Salmo 103 (102): El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

Este himno de alabanza a Dios comienza en forma de diálogo entre el salmista y su propia alma (vs. 1-6), y luego continúa en el estilo propio de los himnos. Su tema es la infinita bondad del Señor, que se brinda incesantemente a los hombres, en especial a los débiles (vs. 3-4) y a los oprimidos (v. 6). La actitud de Dios hacia los pecadores no es la de un Juez inapelable, sino la de un padre bondadoso (vs. 8-13), que conoce a fondo la miseria del hombre (vs. 14-16). El poema concluye con una invitación a bendecir a Dios, dirigida a todo el universo.

HIMNO A LA BONDAD DE DIOS

La misericordia del Señor con sus fieles [ 1 | 7 ]

1 De David.
Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
2 bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios.

3 [bj] Éx. 15. 26; Sal. 41; Jb. 42. 10

3 Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus dolencias;
4 rescata tu vida del sepulcro,
te corona de amor y de ternura;

5 [bj] Is. 40. 31

5 * él colma tu vida de bienes,
y tu juventud se renueva como el águila.
6 El Señor hace obras de justicia
y otorga el derecho a los oprimidos;
7 él mostró sus caminos a Moisés
y sus proezas al pueblo de Israel.

La condescendencia divina hacia la debilidad humana [ 8 | 18 ]

8 [blpd] Sal. 86. 15; Sal. 145. 8 [bj] ||Éx. 34. 6-7+; =Sal. 86. 15; Sal. 145. 8; Jer. 3. 12; Is. 57. 16; Jon. 4. 2; Jl. 2. 13

8 * El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;

9 [bnp] Lam. 5. 20

9 no acusa de manera inapelable
ni guarda rencor eternamente;

10 [bnp] Sab. 12. 10

10 no nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas.
11 Cuanto se alza el cielo sobre la tierra,
así de inmenso es su amor por los que lo temen;
12 cuanto dista el oriente del occidente,
así aparta de nosotros nuestros pecados.

13 [bj] Sal. 145. 9 [bnp] Os. 11. 8s; Jer. 31. 20

13 Como un padre cariñoso con sus hijos,
así es cariñoso el Señor con sus fieles;

14 [bj] Sal. 90. 3+

14 él conoce de qué estamos hechos,
sabe muy bien que no somos más que polvo.

15 [bj] Is. 40. 7+; Sal. 90. 5-6+ [blpd] Sal. 37. 2; Sal. 90. 5-6; Is. 40. 6-8; Sant. 1. 10-11; 1 Ped. 1. 24. [bnp] Jb. 7. 10

15 * Los días del hombre son como la hierba:
él florece como las flores del campo;

16 [bj] Jb. 7. 10

16 las roza el viento, y ya no existen más,
ni el sitio donde estaban las verá otra vez.

17 [blpd] Éx. 20. 6 [bnp] Éx. 34. 7; Lc. 1. 50

17 * Pero el amor del Señor permanece para siempre,
y su justicia llega hasta los hijos y los nietos
18 de los que lo temen y observan su alianza,
de los que recuerdan sus preceptos
y los cumplen.

Invitación universal a bendecir al Señor [ 19 | 22 ]

19 [bj] Sal. 22. 29 [bnp] Sab. 12. 16

19 El Señor puso su trono en el cielo,
y su realeza gobierna el universo.

20-21 [blpd] Sal. 148. 2; 1 Rey. 22. 19

20 * ¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles,
los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes
apenas oyen la voz de su palabra!
21 ¡Bendigan al Señor, todos sus ejércitos,
sus servidores, los que cumplen su voluntad!
22 ¡Bendíganlo todas sus obras,
en todos los lugares donde ejerce su dominio!
¡Bendice al Señor, alma mía!
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“Tu juventud se renueva como el águila”: alusión a una antigua creencia popular, según la cual el águila rejuvenece cada año, al cambiar su plumaje.

8

Ver 86. 15; 145. 8

1. 86. 15:

15 Pero tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarte, rico en amor y fidelidad,

2. 145. 8:

8 El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia;
15-16

Ver 37. 2; 90. 5-6; Is. 40. 6-8; Sant. 1. 10-11; 1 Ped. 1. 24

1. 37. 2:

2 porque pronto se secarán como el pasto y se marchitarán como la hierba verde.

2. 90. 5-6:

5 Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: 6 por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.

3. Is. 40. 6-8:


4. Sant. 1. 10-11:

10 y el rico se alegre cuando es humillado, porque pasará como una flor del campo: 11 apenas sale el sol y calienta con fuerza, la hierba se seca, su flor se marchita y desaparece su hermosura. Lo mismo sucederá con el rico en sus empresas.

5. 1 Ped. 1. 24:

24 Porque toda carne es como hierba y toda su gloria como flor del campo: la hierba se seca y su flor se marchita,
20-21

Ver 148. 2; 1 Rey. 22. 19

1. 148. 2:

2 alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos.

2. 1 Rey. 22. 19:

19 Miqueas siguió diciendo: “Por eso, escucha la palabra del Señor: Yo vi al Señor sentado en su trono, y todo el Ejército de los cielos estaba de pie junto a él, a derecha e izquierda.