Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Vigésimo Séptimo]

Salmo 126: In convertendo

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 126:

1 Canto de peregrinación. Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía que soñábamos: 2 nuestra boca se llenó de risas y nuestros labios, de canciones. Hasta los mismos paganos decían: "¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!". 3 ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría!

4 ¡Cambia, Señor, nuestra suerte como los torrentes del Négueb! 5 Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones.

6 El sembrador va llorando cuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 127: Nisi Dominus

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 127:

1 Canto de peregrinación. De Salomón. Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles; si el Señor no custodia la ciudad, en vano vigila el centinela.

2 Es inútil que ustedes madruguen; es inútil que velen hasta muy tarde y se desvivan por ganar el pan: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

3 Los hijos son un regalo del Señor, el fruto del vientre es una recompensa; 4 como flechas en la mano de un guerrero son los hijos de la juventud.

5 ¡Feliz el hombre que llena con ellos su aljaba! No será humillado al discutir con sus enemigos en la puerta de la ciudad.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 128: Beati omnes

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 128:

1 Canto de peregrinación. ¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos!

2 Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien. 3 Tu esposa será como una vid fecunda en el seno de tu hogar; tus hijos, como retoños de olivo alrededor de tu mesa.

4 ¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor!

5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión todos los días de tu vida: que contemples la paz de Jerusalén 6 y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 129: Saepe expugnaverunt

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 129:

1 Canto de peregrinación. ¡Cuánto me han asediado desde mi juventud –que lo diga Israel– 2 cuánto me han asediado desde mi juventud, pero no pudieron contra mí!

3 Clavaron un arado en mis espaldas y abrieron largos surcos. 4 Pero el Señor, que es justo, rompió el yugo de los impíos.

5 ¡Retrocedan llenos de vergüenza todos los que aborrecen a Sión: 6 sean como la hierba de los techos, que se seca antes de ser arrancada!

7 Con ella, el segador no llena su mano, ni cubre su pecho el que ata las gavillas. 8 Y nadie comenta al pasar: “El Señor los ha bendecido”. Descienda sobre ustedes nuestra bendición, en el nombre del Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 130: De profundis

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 130:

1 Canto de peregrinación. Desde lo más profundo te invoco, Señor. 2 ¡Señor, oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria.

3 Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? 4 Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido.

5 Mi alma espera en el Señor, y yo confío en su palabra. 6 Mi alma espera al Señor, más que el centinela la aurora. Como el centinela espera la aurora, 7 espere Israel al Señor, porque en él se encuentra la misericordia y la redención en abundancia: 8 él redimirá a Israel de todos sus pecados.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 131: Domine, non est

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 131:

1 Canto de peregrinación. De David. Mi corazón no se ha ensoberbecido, Señor, ni mis ojos se han vuelto altaneros. No he pretendido grandes cosas ni he tenido aspiraciones desmedidas.

2 No, yo aplaco y modero mis deseos: como un niño tranquilo en brazos de su madre, así está mi alma dentro de mí.

3 Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.