde mi espíritu al tuyo ¿no parece decirte: Es preciso que él crezca y que yo disminuya? (Jn. 3. 30) Y una vez que ha cumplido su oficio y desaparece ¿no es como si te dijera: Mi alegría ahora rebasa todo límite? (Jn. 15. 11) Apoderémonos de la palabra, hagámosla entrar en lo más íntimo de nuestro corazón, no dejemos que se esfume.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 30:

30 Es necesario que él crezca y que yo disminuya.

Jn. 3. 30

La Cita o Referencia bíblica es del RESPONSORIO de ese día.

* De los Sermones de san Agustín, obispo. * (Sermón 293, 3: PL 38, 1328-1329) * JUAN ERA LA VOZ, CRISTO LA PALABRA * Domingo 3 de Adviento

I. Responsorio Tradicional:

R. Es preciso que él crezca y que yo disminuya; el que viene después de mí ya existía antes que yo, * y yo no soy digno ni de desatar la correa de sus sandalias.
V. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con el Espíritu Santo.
R. Y yo no soy digno ni de desatar la correa de sus sandalias.

II. Responsorio del CONO SUR: El LIBRO del PUEBLO de DIOS

* Jn. 3. 30

30 Es necesario que él crezca y que yo disminuya.

* 1. 27. 30

27 él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia».

30 A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.

* Mc. 1. 8

8 Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".

Jn. 3. 13

La Ascensión del Señor | De los Sermones de san Agustín, obispo | (Sermón Mai 98. Sobre la ascensión del Señor. 1-2: PLS 2, 494-495 ) | NADIE HA SUBIDO AL CIELO SINO AQUEL QUE HA BAJADO DEL CIELO.

Él, cuando bajó a nosotros, no dejó el cielo; tampoco nos ha dejado a nosotros, al volver al cielo. Él mismo asegura que no dejó el cielo mientras estaba con nosotros, pues que afirma: Nadie ha subido al cielo sino aquel que ha bajado del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo. (Jn. 3. 13)

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 13:

13 Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.

Jn. 3. 8

Sábado 13 - Durante el año | De las Catequesis de san Cirilo de Jerusalén, obispo. | (Catequesis 1, 2-3. 5-6: PG 33, 371. 375-378) | RECONOCE EL MAL QUE HAS HECHO, AHORA QUE ES EL TIEMPO PROPICIO.

Porque los que conserven adherida la aspereza del pecado, a manera de una piel velluda, serán colocados a la izquierda, por no haberse querido beneficiar de la gracia de Dios, que se obtiene por Cristo a través del baño de regeneración. Me refiero no a una regeneración corporal, sino al nuevo nacimiento del alma. Los cuerpos, en efecto, son engendrados por nuestros padres terrenos, pero las almas son regeneradas por la fe, porque el Espíritu sopla donde quiere. (Jn. 3. 8) Y así entonces, si te has hecho digno de ello, podrás escuchar aquella voz: Bien, siervo bueno y fiel (Mt. 25. 21. 23) , a saber, si tu conciencia es hallada limpia y sin falsedad.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 8:

8 El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu».

Jn. 3. 21

Martes 15 - Durante el año | De las Confesiones de san Agustín, obispo. | (Libro 10, 1, 1-2, 2; 5, 7: CSEL 33, 226-227. 230-23 | A TI, SEÑOR, ME MANIFIESTO TAL COMO SOY.

Conózcate a ti, Conocedor mío, conózcate a ti como soy por ti conocido. Fuerza de mi alma, entra en ella y ajústala a ti, para que la tengas y poseas sin mancha ni defecto. (Ef. 5. 27) Esta es mi esperanza, por eso hablo; y en esta esperanza me gozo cuando rectamente me gozo. Las demás cosas de esta vida tanto menos se han de llorar cuanto más se las llora, y tanto más se han de deplorar cuanto menos se las deplora. He aquí que amaste la verdad, porque el que obra la verdad viene a la luz. (Jn. 3. 21) Yo quiero obrar según ella, delante de ti por esta mi confesión, y delante de muchos testigos por este mi escrito.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 21:

21 En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios».

Jn. 3. 13

JUEVES 23 - DURANTE EL AÑO | Del Comentario de san Bruno, presbítero, sobre los salmos | Salmo 83: Edición Cartusia de Pratis, 1891, 376-377 | SI ME OLVIDO DE TI, JERUSALÉN.

