Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN VESPERTINA [Día Primero]

Salmo 6: Domine, ne in furore

***

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 6:

1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. En octava. Salmo de David.

2 Señor, no me reprendas por tu enojo ni me castigues por tu indignación.

3 Ten piedad de mí, porque me faltan las fuerzas; sáname, porque mis huesos se estremecen. 4 Mi alma está atormentada, y tú, Señor, ¿hasta cuándo...?

5 Vuélvete, Señor, rescata mi vida, sálvame por tu misericordia, 6 porque en la Muerte nadie se acuerda de ti, ¿y quién podrá alabarte en el Abismo?

7 Estoy agotado de tanto gemir: cada noche empapo mi lecho con llanto, inundo de lágrimas mi cama. 8 Mis ojos están extenuados por el pesar y envejecidos a causa de la opresión.

9 Apártense de mí todos los malvados, porque el Señor ha oído mis sollozos. 10 El Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha aceptado mi plegaria.

11 ¡Que caiga sobre mis enemigos la confusión y el terror, y en un instante retrocedan avergonzados!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 7: Domine, Deus meus

***

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 7:

1 Lamentación de David. La que cantó al Señor a propósito de Cus, el benjaminita.

2 Señor, Dios mío, en ti me refugio: sálvame de todos los que me persiguen; 3 líbrame, para que nadie pueda atraparme como un león, que destroza sin remedio.

4 Señor, Dios mío, si cometí alguna bajeza, o hay crímenes en mis manos; 5 si he pagado con traición a mi amigo o he despojado sin razón a mi adversario: 6 que el enemigo me persiga y me alcance, que aplaste mi vida contra el suelo y deje tendidas mis entrañas en el polvo.

7 Levántate, Señor, lleno de indignación; álzate contra el furor de mis adversarios. Despierta para el juicio que has convocado: 8 que una asamblea de pueblos te rodee, y presídelos tú, desde lo alto.

9 El Señor es el Juez de las naciones: júzgame, Señor, conforme a mi justicia y de acuerdo con mi integridad.

10 ¡Que se acabe la maldad de los impíos! Tú que sondeas las mentes y los corazones, tú que eres un Dios justo, apoya al inocente. 11 Mi escudo es el Dios Altísimo, que salva a los rectos de corazón.

12 Dios es un Juez justo y puede irritarse en cualquier momento. 13 Si no se convierten, afilará la espada, tenderá su arco y apuntará; 14 preparará sus armas mortíferas, dispondrá sus flechas incendiarias.

15 El malvado concibe la maldad, está grávido de malicia y da a luz la mentira. 16 Cavó una fosa y la ahondó, pero él mismo cayó en la fosa que hizo: 17 su maldad se vuelve sobre su cabeza, su violencia recae sobre su cráneo.

18 Daré gracias al Señor por su justicia y cantaré al nombre del Señor Altísimo.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 8: Domine, Dominus noster

***

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 8:

1 Del maestro de coro. Con la cítara de Gat. Salmo de David.

2 ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra! Quiero adorar tu majestad sobre el cielo: 3 con la alabanza de los niños y de los más pequeños, erigiste una fortaleza contra tus adversarios para reprimir al enemigo y al rebelde.

4 Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado: 5 ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?

6 Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; 7 le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies:

8 todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes; 9 las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas.

10 ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.