Eclesiástico 2: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La constancia en medio de la prueba [ 1 | 6 ]

1 [blpd > 1-5] Sant. 1. 2-4. 12-15 [bj] Apoc. 2. 10 [bnp] Deut. 8. 2-5 [bjs] Est. 13. 18; Prov. 3. 12; Sab. 3. 5; Sab. 11. 11; Sant. 1. 2ss

1 * Hijo, si te decides a servir al Señor,
prepara tu alma para la prueba.

2 [bj] 1 Ped. 4. 12 [bjs] Lam. 3. 22-26; Sant. 5. 13; Sal. 37. 5; Tob. 2. 12

2 Endereza tu corazón, sé firme,
y no te inquietes en el momento de la desgracia.

3 [bj] Apoc. 3. 21

3 Únete al Señor y no te separes,
para que al final de tus días seas enaltecido.
4 Acepta de buen grado todo lo que te suceda,
y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación.

5 [bj] Rom. 5. 3; Sant. 1. 2-4 [bpe] Prov. 3. 12 [bjs] Ecli. 4. 18ss; Sab. 3. 6; 1 Cor. 3. 13; 1 Ped. 1. 7

5 Porque el oro se purifica en el fuego,
y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación.

6 [bj] Prov. 3. 5-6 [bc] Sal. 37. 3-5

6 Confía en él, y él vendrá en tu ayuda,
endereza tus caminos y espera en él.

La confianza en Dios [ 7 | 18 ]

7-9 [bpe] Gn. 15. 1; Jer. 31. 16; Lev. 19. 13

7 Los que temen al Señor, esperen su misericordia,
y no se desvíen, para no caer.
8 Los que temen al Señor, tengan confianza en él,
y no les faltará su recompensa.
9 Los que temen al Señor, esperen sus beneficios,
el gozo duradero y la misericordia.

10 [bj] Jb. 4. 7; Sal. 22. 5-6; Sal. 37. 25 [bpe > 10-11] Sal. 78; Sal. 44. 2-9; Sal. 22. 5s; Éx. 34. 6s; Sal. 103. 8-14

10[11] Fíjense en las generaciones pasadas y vean:
¿Quién confió en el Señor y quedó confundido?
[12] ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado?
¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?

11 [bj] Éx. 34. 6-7 [bnp] Sal. 86. 15 [bjs] Sal. 37. 25; Sal. 63. 7 [bc] Sal. 103. 8; Sal. 145. 8-9; Sant. 5. 11

11[13] Porque el Señor es misericordioso y compasivo,
perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción.

12 [bj] *2 Mac. 6. 21-28 [bnp] 1 Rey. 18. 21 [bpe > 12-14] Is. 13. 7; Is. 35. 3s; Ez. 21. 12; 1 Rey. 18. 21 [bjs] Jn. 6. 37; Mt. 6. 24

12[14] ¡Ay de los corazones cobardes y de las manos que desfallecen,
y del pecador que va por dos caminos!
13[15] ¡Ay del corazón que desfallece, porque no tiene confianza!
A causa de eso no será protegido.
14[16] ¡Ay de ustedes, los que perdieron la constancia!
[17] ¿Qué van a hacer cuando el Señor los visite?

15 [bj] Jn. 14. 15. 21. 23 [bc > 15-16] Deut. 10. 12-13; 1 Jn. 5. 3

15[18] Los que temen al Señor no desobedecen sus palabras
y los que lo aman siguen fielmente sus caminos.
16[19] Los que temen al Señor tratan de complacerlo
y los que lo aman se sacian de su Ley.
17[20] Los que temen al Señor tienen el corazón bien dispuesto
[21] y se humillan delante de él:

18 [bj] 2 Sam. 24. 14 [bpe] Dn gr. 13. 23; Sal. 31. 6. 16; Sab. 3. 1 [bjs] Jn. 14. 23; Sal. 103. 11 [bc] 1 Crón. 21. 13

18[22b] «Abandonémonos en las manos del Señor
y no en las manos de los hombres,
porque así como es su grandeza
es también su misericordia».
2 1-5

Ver Sant. 1. 2-4. 12-15.

1. Sant. 1. 2-4. 12-15:

2 Hermanos, alégrense profundamente cuando se vean sometidos a cualquier clase de pruebas, 3 sabiendo que la fe, al ser probada, produce la paciencia. 4 Y la paciencia debe ir acompañada de obras perfectas, a fin de que ustedes lleguen a la perfección y a la madurez, sin que les falte nada.

12 Feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman.

13 Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta: Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie, 14 sino que cada uno es tentado por sus malos deseos, que lo atraen y lo seducen. 15 De ellos nace el pecado, y este, una vez cometido, engendra la muerte.