Esta dicha nadie puede alcanzarla por sus propias fuerzas, aunque posea ya la esperanza, la fe y el amor; únicamente la logra el hombre dichoso que encuentra en ti su fuerza (Sal. 83. 6) y con ella dispone su corazón para que llegue a ,esta suprema felicidad, que es lo mismo que decir: únicamente alcanza esta suprema dicha aquel que, después de ejercitarse en las diversas virtudes y buenas obras, recibe, además el auxilio de la gracia divina; pues por sí mismo nadie puede llegar a esta suprema felicidad, como lo afirma el mismo Señor: Nadie sube al cielo -se entiende por sí mismo-, sino el Hijo del hombre, que está en el cielo. (Jn. 3. 13)

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 13:

13 Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.

Jn. 3. 13

VIERNES 23 - DURANTE EL AÑO [= LHR] | De los Sermones del beato Isaac, abad del monasterio de Stella | Sermón 11: PL 194, 1728-1729 | CRISTO NADA QUIERE PERDONAR SIN LA IGLESIA.

No te empeñes, pues, en separar la cabeza del cuerpo, no impidas la acción del Cristo total, pues ni Cristo está entero sin la Iglesia ni la Iglesia está íntegra sin Cristo. El Cristo total e íntegro lo forman la cabeza y el cuerpo, por ello dice: Nadie ha subido al cielo, sino el Hijo del hombre, que está en, el cielo. Éste es el único hombre que puede perdonar los pecados. (Jn. 3. 13)

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 13:

13 Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.

Jn. 3. 19

La Presentación del Señor | De las Disertaciones de san Sofronio, obispo | (Disertación 3, sobre el Hipapanté, 6, 7; PG 87, 3, 3291-3293) | ACOJAMOS LA LUZ CLARA Y ETERNA.

Sí, ciertamente, porque la luz ha venido al mundo (Jn. 3. 19) , para librarlo de las tinieblas en que estaba envuelto y llenarlo de resplandor, y nos ha visitado el sol que nace de lo alto (Lc. 1. 78) , llenando de su luz a los que vivían en tinieblas: esto es lo que nosotros queremos significar. Por esto avanzamos en procesión con cirios en las manos, por esto acudimos llevando luces, queriendo representar la luz que ha brillado para nosotros, así como el futuro resplandor que, procedente de ella, ha de inundarnos. Por tanto, corramos todos a una, salgamos al encuentro de Dios.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 19:

19 En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.

Jn. 3. 5

MIÉRCOLES 15 - TO | Del tratado de san Ambrosio, obispo, sobre los misterios | Del tratado de san Ambrosio, obispo, sobre los misterios (Núms. 19-21. 24. 26-38: SC 25 bis, 164-170) | EL AGUA NO PURIFICA SIN LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO.

Por esto, has leído que en el bautismo los tres testigos se reducen a uno solo: (1 Jn. 5. 7-8) el agua, la sangre y el Espíritu, porque, si prescindes de uno de ellos, ya no hay sacramento del bautismo. ¿Qué es, en efecto, el agua sin la cruz de Cristo, sino un elemento común, sin ninguna eficacia sacramental? Pero tampoco hay misterio de regeneración sin el agua, porque el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. (Jn. 3. 5) También el catecúmeno cree en la cruz del Señor Jesús, con la que ha sido marcado, pero si no fuere bautizado en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, no puede recibir el perdón de los pecados ni el don de la gracia espiritual.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 5:

5 Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.

