Espiritualidad JUDÍA

Cada Semana se lee un grupo de párrafos del Penteteuco (Parashá), y al que le sigue una selección de textos históricos o proféticos (Haftarát). Como el año judío tiene 54 semanas, hay 54 Parashá. Cada una se denomina por la primer palabra del párrafo.
RECORDEMOS que en el culto judío no se lee o pronuncia el NOMBRE DE DIOS: YAHVÉ, e, incluso, no ESCRIBEN "DIOS", sino: "D-os", o algo parecido.

HAZINÚ: Deut. 32. 1-52

ALIÁ 1 [ Deut. 32. 1-6 ]
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CÁNTICO DE MOISÉS

Deut. 32. 1-6

1 “Escucha, cielo, y hablaré, oiga la tierra las palabras de mi boca.

2 Que mi enseñanza descienda como lluvia y mi palabra caiga como rocío, como aguacero sobre la hierba, como chaparrones sobre el pasto.

3 Yo voy a proclamar el nombre del Señor: ¡den gloria a nuestro Dios!

4 Él es la Roca: su obra es perfecta, todos sus caminos son justos; es un Dios fiel y sin falsedad, justiciero y recto.

5 Pero se comportaron mal con él los que ya no son sus hijos, a causa de su depravación, esa generación tortuosa y perversa.

6 ¿Así le pagas al Señor, pueblo necio e insensato? ¿Acaso él no es tu padre y tu creador, el que te hizo y te afianzó?
ALIÁ 2 [ Deut. 32. 7-12 ]
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MISERICORDIA DE HASHEMPARA CON ISRAEL

Deut. 32. 7-12

7 Acuérdate de los días lejanos, considera las épocas pasadas; pregúntale a tu padre, y él te informará, a los ancianos, y ellos te lo dirán:

8 Cuando el Altísimo dio una herencia a cada nación, cuando distribuyó a los hombres, él fijó las fronteras de los pueblos según el número de los hijos de Dios.

9 Pero la parte del Señor es su pueblo, la porción de su herencia es Jacob.

10 Lo encontró en una tierra desierta, en la soledad rugiente de la estepa: lo rodeó y lo cuidó, lo protegió como a la pupila de sus ojos.

11 Como el águila que impulsa a su nidada, revoloteando sobre sus pichones, así extendió sus alas, lo tomó y lo llevó sobre sus plumas.

12 El Señor solo lo condujo, no había a su lado ningún dios extranjero.
ALIÁ 3 [ Deut. 32. 13-18 ]
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Deut. 32. 13-18

13 Lo puso encima de las alturas del país, para que comiera los frutos de los campos; lo alimentó con miel de los peñascos, con aceite de la roca dura;

14 con cuajada de vaca y leche de oveja, con la gordura de corderos y carneros; con toros de Basán y con cabritos, y con la mejor harina de trigo; y le dio como bebida, la sangre espumante de la uva.

15 Así engordó Iesurún y dio patadas –¡sí, engordaste, te pusiste obeso y corpulento!– . Él rechazó al Dios que lo creó, despreció a su Roca salvadora.

16 Provocaron sus celos con dioses extraños, lo irritaron con abominaciones.

17 Ofrecieron sacrificios a demonios que no son Dios, a dioses que no conocían, a dioses nuevos, recién llegados, que sus padres no habían venerado.

18 Así despreciaste a la Roca que te engendró, olvidaste al Dios que te hizo nacer.
ALIÁ 4 [ Deut. 32. 19-28 ]
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Deut. 32. 19-28

19 Al ver esto, el Señor se indignó y desechó a sus hijos y a sus hijas.

20 Entonces dijo: Les ocultaré mi rostro, para ver en qué terminan. Porque son una generación perversa, hijos faltos de lealtad.

21 Provocaron mis celos con algo que no es Dios, me irritaron con sus ídolos vanos; yo provocaré sus celos con algo que no es un pueblo, los irritaré con una nación insensata.

22 Porque se ha encendido el fuego de mi ira y arderá hasta el fondo del abismo; consumirá la tierra y sus cosechas y abrasará los cimientos de las montañas.

23 Amontonaré desastres sobre ellos, lanzaré contra ellos todas mis flechas.

24 Quedarán extenuados por el hambre, consumidos por la fiebre y la peste maligna; enviaré contra ellos los dientes de las fieras y el veneno de reptiles que se arrastran sobre el polvo.

25 Afuera los diezmará la espada, y adentro, el terror, tanto al joven como a la muchacha, al niño de pecho como al anciano.

26 Yo me propuse reducirlos a polvo y borrar su recuerdo de entre los hombres,

27 pero temí que sus enemigos se jactaran, que cayeran en el error y dijeran: ‘Nuestra mano ha prevalecido, no es el Señor el que hizo todo esto’.

