Mateo 5: BIBLIA del PEREGRINO - [Estudio]

Sermón del mónte. [ | ]

Las bienaventuranzas [ 1 | 13 ]

|| Lc 6,20-23

1 [bj] ||Lc. 6. 20-23

1 Al ver a la multitud, subió al monte. Se sentó y se le acercaron los discípulos.

2 [bj] Sab. 2. 16; Ecli. 14. 20; Ecli. 25. 7-12

2 Tomó la palabra y los instruyó en estos términos: 3 Dichosos los pobres de corazón, porque el reinado de Dios les pertenece.

4 [bj] Sal. 37. 11; Gn. 13. 15; Lev. 25. 23

4 Dichosos los afligidos, porque serán consolados.

5-10 [bj] Tob. 13. 14; Ecli. 48. 24; Sal. 126. 5; Is. 61. 2-3; Is. 40. 1; Sal. 107. 5-8s; Is. 51. 1; Am. 8. 11-12; Lc. 1. 53; Sal. 37. 19; Prov. 9. 5; Ecli. 24. 21; Jn. 6. 35; Gn. 20. 5s; Sal. 24. 3-4; Sal. 11. 7; Prov. 22. 11; Éx. 33. 20+; Heb. 12. 14; Sal. 34. 14; Prov. 12. 20; Zac. 8. 16; Os. 11. 1

5 Dichosos los desposeídos, porque heredarán la tierra. 6 Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 7 Dichosos los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia. 8 Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. 9 Dichosos los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios. 10 Dichosos los perseguidos por causa del bien, porque el reinado de Dios les pertenece.

11-12 [bj] 1 Ped. 3. 14; Is. 51. 7; Hech. 5. 41; Flp. 1. 29; Col. 1. 24; Heb. 10. 34; Sant. 1. 2; Gn. 15. 1; Ecli. 2. 8; Mt. 23. 34

11 Dichosos vosotros cuando os injurien, os persigan y os calumnien de todo por mi causa. 12 Estad alegres y contentos pues vuestra paga en el cielo es abundante. De igual modo persiguieron a los profetas que os precedieron.

13 [bj] ||Mc. 9. 50; ||Lc. 14. 34-35; Lev. 2. 13; Núm. 18. 19; Col. 4. 6

13 Vosotros sois la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá su sabor? Sólo sirve para tirarla y que la pise la gente.

Sal y luz [ 14 | 48 ]

|| Mc 9,50; Lc 14,34s; Mc 4,21; Lc 8,16; 11,33

14 [bj] Jn. 8. 12+; Is. 2. 2; ||Mc. 4. 21; ||Lc. 8. 16; Lc. 11. 33 [bpe] Mc. 9. 50; Lc. 14. 34s

14 Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte. 15 No se enciende un candil para taparlo con un celemín, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa.

16 [bj] Jn. 3. 21; Jn. 15. 8; 1 Cor. 10. 31

16 Brille igualmente vuestra luz ante los hombres, de modo que al ver vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre del cielo.

17 [bj] Rom. 3. 31; Rom. 10. 4; Rom. 13. 8-10

17 No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir.

18 [bj] ||Lc. 16. 17; Lc. 24. 34s

18 Os aseguro que mientras duren el cielo y la tierra, ni una letra, ni una coma de la ley dejará de realizarse.

19 [bj] Sant. 2. 10; Mt. 5. 20+; Gál. 6. 2; Sant. 1. 25

19 Por tanto, quien quebrante el más mínimo de estos preceptos y enseñe a otros a hacerlo será considerado el más pequeño en el reino de Dios. Pero quien lo cumpla y lo enseñe será considerado grande en el reino de Dios.