Segundas Lecturas del Oficio de lecturas, en el ciclo BIENAL: Jn. 3 [TOTAL:2]

HOMILÍAS PATRÍSTICAS, para el EVANGELIO DEL DOMINGO: Jn. 3 [TOTAL:5]

Jn. 3. 7-8

SANTÍSIMA TRINIDAD, C * Año o Ciclo: C. | San Hilario de Poitiers,| Tratado sobre la Trinidad | (Lib 12, 55-56: PL 10, 468-472) | BENDITO SEA DIOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

En efecto, en las cosas espirituales soy tardo de comprensión, como dice tu Unigénito: No te extrañes de que te haya dicho: «Tenéis que nacer de nuevo»; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu. (Jn. 3. 7-8) Habiendo obtenido la fe de mi regeneración, no la entiendo; y poseo ya lo que ignoro. Renazco sin yo sentirlo, con sola la virtualidad de renacer. Al Espíritu no se le puede canalizar: habla cuando quiere, lo que quiere y donde quiere. Si, pues, desconozco el motivo de sus idas y venidas, aun siendo consciente de su presencia, ¿cómo podré colocar su naturaleza entre las cosas creadas y limitarla pretendiendo definir su origen? Todo se hizo por el Hijo, que en el principio estaba junto a ti, oh Dios, y la Palabra era Dios, como dice tu evangelista Juan. Y Pablo enumera todas las cosas creadas por medio de él: celestes y terrestres, visibles e invisibles. Y mientras recuerda que todo ha sido creado en Cristo y por Cristo, del Espíritu Santo juzgó suficiente con indicar que es tu Espíritu.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 7-8:

7 No te extrañes de que te haya dicho: "Ustedes tienen que renacer de lo alto". 8 El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu».

Jn. 3. 35

La Cita o Referencia bíblica es del RESPONSORIO de ese día.

* Del Tratado sobre el sacerdocio de San Juan Crisóstomo, obispo * (Lib 3, 3-6: PG 48, 643-644) * Todas estas cosas las realizan las manos consagradas de los sacerdotes * Domingo 7 - Durante el año

I. Responsorio Tradicional:

R. Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra: * Reci-bid el Espíritu Santo; a quien perdonéis los pecados, les serán perdonados y a quien se los retengáis les quedarán retenidos.
V. El Padre ama la Hijo y ha puesto en sus manos todas las cosas:
R. Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonéis los pecados, les serán perdonados y a quien se los retengáis les quedarán retenidos.

II. Responsorio del CONO SUR: El LIBRO del PUEBLO de DIOS

* Mt. 28. 18

18 Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra.

* Jn. 20. 22-23

22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. 23 Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan».

* Jn. 3. 35

35 El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos.

Jn. 3. 36

La Cita o Referencia bíblica es del RESPONSORIO de ese día.

* Autor del siglo IV,| Homilía 48 * 1-6: PG 34, 807-811 * Sobre la perfecta fe en Dios * Domingo 25 - Durante el año

I. Responsorio Tradicional:

R. El que cree en el Hijo tiene vida eterna. * El que no obedece al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.
V. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo.
R. El que no obedece al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

II. Responsorio del CONO SUR: El LIBRO del PUEBLO de DIOS

* Jn. 3. 36

36 El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él».

* Jn. 17. 3

3 Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.

Jn. 3. 31

24 de JUNIO: NATIVIDAD de san JUAN BAUTISTA [S] | | | . 3. Sermón 292 |*| NOCTURNO 2, AÑO II | San Agustín, obispo, | Sermón 292 | BAC, TOMO XXV, Sermones 5°, Madrid 1984, páginas: 168-184 | EL BAUTISMO DE JESúS POR JUAN. EL áRBOL Y SU FRUTO (MT 7,17).

