Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Sexto]

Salmo 32: Beati quorum

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 32:

1 De David. Poema. Acción de gracias por el perdón obtenido ¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado y liberado de su falta!

2 ¡Feliz el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta las culpas, y en cuyo espíritu no hay doblez!

3 Mientras me quedé callado, mis huesos se consumían entre continuos lamentos, 4 porque de día y de noche tu mano pesaba sobre mí; mi savia se secaba por los ardores del verano

5 Pero yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: "Confesaré mis faltas al Señor". ¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado!

6 Por eso, que todos tus fieles te supliquen en el momento de la angustia; y cuando irrumpan las aguas caudalosas no llegarán hasta ellos.

7 Tú eres mi refugio, tú me libras de los peligros y me colmas con la alegría de la salvación.

8 Yo te instruiré, te enseñaré el camino que debes seguir; con los ojos puestos en ti, seré tu consejero.

9 No sean irracionales como el caballo y la mula, cuyo brío hay que contener con el bozal y el freno para poder acercarse.

10 ¡Cuántos son los tormentos del malvado! Pero el Señor cubrirá con su amor al que confía en él.

11 ¡Alégrense en el Señor, regocíjense los justos! ¡Canten jubilosos los rectos de corazón!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 33: Exultate, justi

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 33:

1 Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. 2 Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas; 3 entonen para él un canto nuevo, toquen con arte, profiriendo aclamaciones.

4 Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; 5 él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor.

6 La palabra del Señor hizo el cielo, y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales; 7 él encierra en un cántaro las aguas del mar y pone en un depósito las olas del océano.

8 Que toda la tierra tema al Señor, y tiemblen ante él los habitantes del mundo; 9 porque él lo dijo, y el mundo existió, él dio una orden, y todo subsiste.

10 El Señor frustra el designio de las naciones y deshace los planes de los pueblos, 11 pero el designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones.

12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia!

13 El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres; 14 él mira desde su trono a todos los habitantes de la tierra; 15 modela el corazón de cada uno y conoce a fondo todas sus acciones.

16 El rey no vence por su mucha fuerza ni se libra el guerrero por su gran vigor; 17 de nada sirven los caballos para la victoria: a pesar de su fuerza no pueden salvar.

18 Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, 19 para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

20 Nuestra alma espera en el Señor: él es nuestra ayuda y nuestro escudo. 21 Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre.

22 Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 34: Benedicam Dominum

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 34:

1 De David. Cuando se fingió demente delante de Abimélec, y tuvo que irse, echado por él.

Alef 2 Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Bet 3 Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.

Guímel 4 Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Dálet 5 Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todos mis temores.

He 6 Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Zain 7 Este pobre hombre invocó al Señor: él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

Jet 8 El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. Tet 9 ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en él se refugian!

Iod 10 Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Caf 11 Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

Lámed 12 Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles el temor del Señor. Mem 13 ¿Quién es el hombre que ama la vida y desea gozar de días felices?

Nun 14 Guarda tu lengua del mal, y tus labios de palabras mentirosas. Sámec 15 Apártate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella.

Ain 16 Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; Pe 17 pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra.

Sade 18 Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. Cof 19 El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos.

Res 20 El justo padece muchos males, pero el Señor lo libra de ellos. Sin 21 Él cuida todos sus huesos, no se quebrará ni uno solo.

Tau 22 La maldad hará morir al malvado, y los que odian al justo serán castigados; Vau 23 Pero el Señor rescata a sus servidores, y los que se refugian en él no serán castigados.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.