28 Porque esa gente ha perdido el juicio y carece de inteligencia.
ALIÁ 5 [ Deut. 32. 29-39 ]
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Deut. 32. 29-39

29 Si fueran sensatos entenderían estas cosas, comprenderían la suerte que les espera.

30 ¿Cómo podría uno solo desbandar a mil y dos, poner en fuga a diez mil, si su Roca no los hubiera vendido y el Señor no los hubiera entregado?

31 Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca: nuestros mismos enemigos lo confirman.

32 Su viña es un retoño de la viña de Sodoma, de las plantaciones de Gomorra. Sus uvas son uvas venenosas, sus racimos tienen un sabor amargo.

33 Su vino es veneno de serpientes, un terrible veneno de víboras.

34 ¿Acaso no está esto registrado y sellado en mis archivos?

35 Mía será la venganza y la retribución en el momento que vacilen sus pies, porque está cerca el día de su ruina y ya se precipita el desenlace.

36 Sí, el Señor hará justicia con su pueblo y tendrá compasión de sus servidores. Cuando vea que sus manos flaquean y ya no quedan esclavos ni hombres libres,

37 él dirá: ¿Dónde están sus dioses, la roca donde buscaron un refugio

38 los que comían la grasa de sus sacrificios y bebían el vino de sus libaciones? Que se levanten y vengan en su ayuda, que sean para ustedes un refugio.

39 Miren bien que yo, sólo yo soy, y no hay otro dios junto a mí. Yo doy la muerte y la vida, yo hiero y doy la salud, y no hay nadie que libre de mi mano.
ALIÁ 6 [ Deut. 32. 40-43 ]
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Deut. 32. 40-43

40 Yo levanto mi mano hacia el cielo y juro: Tan cierto como que vivo eternamente,

41 cuando afile mi espada fulgurante y mi mano empuñe la justicia, me vengaré de mis enemigos y daré su merecido a mis adversarios.

42 Embriagaré mis flechas con sangre mi espada devorará carne: sangre de muertos y cautivos, cabezas de jefes enemigos.

43 Naciones, aclamen a su pueblo, porque él vengará la sangre de sus servidores, se vengará de sus enemigos y purificará su tierra y su pueblo”.
ALIÁ 7 [ Deut. 32. 44-47; Deut. 32. 48-52 ]
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ÚLTIMAS INSTRUCCIONES DE MOSHÉ

Deut. 32. 44-47

44 Moisés fue con Josué, hijo de Nun, y recitó delante del pueblo todas las palabras de este poema.

45 Cuando Moisés terminó de recitar estas palabras a todo Israel, 46 les dijo: “Presten atención a todas las palabras de esta Ley, con las que hoy atestiguo contra ustedes. Prescríbanselas a sus hijos, para que ellos practiquen cuidadosamente todas las palabras de esta Ley. 47 Porque esta no es una palabra vana, sino que es la vida de ustedes, y por ella vivirán muchos años en la tierra que van a poseer después que crucen el Jordán”.

Maftir
Deut. 32. 48-52

48 Aquel mismo día, el Señor dijo a Moisés: 49 “Sube a esa montaña de los Abarím, al monte Nebo que está en el país de Moab, frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán que yo doy en propiedad a los israelitas. 50 Tú morirás en la montaña a la que vas a subir e irás a reunirte con los tuyos, como tu hermano Aarón murió en el monte Hor y fue a reunirse con los suyos. 51 Porque ustedes fueron infieles a mí junto a las aguas de Meribá de Cades, en el desierto de Cin, y no manifestaron mi santidad en medio de los israelitas. 52 Por eso no entrarás en la tierra que yo daré a los israelitas, sino que solamente la verás de lejos”.
HAFTARÁ HAAZINÚ

Cuando Haazinu se lee en Shabat Shubá, corresponde leer la haftará de Vaielej. La siguiente es la haftará de Haazinu cuando ésta se lee después de lom Kipur.

1. Sefaradim + Ashkenazim [ 2 Sam. 22 ]
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CÁNTICO DE GRATITUD

2 Sam. 22

1 David dirigió al Señor las palabras de este canto, cuando el Señor lo libró de todos sus enemigos y de la mano de Saúl. 2 Él dijo: Yo te amo, Señor, mi fuerza,

3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte, mi salvador, que me libras de la violencia.

4 Yo invoco al Señor, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.

5 Las olas de la Muerte me envolvieron, me aterraron los torrentes devastadores, 6 me cercaron los lazos del Abismo, las redes de la Muerte llegaron hasta mí.

7 Pero en mi angustia invoqué al Señor, grité a mi Dios pidiendo auxilio, y él escuchó mi voz desde su Templo, mi grito llegó hasta sus oídos.

