Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Octavo]

Salmo 41: Beatus qui intelligit

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 41:

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Feliz el que se ocupa del débil y del pobre: el Señor lo librará en el momento del peligro.

3 El Señor lo protegerá y le dará larga vida, lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará a la avidez de sus enemigos. 4 El Señor lo sostendrá en su lecho de dolor y le devolverá la salud.

5 Yo dije: "Ten piedad de mí, Señor, sáname, porque pequé contra ti". 6 Mis enemigos sólo me auguran desgracias: "¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?". 7 Si alguien me visita, habla con falsedad, recoge malas noticias y las divulga al salir.

8 Mis adversarios se juntan para murmurar contra mí, y me culpan de los males que padezco, diciendo: 9 "Una enfermedad incurable ha caído sobre él; ese que está postrado no volverá a levantarse".

10 Hasta mi amigo más íntimo, del que yo me fiaba,* el que comió mi pan, se puso contra mí. 11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí; levántame y les daré su merecido.

12 En esto reconozco que tú me amas, en que mi enemigo no canta victoria sobre mí. 13 Tú me sostuviste a causa de mi integridad, y me mantienes para siempre en tu presencia.

14 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Amén! ¡Amén!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 42: Quemadmodum [Libro: 2]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 42:

1 Del maestro de coro. Poema de los hijos de Coré.

2 Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios.

3 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿Cuándo iré a contemplar el rostro de Dios?

4 Las lágrimas son mi único pan de día y de noche, mientras me preguntan sin cesar: "¿Dónde está tu Dios?".

5 Al recordar el pasado, me dejo llevar por la nostalgia: ¡cómo iba en medio de la multitud y la guiaba hacia la Casa de Dios, entre cantos de alegría y alabanza, en el júbilo de la fiesta!

6 ¿Por qué te deprimes, alma mía? ¿Por qué te inquietas? Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias, a él, que es mi salvador y mi Dios.

7 Mi alma está deprimida: por eso me acuerdo de ti, desde la tierra del Jordán y el Hermón, desde el monte Misar.

8 Un abismo llama a otro abismo, con el estruendo de tus cataratas; tus torrentes y tus olas pasaron sobre mí.

9 De día, el Señor me dará su gracia; y de noche, cantaré mi alabanza al Dios de mi vida.

10 Diré a mi Dios: "Mi Roca, ¿por qué me has olvidado? ¿Por qué tendré que estar triste, oprimido por mi enemigo?".

11 Mis huesos se quebrantan por la burla de mis adversarios; mientras me preguntan sin cesar: "¿Dónde está tu Dios?".

12 ¿Por qué te deprimes, alma mía? ¿Por qué te inquietas? Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias, a él, que es mi salvador y mi Dios.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 43: Judica me, Deus

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 43:

1 Júzgame, Señor, y defiende mi causa contra la gente sin piedad; líbrame del hombre falso y perverso.

2 Si tú eres mi Dios y mi fortaleza, ¿por qué me rechazas? ¿Por qué tendré que estar triste, oprimido por mi enemigo?

3 Envíame tu luz y tu verdad: que ellas me encaminen y me guíen a tu santa Montaña, hasta el lugar donde habitas.

4 Y llegaré al altar de Dios, el Dios que es la alegría de mi vida; y te daré gracias con la cítara, Señor, Dios mío.

5 ¿Por qué te deprimes, alma mía? ¿Por qué te inquietas? Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias, a él, que es mi salvador y mi Dios.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.