Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN MATUTINA [Día Quinto]

Salmo 24: Domini est terra

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 24:

1 Salmo de David. Canto inicial Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, 2 porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.

3 ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

4 El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente: 5 él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. 6 Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob

7 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

8 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates.

9 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

10 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 25: Ad te, Domine, levavi

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 25:

1 De David. Alef A ti, Señor, elevo mi alma, Bet 2 Dios mío, yo pongo en ti mi confianza; ¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos! 3 Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se avergonzarán los que traicionan en vano. 4 Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. 5 Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, Vau y yo espero en ti todo el día. 6 Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos. 7 No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad. 8 El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; 9 él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. 10 Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. 11 ¡Por el honor de tu Nombre, Señor, perdona mi culpa, aunque es muy grande! 12 ¿Hay alguien que teme al Señor? Él le indicará el camino que debe elegir: 13 su alma descansará feliz y su descendencia poseerá la tierra. 14 El Señor da su amistad a los que le temen y les hace conocer su alianza. 15 Mis ojos están siempre fijos en el Señor, porque él sacará mis pies de la trampa. 16 Mírame, Señor, y ten piedad de mí, porque estoy solo y afligido: 17 alivia las angustias de mi corazón, y sácame de mis tribulaciones. 18 Mira mi aflicción y mis fatigas, y perdona todos mis pecados. 19 Mira qué numerosos son mis enemigos y qué violento es el odio que me tienen. 20 Defiende mi vida y líbrame: que no me avergüence de haber confiado en ti; 21 la integridad y la rectitud me protegen, porque yo espero en ti, Señor.

22 Salva, Dios mío, a Israel de todas sus angustias.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 26: Judica me, Domine

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 26:

1 De David. Súplica inicial Júzgame, Señor, porque he procedido con integridad. Yo he confiado en el Señor, sin desviarme jamás.

2 Examíname, Señor, y pruébame, sondea hasta lo más íntimo de mi ser; 3 porque tu amor está siempre ante mis ojos, y yo camino en tu verdad.

4 No me reúno con la gente falsa ni me doy con los hipócritas; 5 odio la compañía de los malhechores y no me uno a los malvados.

6 Por eso lavo mis manos en señal de inocencia y doy vueltas alrededor de tu altar, 7 proclamando tu alabanza en alta voz y narrando tus maravillas. 8 Yo amo la Casa donde habitas, el lugar donde reside tu gloria.

9 No me incluyas entre los pecadores ni entre los hombres sanguinarios: 10 ellos tienen las manos llenas de infamia, y su derecha está repleta de sobornos.

11 Yo, en cambio, procedo íntegramente: líbrame y concédeme tu gracia. 12 Mis pies están firmes sobre el camino llano, y en la asamblea bendeciré al Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.