20 [bj] Lev. 19. 15s; Rom. 10. 3; Flp. 3. 9

20 Porque os digo que si vuestra justicia no supera a la de los letrados y fariseos, no entraréis en el reino de Dios.

21 [bj] Gn. 9. 6; Éx. 20. 13; Deut. 5. 17

21 Habéis oído que se dijo a los antiguos: No matarás; el homicida responderá ante el tribunal.

22 [bj] Ecli. 10. 6; Ef. 4. 26; Sant. 1. 19-20; Deut. 17. 8-13; 1 Jn. 3. 15; Sant. 3. 6; Mt. 3. 12+; Mc. 11. 25

22 Pues yo os digo que todo el que se deje llevar por la cólera contra su hermano responderá ante el tribunal. Quien llame a su hermano inútil responderá ante el Consejo. Quien lo llame loco incurrirá en la pena del horno de fuego. 23 Si mientras llevas tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene queja de ti,

24 [bj] Ecli. 28. 2; ||Lc. 12. 58-59

24 deja la ofrenda delante del altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda. 25 Con quien tienes pleito busca rápidamente un acuerdo, mientras vas de camino con él. Si no, te entregará al juez, el juez al alguacil y te meterán en la cárcel.

26 [bj] Éx. 20. 14; Deut. 5. 18

26 Te aseguro que no saldrás hasta haber pagado el último céntimo.

27 [bj] Ecli. 9. 5

27 Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio.

28 [bj] =Mt. 18. 8-9

28 Pues yo os digo que quien mira a una mujer deseándola ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que ser arrojado entero al infierno. 30 Y si tu mano derecha te lleva a pecar, córtatela y tírala lejos de ti. Más te vale perder una parte de tu cuerpo que terminar entero en el horno.

31 [bj] Deut. 24. 1-4; Mal. 2. 14-16

31 Se dijo: Quien repudie a su mujer que le dé acta de divorcio.

32 [bj] =Mt. 19. 9s; ||Mc. 10. 11-12; ||Lc. 16. 18; 1 Cor. 7. 10-11; Os. 1. 2+

32 Pues yo os digo que quien repudia a su mujer salvo en caso de concubinato la induce a adulterio, y quien se case con una divorciada comete adulterio.

33 [bj] Éx. 20. 7; Núm. 30. 3; Deut. 23. 22; Ecli. 23. 9; Sant. 5. 12; Sal. 11. 4; Is. 66. 1

33 También habéis oído que se dijo a los antiguos: No perjurarás y cumplirás tus juramentos al Señor. 34 Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es trono de Dios;

35 [bj] Sal. 48. 3; Mt. 5. 36; 2 Cor. 1. 17-19; Sant. 5. 12

35 ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la capital del Soberano; 36 ni jures tampoco por tu cabeza, pues no puedes volver en blanco o negro uno solo de tus cabellos.

37 [bj] Éx. 21. 24; Lev. 24. 20; Deut. 19. 21

37 Que vuestra palabra sea sí, sí; no, no. Lo que pase de ahí procede del Maligno.
38 Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente.

39 [bj] ||Lc. 6. 29; Is. 50. 6; Hech. 23. 2; Rom. 12. 19. 21; Lc. 6. 30; Deut. 15. 7s

39 Pues yo os digo que no opongáis resistencia al que os hace el mal. Antes bien, si uno te da una bofetada en [tu mejilla derecha, ofrécele también la otra. 40 Al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica déjale también el manto. 41 Si uno te obliga a caminar mil pasos, haz con él dos mil.

42 [bj] Lev. 19. 18; Mt. 5. 43; Deut. 23. 4. 7; ||Lc. 6. 27-36; Lc. 23. 34; Hech. 7. 60; Rom. 12. 20; Ecli. 4. 10; Gál. 4. 7

42 Da a quien te pide y al que te solicite dinero prestado no lo esquives.
43 Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. 44 Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen. 45 Así seréis hijos de vuestro Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos.

46 [bj] Lc. 3. 12

46 Si amáis sólo a los que os aman, ¿qué premio merecéis? También hacen lo mismo los recaudadores.

47 [bj] Lev. 11. 44; Lev. 19. 2+; Tob. 12. 8; 1 Ped. 1. 16; Sant. 1. 4

47 Si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? También hacen lo mismo los paganos. 48 Sed, pues, perfectos como vuestro Padre del cielo es perfecto.