Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Vigésimo Noveno]

Salmo 141: Domine, clamavi

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 141:

1 Salmo de David. Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda: escucha mi voz cuando te llamo; 2 que mi oración suba hasta ti como el incienso, y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde.

3 Coloca, Señor, un guardián en mi boca y un centinela a la puerta de mis labios; 4 no dejes que mi corazón se incline a la maldad, o a cometer delitos con hombres perversos. ¡No, nunca gustaré de sus manjares! 5 Que el justo me golpee como amigo y me corrija, pero que el óleo del malvado no perfume mi cabeza: yo seguiré oponiendo mi oración a sus maldades.

6 Sus príncipes cayeron despeñados, esos que se complacían en oírme decir: 7 "Como una piedra de molino hecha pedazos están esparcidos nuestros huesos ante las fauces del Abismo".

8 Pero mis ojos, Señor, están fijos en ti: en ti confío, no me dejes indefenso. 9 Protégeme del lazo que me han tendido y de las trampas de los que hacen el mal.

10 ¡Caigan los malvados en sus propias redes, mientras yo paso sin hacerme daño!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 142: Voce mea ad Dominum

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 142:

1 Poema de David. Cuando estaba en la cueva. Oración.

2 Invocaré al Señor con toda mi voz, con toda mi voz suplicaré al Señor; 3 expondré mi queja ante él, expresaré mi angustia en su presencia.

4 Ya se me acaba el aliento, pero tú conoces mi camino: en la senda por donde voy me han ocultado una trampa.

5 Miro a la derecha, observo, y no hay nadie que se ocupe de mí; ya no tengo dónde refugiarme, nadie se interesa por mi vida.

6 Por eso clamo a ti, Señor, 6 y te digo: "Tú eres mi refugio, mi herencia en la tierra de los vivientes".

7 Atiende a mi clamor, porque estoy en la miseria; líbrame de mis perseguidores, porque son más fuertes que yo.

8 Sácame de la prisión, y daré gracias a tu Nombre: porque los justos esperan que me concedas tu favor.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 143: Domine, exaudi

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 143:

1 Salmo de David. Señor, escucha mi oración, atiende a mi plegaria; respóndeme, por tu fidelidad y tu justicia.

2 No llames a juicio a tu servidor, porque ningún ser viviente es justo en tu presencia. 3 El enemigo me persiguió a muerte, aplastó mi vida contra el suelo; me introdujo en las tinieblas, como a los muertos de hace muchos años.

4 El aliento se extingue en mi interior, mi corazón desfallece en mi pecho. 5 Me acuerdo de los tiempos pasados, medito todas tus acciones; considero la obra de tus manos 6 y extiendo mis brazos hacia ti: suspiro por ti como tierra reseca.

7 Respóndeme en seguida, Señor, porque estoy sin aliento. No me ocultes tu rostro, para que yo no sea como los que bajan a la fosa.

8 Que yo experimente tu amor por la mañana, porque confío en ti; indícame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.

9 Líbrame, Señor, de mis enemigos, porque me refugio en ti; 10 enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu espíritu bondadoso me conduzca por una tierra llana.

11 Por amor de tu Nombre, Señor, consérvame la vida. Por tu justicia, sácame del peligro; 12 por tu fidelidad, destruye a mi enemigo; aniquila a mis opresores, porque yo soy tu servidor.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.