8 Entonces tembló y se tambaleó la tierra: vacilaron los fundamentos de las montañas, y se conmovieron a causa de su furor; 9 de su nariz se alzó una humareda, de su boca, un fuego abrasador, y arrojaba carbones encendidos.

10 El Señor inclinó el cielo, y descendió con un espeso nubarrón bajo sus pies; 11 montó en el Querubín y emprendió vuelo, planeando sobre las alas del viento.

12 Se envolvió en un manto de tinieblas; un oscuro aguacero y espesas nubes lo cubrían como un toldo; 13 las nubes se deshicieron en granizoy centellas al fulgor de su presencia.

14 El Señor tronaba desde el cielo, el Altísimo hacía oír su voz; 15 arrojó flechas y los dispersó, lanzó rayos y sembró la confusión.

16 Al proferir tus amenazas, Señor, al soplar el vendaval de tu ira, aparecieron los cauces del mar y quedaron a la vista los cimientos del mundo.

17 El tendió su mano desde lo alto y me tomó, me sacó de las aguas caudalosas; 18 me libró de mi enemigo poderoso, de adversarios más fuertes que yo.

19 Ellos me enfrentaron en un día nefasto, pero el Señor fue mi apoyo: 20 me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

21 El Señor me recompensó por mi justicia, me retribuyó por la inocencia de mis manos: 22 porque seguí fielmente los caminos del Señor, y no me aparté de mi Dios, haciendo el mal; 23 porque tengo presente todas sus decisiones y nunca me alejé de sus preceptos.

24 Tuve ante él una conducta irreprochable y me esforcé por no ofenderlo.

25 El Señor me premió, porque yo era justo y era inocente ante sus ojos.

26 Tú eres bondadoso con los buenos y eres íntegro con el hombre intachable; 27 eres sincero con los que son sinceros y te muestras astuto con los falsos.

28 Porque tú salvas al pueblo oprimido y humillas los ojos altaneros: 29 tú eres mi lámpara, Señor; Dios mío, tú iluminas mis tinieblas.

30 Contigo puedo atacar a un tropel; con mi Dios, puedo asaltar una muralla.

31 El camino de Dios es perfecto, la promesa del Señor es digna de confianza. El Señor es un escudo para los que se refugian en él, 32 porque ¿quién es Dios fuera del Señor? ¿y quién es la Roca fuera de nuestro Dios?

33 Él es el Dios que me ciñe de valor y hace intachable mi camino; 34 el que me da la rapidez de un ciervo y me afianza en las alturas; 35 el que adiestra mis manos para la guerra y mis brazos para tender el arco de bronce.

36 Me entregaste tu escudo victorioso y tu mano derecha me sostuvo; me engrandeciste con tu triunfo, 37 me hiciste dar largos pasos, y no se doblaron mis tobillos.

38 Perseguí y alcancé a mis enemigos, no me volví hasta que fueron aniquilados; 39 los derroté y no pudieron rehacerse, quedaron abatidos bajo mis pies.

40 Tú me ceñiste de valor para la lucha, doblegaste ante mí a mis agresores; 41 pusiste en fuga a mis enemigos, y yo exterminé a mis adversarios.

42 Imploraron, pero nadie los salvó; gritaban al Señor, pero no les respondía.

43 Los deshice como polvo de la tierra, los pisé como el barro de las calles.

44 Tú me libraste de un ejército incontable y me pusiste al frente de naciones: pueblos extraños son mis vasallos.

45 Gente extranjera me rinde pleitesía; apenas me oyen nombrar, me prestan obediencia.

46 Los extranjeros palidecen ante mí y, temblando, abandonan sus refugios.

47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea Dios, la Roca de mi salvación, 48 el Dios que venga mis agravios y pone a los pueblos a mis pies!

49 Tú me liberas de mis enemigos, me haces triunfar de mis agresores y me libras del hombre violento.

50 Por eso te alabaré entre las naciones y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre.

51 Él concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido, a David y a su descendencia para siempre.
* Jesús, María, José, la Sagrada Familia, eran una familia JUDÍA. Jesús era un judío practicante: iba cada Sábado a la Sinagoga, a participar del culto comunitario. Lc. 4. 16 cuenta que hace la lectura, y lee el libro del profeta Isaías; técnicamente, hizo la lectura de la HAFTARAT (como MAFTIR), o sea, leyó la selección de textos históricos o proféticos, relacionado a la Parashá de la semana (grupo de párrafos de la Torá = Pentateuco, que se leen en las casas y en las sinagogas, y que se lee después de la Parashá semanal).
* Este lugar nos ayudará a conocer nuestras raíces judías, y muchas razones por las que hacemos algunas cosas en la Iglesia.