Liturgia ANGLICANA

ORACIÓN MATUTINA [Día Vigésimo Octavo]

Salmo 132: Memento, Domine

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 132:

1 Canto de peregrinación. Súplica en favor de David Acuérdate, Señor, en favor de David, de todos sus desvelos, 2 del juramento que prestó al Señor, del voto que hizo al Fuerte de Jacob:

3 “No entraré bajo el techo de mi casa ni me acostaré en mi propio lecho; 4 no daré descanso a mis ojos ni reposo a mis párpados, 5 hasta que encuentre un lugar para el Señor, una Morada para el Fuerte de Jacob”.

6 Sí, oímos hablar del Arca en Efratá, y la encontramos en los campos de Jaar.

7 ¡Entremos en su Morada, postrémonos ante el estrado de sus pies! 8 ¡Levántate, Señor, entra en el lugar de tu Reposo, tú y tu Arca poderosa!

9 Que tus sacerdotes se revistan de justicia y tus fieles griten de alegría. 10 Por amor a David, tu servidor, no rechaces a tu Ungido.

11 El Señor hizo un juramento a David, una firme promesa, de la que no se retractará: “Yo pondré sobre tu trono a uno de tus descendientes.

12 Si tus descendientes observan mi alianza y los preceptos que yo les enseñaré, también se sentarán sus hijos en tu trono para siempre”.

13 Porque el Señor eligió a Sión, y la deseó para que fuera su Morada. 14 “Este es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado.

15 Yo lo bendeciré con abundantes provisiones, y saciaré de pan a sus pobres; 16 revestiré a los sacerdotes con la salvación, y sus fieles gritarán de alegría.

17 Allí haré germinar el poder de David: yo preparé una lámpara para mi Ungido. 18 Cubriré de vergüenza a sus enemigos, y su insignia real florecerá sobre él”.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 133: Ecce, quam bonum!

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 133:

1 Canto de peregrinación. De David. ¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!

2 Es como el óleo perfumado sobre la cabeza, que desciende por la barba –la barba de Aarón– hasta el borde de sus vestiduras.

3 Es como el rocío del Hermón que cae sobre las montañas de Sión. Allí el Señor da su bendición, la vida para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 134: Ecce nunc

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 134:

1 Canto de peregrinación. Bendigan al Señor, ustedes, que son sus servidores, los que pasan en la Casa del Señor las horas de la noche.

2 Eleven las manos al Santuario y bendigan al Señor.

3 El Señor que hizo el cielo y la tierra los bendiga desde Sión.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 135: Laudate nomen

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 135:

1 ¡Aleluya! Invitación a la alabanza Alaben el nombre del Señor, alábenlo, servidores del Señor, 2 los que están en la Casa del Señor, en los atrios del Templo de nuestro Dios.

3 Alaben al Señor, porque es bueno, canten a su Nombre, porque es amable; 4 porque el Señor eligió a Jacob, a Israel, para que fuera su posesión.

5 Sí, yo sé que el Señor es grande, nuestro Dios está sobre todos los dioses.

6 El Señor hace todo lo que quiere en el cielo y en la tierra, en el mar y en los océanos.

7 Levanta las nubes desde el horizonte, con los relámpagos provoca la lluvia, saca a los vientos de sus depósitos.

8 Él hirió a los primogénitos de Egipto, tanto a los hombres como a los animales: 9 realizó señales y prodigios –en medio de ti, Egipto– contra el Faraón y todos sus ministros.

10 Derrotó a muchas naciones y mató a reyes poderosos: 11 a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. 12 Y dio sus territorios en herencia, en herencia a su pueblo, Israel.

13 Tu Nombre, Señor, permanece para siempre, y tu recuerdo, por todas las generaciones: 14 porque el Señor defiende a su pueblo y se compadece de sus servidores.

15 Los ídolos de las naciones son plata y oro, obra de las manos de los hombres: 16 tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; 17 tienen orejas, pero no oyen, y no hay aliento en su boca.

18 ¡Que sean como ellos los que los fabrican, y también los que confían en ellos!

19 Pueblo de Israel, bendice al Señor; familia de Aarón, bendice al Señor; 20 familia de Leví, bendice al Señor; fieles del Señor, bendigan al Señor.

21 ¡Bendito sea el Señor desde Sión, el que habita en Jerusalén! ¡Aleluya!

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: *
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.