Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN MATUTINA [Día Trigésimo]

Salmo 144: Benedictus Dominus

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 144:

1 De David. Afirmación del poder de Dios Bendito sea el Señor, mi Roca, el que adiestra mis brazos para el combate y mis manos para la lucha.

2 Él es mi bienhechor y mi fortaleza, mi baluarte y mi libertador; él es el escudo con que me resguardo, y el que somete los pueblos a mis pies.

3 Señor, ¿qué es el hombre para que tú lo cuides, y el ser humano, para que pienses en él? 4 El hombre es semejante a un soplo, y sus días son como una sombra fugaz.

5 Inclina tu cielo, Señor, y desciende; toca las montañas para que arrojen humo. 6 Lanza un rayo y dispersa a tus enemigos, dispara tus flechas, y confúndelos.

7 Extiende tu mano desde lo alto, y líbrame de las aguas caudalosas; sálvame del poder de los extranjeros, 8 que dicen mentiras con la boca y tienen las manos llenas de traición.

9 Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo y tocar para ti con el arpa de diez cuerdas, 10 porque tú das la victoria a los reyes y libras a David, tu servidor. Líbrame de la espada maligna, 11 sálvame del poder de los extranjeros, que dicen mentiras con la boca y tienen las manos llenas de traición.

12 Que nuestros hijos sean como plantas, florecientes en plena juventud; que nuestras hijas se asemejen a columnas, esculpidas como las de un palacio.

13 Que nuestros graneros estén repletos con productos de todas las especies; que nuestros rebaños se reproduzcan a millares en todas nuestras praderas.

14 Que nuestros bueyes estén bien cargados, que no haya brechas ni aberturas en los muros ni gritos de angustia en nuestras plazas.

15 ¡Feliz el pueblo que tiene todo esto, feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 145: Exaltabo te, Deus

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 145:

1 Himno de David. La grandeza de Dios en sus acciones Te alabaré, Dios mío, a ti, el único Rey, y bendeciré tu Nombre eternamente; 2 día tras día te bendeciré, y alabaré tu Nombre sin cesar.

3 ¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza: su grandeza es insondable!

4 Cada generación celebra tus acciones y le anuncia a las otras tus portentos: 5 ellas hablan del esplendor de tu gloria, y yo también cantaré tus maravillas.

6 Ellas publican tus tremendos prodigios y narran tus grandes proezas; 7 divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad y cantan alegres por tu victoria.

8 El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; 9 el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas.

10 Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; 11 que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder.

12 Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: 13 tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. La bondad de Dios hacia sus criaturas El Señor es fiel en todas sus palabras y bondadoso en todas sus acciones.

14 El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados.

15 Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das la comida a su tiempo; 16 abres tu mano y colmas de favores a todos los vivientes.

17 El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; 18 está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad.

19 El Señor cumple los deseos de sus fieles, escucha su clamor y les da la salvación; 20 el Señor protege a todos sus amigos y destruye a los malvados.

21 Mi boca proclamará la alabanza del Señor: que todos los vivientes bendigan su santo Nombre, desde ahora y para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 146: Lauda anima mea

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 146:

1 ¡Aleluya! ¡Alaba al Señor, alma mía! 2 Alabaré al Señor toda mi vida; mientras yo exista, cantaré al Señor.

3 No confíen en los poderosos, en simples mortales, que no pueden salvar: 4 cuando expiran, vuelven al polvo, y entonces se esfuman sus proyectos.

5 Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios: 6 él hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. Él mantiene su fidelidad para siempre, 7 hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos, 8 abre los ojos de los ciegos y endereza a los que están encorvados.

9 El Señor protege a los extranjeros y sustenta al huérfano y a la viuda; 8c el Señor ama a los justos y entorpece el camino de los malvados.

10 El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones. ¡Aleluya!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.