Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Duodécimo]

Salmo 65: Te decet hymnus

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 65:

1 Del maestro de coro. De David. Canto.

2 A ti, Señor, te corresponde un canto de alabanza en Sión, y todos tienen que cumplir sus votos, 3 porque tú escuchas las plegarias. A ti acuden todos los hombres 4 bajo el peso de sus culpas: nuestras faltas nos abruman, pero tú las perdonas.

5 Feliz el que tú eliges y atraes para que viva en tus atrios: ¡que nos saciemos con los bienes de tu Casa, con los dones sagrados de tu Templo!

6 Por tu justicia, Dios, salvador nuestro, nos respondes con obras admirables: tú eres la esperanza de los confines de la tierra y de las islas más remotas.

7 Tú afianzas las montañas con tu poder, revestido de fortaleza; 8 acallas el rugido de los mares, el estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos.

9 Los que habitan en las tierras más lejanas temen tus obras prodigiosas; tú haces que canten de alegría el oriente y el occidente.

10 Visitas la tierra, la haces fértil y la colmas de riquezas; los canales de Dios desbordan de agua, y así preparas sus trigales:

11 riegas los surcos de la tierra, emparejas sus terrones; la ablandas con aguaceros y bendices sus brotes.

12 Tú coronas el año con tus bienes, y a tu paso rebosa la abundancia; 13 rebosan los pastos del desierto y las colinas se ciñen de alegría.

14 Las praderas se cubren de rebaños y los valles se revisten de trigo: todos ellos aclaman y cantan.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 66: Jubilate Deo

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 66:

1 Del maestro de coro. Canto. Salmo. Invitación a la alabanza ¡Aclame al Señor toda la tierra! 2 ¡Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa, 3 digan al Señor: “¡Qué admirables son tus obras!”. Por la inmensidad de tu poder, tus enemigos te rinden pleitesía; 4 toda la tierra se postra ante ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre.

5 Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres: 6 él convirtió el Mar en tierra firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en él, 7 que gobierna eternamente con su fuerza; sus ojos vigilan a las naciones, y los rebeldes no pueden sublevarse.

8 Bendigan, pueblos, a nuestro Dios, hagan oír bien alto su alabanza: 9 él nos concedió la vida y no dejó que vacilaran nuestros pies.

10 Porque tú nos probaste, Señor, nos purificaste como se purifica la plata; 11 nos hiciste caer en una red, cargaste un fardo sobre nuestras espaldas.

12 Dejaste que cabalgaran sobre nuestras cabezas, pasamos por el fuego y por el agua, ¡hasta que al fin nos diste un respiro!

13 Yo vengo a tu Casa a ofrecerte holocaustos, para cumplir los votos que te hice: 14 los votos que pronunciaron mis labios y que mi boca prometió en el peligro.

15 Te ofreceré en holocausto animales cebados, junto con el humo de carneros; te sacrificaré bueyes y cabras.

16 Los que temen al Señor, vengan a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí: 17 apenas mi boca clamó hacia él, mi lengua comenzó a alabarlo.

18 Si hubiera tenido malas intenciones, el Señor no me habría escuchado; 19 pero Dios me escuchó y atendió al clamor de mi plegaria.

20 Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 67: Deus misereatur

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 67:

1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. Canto.

2 El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, 3 para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones.

4 ¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias!

5 Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra.

6 ¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias! 7 La tierra ha dado su fruto: el Señor, nuestro Dios, nos bendice.

8 Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.