8. Te será mejor escuchar a Juan, ¡oh hereje! ; te será mejor retornar y escuchar al Precursor; mejor es para ti, ¡oh soberbio!, escuchar al humilde; mejor para ti, ¡oh lámpara apagada!, escuchar a la lámpara encendida. Escucha a Juan. A los que se acercaban a él les decía: Yo os bautizo con agua. También tú, si te conoces, eres ministro del agua. Yo, dijo, os bautizo con agua; pero el que ha de venir es mayor que yo. ¿En qué medida? No soy digno de desatar la correa de su calzado. ¡Cuánto no se habría humillado aunque se hubiese declarado digno de tal cosa! Pero ni siquiera se consideró digno de desatar la correa de su calzado. Él es quien bautiza en el Espíritu Santo. (Lc. 3. 16; Jn. 1. 27. 33) ¿Por qué suplantas la persona de Cristo? Él es quien bautiza en el Espíritu Santo. Él es, pues, quien justifica. «¿Qué dices tú?» «Soy yo quien bautiza en el Espíritu Santo; yo quien justifica.» Es cierto que no dices: «Yo soy el Cristo.» ¿Es cierto que no eres de aquellos de quienes se dijo: Vendrán muchos en mi nombre, diciendo: «Yo soy el Cristo»? (Mt. 24. 5) Estás cogido. ¡Ojalá seas hallado ahora, una vez capturado, tú que antes de serlo te habías perdido! Hermosa cosa es ser capturado en las redes de la verdad para alimento del gran rey. Cesa ya, pues, de decir: «Yo soy quien justifica, yo quien santifica, para que nadie pueda demostrarte que dices también: «Yo soy el Cristo,» Di, más bien, lo que el amigo del esposo, sin pretender jactarte de hacerte pasar por el esposo: Ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios, que da el incremento. (1 Cor. 3. 7) Escucha también al amigo del esposo de quien estamos hablando. Ciertamente, él tenía discípulos, igual que Cristo, pero no era discípulo de Cristo; escúchale confesarse discípulo de Cristo. Mírale entre los discípulos de Cristo, y tanto más adicto cuanto más humilde, y tanto más humilde cuanta mayor era su grandeza. Mírale cumpliendo lo que está escrito. Por grande que seas, humíllate en todo, y encontrarás gracia a los ojos de Dios. (Ecli. 3. 20) Ya había dicho: No soy digno de desatar la correa de su calzado, pero aquí no se mostró discípulo suyo. Quien viene del cielo, está escrito, es superior a todos. Todos nosotros hemos recibido de su plenitud. (Jn. 3. 31; Jn. 1. 16) Así, pues, también se hallaba entre los discípulos de Cristo quien, como él, buscaba discípulos. Escucha una confesión más clara de que él es discípulo: El esposo es el que tiene la esposa; el amigo del esposo, en cambio, se mantiene en pie a su lado y le escucha. (Jn. 3. 29) Y está en pie precisamente porque lo escucha. Está en pie y escucha, puesto que, si no escucha, se cae. Con razón dijo aquel otro: Darás gozo y alegría a mi oído. ¿Qué quiere decir: a mi oído? Escucharle a él, no querer ser escuchado en lugar de él. Y para que sepamos que nos recomienda la humildad en la persona de aquel que le escucha, después de haber dicho: Darás gozo y alegría a mi oído, añadió luego: y exultarán los huesos humillados. (Sal. 5. 10) Está en pie y le escucha. Exultarán los huesos humillados, porque serán quebrantados si se envanecen. Por tanto, que ningún siervo se atribuya a sí mismo el poder de Dios. Gócese de pertenecer a su familia, y, si está al frente de ella, dé a sus consiervos el alimento a su debido tiempo, alimento del que vive él también, no a sí mismo para que vivan ellos. Pues ¿qué quiere decir «dar el alimento a su debido tiempo» (Mt. 24. 45) sino ofrecerles a Cristo, alabarlo, encarecerlo y anunciarlo? Esto significa «ofrecer el alimento a su debido tiempo». En efecto, para que Cristo fuese alimento de sus jumentos, nada más nacer fue puesto en un pesebre.

TEXTO DE LA REFERENCIA:

* Jn. 3. 31:

31 El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo