Salmo 111 (110): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Este canto de alabanza y acción de gracias celebra la bondad de Dios puesta de manifiesto en sus obras admirables: la liberación de la esclavitud de Egipto (v.9), el don del maná y de la Tierra prometida (vs.5-6), la institución de la Alianza (v.9), y de las Fiestas conmemorativas que debían mantener vivo en Israel el recuerdo de los beneficios recibidos del Señor (v.4). Las obras del Señor son evocadas mediante breves alusiones, que reflejan la influencia del estilo sapiencial. Esta característica aparece con mayor evidencia aún en el v.10. Otro de los rasgos que distinguen a este Salmo es la manera particular de emplear el artificio “alfabético”.

ALABANZA AL SEÑOR, BIENHECHOR DE SU PUEBLO

1 ¡Aleluya!
Doy gracias al Señor de todo corazón,
en la reunión y en la asamblea de los justos.
Guímel2 Grandes son las obras del Señor:
los que las aman desean comprenderlas.
He3 * Su obra es esplendor y majestad,
su justicia permanece para siempre.
Zain4 Él hizo portentos memorables,
el Señor es bondadoso y compasivo.
Tet5 Proveyó de alimento a sus fieles
y se acuerda eternamente de su alianza.
Caf6 Manifestó a su pueblo el poder de sus obras,
dándole la herencia de las naciones.
Mem7 Las obras de sus manos son verdad y justicia;
todos sus preceptos son indefectibles:
Sámec8 están afianzados para siempre
y establecidos con lealtad y rectitud.
Pe9 Él envió la redención a su pueblo,
promulgó su alianza para siempre:
su Nombre es santo y temible.
Res10 * El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría:
son prudentes los que lo practican.
¡El Señor es digno de alabanza eternamente!