Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Segundo]

Salmo 12: Salvum me fac

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 12:

1 Del maestro de coro. En octava. Salmo de David.

2 ¡Sálvanos, Señor, porque ya no hay gente buena, ha desaparecido la lealtad entre los hombres! 3 No hacen más que mentirse unos a otros, hablan con labios engañosos y doblez de corazón. 4 Que el Señor elimine los labios engañosos y las lenguas jactanciosas de los que dicen: 5 "En la lengua está nuestra fuerza; nuestros labios nos defienden, ¿quién nos dominará?".

6 "Por los sollozos del humilde y los gemidos del pobre, ahora me levantaré -dice el Señor- y daré mi ayuda al que suspira por ella". 7 Las promesas del Señor son sinceras como plata purificada en el crisol, depurada siete veces. 8 Tú nos protegerás, Señor, nos preservarás para siempre de esa gente; 9 por todas partes merodean los malvados y se encumbran los hombres más indignos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 13: Usquequo, Domine?

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 13:

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 ¿Hasta cuándo me tendrás olvidado, Señor? ¿Eternamente? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?

3 ¿Hasta cuándo mi alma estará acongojada y habrá pesar en mi corazón, día tras día? ¿Hasta cuándo mi enemigo prevalecerá sobre mí?

4 ¡Mírame, respóndeme, Señor, Dios mío! Ilumina mis ojos, para que no caiga en el sueño de la muerte, 5 para que mi enemigo no pueda decir: "Lo he vencido", ni mi adversario se alegre de mi fracaso.

6 Yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. ¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 14: Dixit insipiens

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 14:

1 Del maestro de coro. De David. El necio se dice a sí mismo: "No hay Dios". Todos están pervertidos, hacen cosas abominables, nadie practica el bien.

2 El Señor observa desde el cielo a los seres humanos, para ver si hay alguien que sea sensato, alguien que busque a Dios.

3 Todos están extraviados, igualmente corrompidos; nadie practica el bien, ni siquiera uno solo.

4 ¿Nunca aprenderán los malvados, los que devoran a mi pueblo como si fuera pan, y no invocan al Señor?

5 Miren cómo tiemblan de espanto, porque Dios está a favor de los justos. 6 Ustedes se burlan de las aspiraciones del pobre, pero el Señor es su refugio.

7 ¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel! Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob, se regocijará Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.