Marcos 2: BIBLIA CATÓLICA de la FAMILIA

Curación de un paralítico [ 1 | 12 ]

|| Mt 9, 1-8; Lc 5, 17-26

Lc 7, 48; Jr 31, 34; Sal 103, 3; Is 43, 25

1 [bj] Mc. 3. 20 [bla] Mc. 1. 29 [nt_mdm] ||Lc. 5. 17

1 Unos días después, Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa.

2 [nt_mdm] Mc. 3. 20 [bti] Mt. 13. 19-23; Hech. 4. 29; 8. 25 [bla] Mc. 3. 20

2 Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra.

3 [bc] ||Mt. 9. 2; ||Lc. 5. 18

3 Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. 4 Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.

5 [bc] ||Mt. 9. 2; ||Lc. 5. 20; Lc. 7. 48 [bj] Mt. 8. 10 [bti] Mc. 5. 34-36; Mc. 9. 23; Mc. 10. 52; Mc. 11. 23; Mt. 8. 10; Lc. 7. 48-50; 17. 19 [bnp] Jer. 31. 34; Sal. 103. 3

5 Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».
6 Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior:

7 [bp] Jer. 31. 34; Sal. 103. 3; Is. 43. 25; Sal. 51 [bti] Lev. 24. 16; Mt. 9. 3; 1 Jn. 1. 9

7 «¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?»

8 [bti] Mt. 12. 25; Jn. 2. 25

8 Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados', o 'Levántate, toma tu camilla y camina'? 10 Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados 11 -dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».

12 [bj] Mt. 9. 33 [bti] Mt. 5. 16; Lc. 2. 20; Hech. 13. 48; Rom. 15. 6. 9; 2 Cor. 9. 13; Gál. 1. 24; 1 Ped. 4. 16

12 El se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual».

La actitud de Jesús hacia los pecadores [ 15 | 17 ]

|| Mt 9, 10-13; Lc 5, 29-32

Eclo 38, 1-15

15 [bti] Mt. 5. 46; 11. 18; Lc. 7. 34; 15. 1; 19. 7; Jn. 9. 16. 24 [bla] Mt. 18. 12; Lc. 15. 1

15 Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían.

16 [bc] ||Mt. 9. 11; ||Lc. 5. 30 [bla] Lc. 7. 34

16 Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: «¿Por qué come con publicanos y pecadores?».

17 [bc] ||Mt. 9. 12-13; ||Lc. 5. 31-32 [bla] Mc. 10. 45; Jn. 9. 39 [bnp] Ecli. 38. 1-15

17 Jesús, que había oído, les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».

Discusión sobre el ayuno [ 18 | 22 ]

|| Mt 9, 14-17; Lc 5, 33-39

Jr 33, 11; Cant 5, 1; Sal 102, 27; Jr 13,7;

18 [bp] NJer. 33. 11; NCant. 5. 1; NSal. 102. 27; NJer. 13. 7 [bti] Mt. 6. 16

18 Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?».

19 [bla] Jn. 3. 29; 2 Cor. 11. 2

19 Jesús les respondió: «¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo.

20 [bj] Lc. 24. 51 [bnp] Cant. 5. 1

20 Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
21 Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande.

22 [bti] 2 Cor. 5. 17

22 Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!».

Discusión sobre el sábado [ 23 | 28 ] *

|| Mt 12, 1-8; Lc 6, 1-5

Dt 23, 26; 1 Sm 21, 2-6; 2 Sm 15, 35; Lv 24, 5-9; Ex 20, 8-10

23 [blpd] ||Mt. 12. 1; ||Lc. 6. 1 [bnp] 🡔Deut. 23. 26

23 Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. 24 Entonces los fariseos le dijeron: «¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».

25-26 [bc] ||Mt. 12. 2; ||Lc. 6. 2 [bla] 🡔1 Sam. 21. 1-7; Lev. 24. 5

25 El les respondió: «¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre,

26 [blpd] 🡔1 Sam. 21. 2-7; 🡔Lev. 24. 5-9 [bnp] 2 Sam. 15. 35 [nt_mdm] 2 Sam. 20. 25

26 cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?».

27 [bti] Mc. 3. 4; Éx. 20. 8-10; Deut. 5. 12-14; Lc. 14. 3-5

27 Y agregó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.

28 [nt_mdm] ||Mt. 12. 8; ||Lc. 6. 5

28 De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado».
Mc 2, 13-17
Siente la Palabra
Conocer, cenar y sanar con Jesús

Leví acepta el llamado de Jesús a seguirlo, y después es Leví quien invita a Jesús a comer a su casa para que sus familiares y amigos lo conozcan. Nuestra casa es el lugar donde recibimos a amigos de la niñéz, a nuevos amigos, a paisanos, a compadres, y, sobre todo, a parientes y seres queridos. No todos están sanos ni son santos; entre ellos hay muchos enfermos y pecadores, como los compañeros de Leví. Ahora nuestra casa debe recibir a Jesús, pero no solo para cenar con los nuestros, sino para sanar a los nuestros y cambiar sus vidas también. Nuestra nueva misiónm como discípulos es hacer de nuestras casas el lugar donde todos puedan llegar a escuchar y recibir a Jesús, para luego seguirlo.

Mc 2,23-28
Siente la Palabra
El Día del Señor

La Ley judía dice que el día sábado es sagrado y se debe reservar para honrar a Dios y guardar completo reposo. Algunos judíos en el tiempo de Jesús hicieron de esta ley vivificante e importante una carga pesada. Jesús aprovecha la ocasión para enseñar que el sábado es para el ser humano y no el ser humano para el sábado (v. 27), pues dar pan al hambriento agrada a Dios todos los días. El día de descanso no debe ser una norma rígida y limitante, sino más bien una invitación a detenerse y agradecerle a Dios por todas las bendiciones que disfrutamos, incluso el trabajo o la ayuda a los demás, aunque a veces tengamos que hacerlo en el día de descanso. Para los cristianos el domingo es el Día del Señor. ¿De qué maneras tu familia descansa, agradece y ayuda a los demás el domingo?