Efesios 1: (Primera) Biblia CATÓLICA PARA JÓVENES

Saludo [ 1 | 2 ]

|| Rom 1 1-7; 1 1-3

1 [bj] Rom. 1. 1+; Hech. 9. 13+ [bc] Rom. 1. 6-7

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, al pueblo de Dios que está en Efeso y cree en Cristo Jesús. 2 A ustedes, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor.

1. El misterio de Cristo y de la Iglesia ◊

El plan salvador de Dios [ 3 | 14 ]

|| Jn 1 12; 15 16; 17 24; Rom 8 14-17. 23. 28-30; Gal 4 4; Col 1 9. 12-17. 25-27; 2 Cor 1 22

3 [bj] Tob. 13. 1; 2 Cor. 1. 3; 1 Ped. 1. 3; Gál. 3. 14; Jn. 17. 24; 1 Ped. 1. 20; Hech. 1. 7+; Ef. 5. 27; Col. 1. 22 [bpe > 3-6] Deut. 32. 15; Is. 44. 2; Mt. 3. 17; Mt. 17. 5 par; Gn. 27; Gn. 49; Deut. 33; Jer. 1. 5; Rom. 8. 28s; Is. 43. 13; Éx. 19. 6; Dn. 7. 22. 27; Éx. 4. 23; Is. 1. 2; Os. 11. 1; Jn. 1. 12; 1 Jn. 3. 1-10

3 * Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que desde lo alto del cielo
nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bienes espirituales.

4 [bj] 1 Jn. 3. 1; Rom. 8. 29; Jn. 1. 12 [bc] Ef. 5. 27; Col. 1. 22; Jds. 1. 24; 1 Ped. 1. 19; Éx. 12. 5; Lev. 1. 3. 10; Heb. 9. 14; Rom. 12. 1

4 El nos eligió en Cristo
antes de la creación del mundo,
para que fuéramos su pueblo
y nos mantuviéramos
sin mancha en su presencia.
Movido por su amor,

5 [bnp] Jn. 1. 12 [bc] Rom. 8. 15. 29-30; Col. 1. 16. 20; Rom. 9. 23; Gál. 4. 4-5

5 él nos destinó de antemano,
por decisión gratuita de su voluntad,
a ser adoptados como hijos suyos
por medio de Jesucristo,

6 [bj] Mt. 3. 17+; Col. 1. 13-14|; Rom. 3. 24+ [bc] Mt. 17. 5

6 y ser así un himno de alabanza
a la gloriosa gracia
que derramó sobre nosotros,
por medio de su Hijo querido.

7-12 [bpe > 7-12] Col. 1. 14-20; Éx. 12; Lev. 4; Lev. 16; Heb. 9. 22; Prov. 3. 13; Ecli. 24; Sab. 9; Rom. 16. 25; Gál. 4. 4; Deut. 32. 1; Is. 1. 2; Sal. 135. 16; Is. 55. 9; Éx. 23. 30; Deut. 19. 3; Jos. 14. 1; Deut. 9. 29; Deut. 32. 9; Sal. 78. 71; Rom. 8. 17. 28-29 [bj] Col. 1. 14; Ef. 2. 7 [bc] Lev. 1. 3-17; Heb. 9. 11-14; Rom. 3. 24

7 Con su muerte, el Hijo
nos ha obtenido la redención
y el perdón de los pecados,
en virtud de la riqueza de gracia

8 [bj] Rom. 16. 25+

8 que Dios derramó
abundantemente sobre nosotros
con gran sabiduría e inteligencia.

9 [bj] Mc. 1. 15; Gál. 4. 4+ [bnp] Rom. 16. 25 [bc] Col. 1. 26

9 El nos ha dado a conocer su plan salvífico,
que había decidido realizar en Cristo,

10 [bj] Col. 1. 10. 20 [bnp] Col. 1. 16 [bc] Gál. 4. 4; Tit. 1. 3

10 llevando su proyecto salvador a su plenitud
al constituir a Cristo
en cabeza de todas las cosas,
las del cielo y las de la tierra.

11 [bj] Deut. 7. 6+; Is. 46. 10; Dn. 4. 32; Apoc. 4. 11 [bnp] Rom. 8. 19s [bc] Deut. 32. 9; Rom. 8. 17; Gál. 3. 29; Gál. 4. 7; Ef. 1. 14. 18

11 En él hemos sido hechos herederos
y destinados de antemano,
según el proyecto de quien todo lo hace
conforme al deseo de su voluntad.
12 Así nosotros, los que tenemos puesta
nuestra esperanza en Cristo,
seremos un himno de alabanza a su gloria.

13 [blpd] 2 Cor. 1. 22 [bj] ||Col. 1. 5; 1 Tes. 2. 13+; Ef. 4. 30; Hech. 2. 33+; Rom. 5. 5 [bc] Lc. 24. 49; Jn. 14. 26; Hech. 1. 4; Hech. 2. 33

13 Y en él también ustedes,
los que recibieron la palabra de la verdad,
la buena noticia que los salva,
al creer en Cristo han sido sellados
con el Espíritu Santo prometido,

14 [bj] 2 Cor. 1. 22+; Rom. 3. 24+; Is. 43. 21; 1 Ped. 2. 9 [bc] Ef. 1. 11

14 garantía de nuestra herencia
para la redención del pueblo de Dios,
y ser así un himno de alabanza a su gloria.

Supremacía de Cristo [ 15 | 23 ]

|| Is 11 2; 1 Cor 2 10-16; 15 24-25; Rom 8 24-25; Col 1 15-20

|| Ef 4 15-16; Heb 1 3-4; Mt 28 18

15 [bj] Col. 1. 9|; |Col. 1. 3-4; Flmn. 1. 4-5; 1 Cor. 13. 13+; Hech. 9. 13+

15 Por lo cual también yo, al conocer la fe de ustedes en Jesús, el Señor, y su amor para con todos los creyentes,

16 [bj] Ef. 3. 14. 16; Éx. 24. 16+; 1 Jn. 5. 20

16 doy continuamente gracias a Dios por ustedes, recordándolos en mis oraciones,

17 [bc] Jn. 17. 3; Col. 1. 9

17 Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y una revelación que les permita conocerlo plenamente.

18 [bj] 2 Cor. 4. 6; Hech. 9. 13 [bnp] Col. 1. 12 [bc] Hech. 20. 32; Col. 3. 24

18 Que ilumine los ojos de su corazón, para que conozcan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuál es la riqueza de la gloria otorgada en herencia a su pueblo,

19-20 [blpd] 1 Cor. 12. 4-11

19 y cuál la excelsa grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes, manifestada a través de su fuerza poderosa.

20 [bj] Col. 2. 12; Rom. 1. 4+; Hech. 2. 33+ [bc] Sal. 110. 1

20 Es la fuerza con que Dios actuó en Cristo al resucitarlo de entre los muertos y sentarlo a su derecha en los cielos,

21 [bj] 1 Ped. 3. 22; Col. 1. 16; Col. 2. 15; Flp. 2. 9; Sal. 8. 7 [bc] Ef. 6. 12

21 por encima de todo dominio, potestad, poder y fuerza sobrenatural; y por encima de cualquiera otra dignidad que pueda existir no sólo en este mundo, sino también en el venidero.

22-23 [blpd] Sal. 8. 7; 1 Cor. 15. 26-27; Col. 1. 18-19 [bj] 1 Cor. 15. 24-28 [bc] Rom. 12. 5

22 Todo lo ha puesto Dios bajo los pies de Cristo, constituyéndolo cabeza suprema de la Iglesia,

23 [bj] Ef. 4. 10

23 que es su cuerpo, y, por lo mismo, plenitud del que llena totalmente el universo.

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[Ef 1 3-4] Dios en ti y tu en Él

La carta a los Efesios comienza con un himno sobre la belleza de Dios que nos sumerge en su misterio y en el de nuestra vida en él (Ef 1 3-14). Nos movemos en Dios, quien nos abraza en su amor, pues Dios es la relación de amor del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esta profunda e intensa dinámica de amor tristemente ha sido articulada con frecuencia de manera seca y difícil, con Dios apareciendo como «uno en tres personas» como si fuera una fórmula matemática ( 3 = 1 ) que no podemos apreciar, comprender ni vivir.

El himno proclama cómo actúa Dios en nuestra vida. El Padre nos elige como hijos desde antes de la creación del mundo y nos envuelve en su amor. El Hijo nos rescata del pecado; derrocha abundantemente su sabiduría, su gracia y su inteligencia sobre nosotros, y nos hace herederos de su gloria. El Espíritu Santo nos sella para la redención del pueblo de Dios y nos convierte en himno vivo de alabanza a Dios.

Haz la siguiente oración; dialoga con Dios sobre este himno tan bello:

* Céntrate en tu relación de hijo/a del Padre y sumérgete en las bellas palabras de Ef 13-6.* Visualízate recibiendo la salvación que te trajo Jesús y llena tu corazón con el mensaje de los versículos 7 al 12.* Ábrete al Espíritu Santo y siente su sello en ti, conforme loes los versículos 13 y 14.* Termina tu oración renovando tu Bautismo, al tiempo que te persignas y te abandonas un el amor infinito de Dios, en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo