Liturgia ANGLICANA

DOMINGO 7 de PASCUA [DOMINGO 7 de PASCUA]

MISA

Oración COLECTA: Oh Dios, Rey de la gloria, que con gran triunfo exaltaste a tu único Hijo Jesucristo a tu reino celestial: No nos dejes desconsolados, mas envíanos a tu Espíritu Santo para fortalecernos y exaltarnos al mismo lugar, a donde nuestro salvador Cristo nos ha precedido: quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, en gloria eterna. Amén

LECTURAS

Ciclo A

LECTURA, Ciclo A , DOMINGO 7 de PASCUA

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Hech. 1. 1-7. 8-14:

1 En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, 2 hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.

3 Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. 4 En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. 5 Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días». 6 Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?». 7 Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad.

8 Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra».

9 Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. 10 Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, 11 que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir».

12 Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. 13 Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. 14 Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

LECTURA, Ciclo A , DOMINGO 7 de PASCUA

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Hech. 1. 1-7:

1 En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, 2 hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.

3 Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. 4 En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. 5 Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días». 6 Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?». 7 Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

SALMO, Ciclo A , DOMINGO 7 de PASCUA

Página del L.O.C: 547

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 47:

1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

2 Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; 3 porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra.

4 Él puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; 5 él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto.

6 El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas.

7 Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey: 8 el Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno.

9 El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado.

10 Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente.

EPÍSTOLA, Ciclo A , DOMINGO 7 de PASCUA

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1 Ped. 4. 12-19:

12 Queridos míos, no se extrañen de la violencia que se ha desatado contra ustedes para ponerlos a prueba, como si les sucediera algo extraordinario. 13 Alégrense en la medida en que puedan compartir los sufrimientos de Cristo. Así, cuando se manifieste su gloria, ustedes también desbordarán de gozo y de alegría. 14 Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Espíritu de gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes. 15 Que nadie tenga que sufrir como asesino, ladrón, malhechor o delator. 16 Pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence y glorifique a Dios por llevar ese nombre. 17 Porque ha llegado el tiempo en que comenzará el juicio, empezando por la casa de Dios. Ahora bien, si el juicio comienza por nosotros, ¿cuál será la suerte de los que se niegan a creer en la Buena Noticia de Dios? 18 Si el justo apenas se salva, ¿qué pasará con el impío y el pecador? 19 Por lo tanto, aquellos que sufren conforme a la voluntad de Dios, practiquen el bien, poniéndose en las manos de su Creador, que es fiel.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

+ EVANGELIO, Ciclo A , DOMINGO 7 de PASCUA

SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN

Pueblo: ¡Gloria a ti, Cristo Señor!

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Jn. 17. 1-11:

1 Después de hablar así, Jesús levantó los ojos al cielo, diciendo: 1 «Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, 2 ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú le has dado.

3 Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.

4 Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.

5 Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera.

6 Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra.

7 Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, 8 porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

9 Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.

10 Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado.

11 Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti. Padre santo, cuídalos en tu Nombre –el Nombre que tú me diste– para que sean uno, como nosotros.

El Evangelio del Señor
Pueblo: Te Alabamos, Cristo Señor.

Ciclo B

LECTURA, Ciclo B , DOMINGO 7 de PASCUA

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Hech. 1. 15-26:

15 Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos -los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas- y dijo: 16 «Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, habla de Judas, que fue el jefe de los que apresaron a Jesús. 17 Él era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. 18 Pero después de haber comprado un campo con el precio de su crimen, cayó de cabeza, y su cuerpo se abrió, dispersándose sus entrañas. 19 El hecho fue tan conocido por todos los habitantes de Jerusalén, que ese campo fue llamado en su idioma Hacéldama, que quiere decir: "Campo de sangre". 20 En el libro de los Salmos está escrito: Que su casa quede desierta y nadie la habite. Y más adelante: Que otro ocupe su cargo.

21 Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, 22 desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección».

23 Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. 24 Y oraron así: «Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste 25 para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía». 26 Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

SALMO, Ciclo B , DOMINGO 7 de PASCUA

Página del L.O.C: 547

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 47:

1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

2 Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; 3 porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra.

4 Él puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; 5 él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto.

6 El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas.

7 Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey: 8 el Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno.

9 El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado.

10 Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente.

EPÍSTOLA, Ciclo B , DOMINGO 7 de PASCUA

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1 Jn. 5. 9-15:

9 Si damos fe al testimonio de los hombres, con mayor razón tenemos que aceptar el testimonio de Dios. Y Dios ha dado testimonio de su Hijo.

10 El que cree en el Hijo de Dios tiene en su corazón el testimonio de Dios. El que no cree a Dios lo hace pasar por mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 11 Y el testimonio es este: Dios nos dio la Vida eterna, y esa Vida está en su Hijo. 12 El que está unido al Hijo, tiene la Vida; el que no lo está, no tiene la Vida.

13 Les he escrito estas cosas, a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen la Vida eterna.

14 Tenemos plena confianza de que Dios nos escucha si le pedimos algo conforme a su voluntad. 15 Y sabiendo que él nos escucha en todo lo que le pedimos, sabemos que ya poseemos lo que le hemos pedido.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

+ EVANGELIO, Ciclo B , DOMINGO 7 de PASCUA

SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN

Pueblo: ¡Gloria a ti, Cristo Señor!

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Jn. 7. 11b-19:

11 Los judíos lo buscaban durante la fiesta y decían: «¿Dónde está ese?». 12 Jesús era el comentario de la multitud. Unos opinaban: «Es un hombre de bien». Otros, en cambio, decían: «No, engaña al pueblo». 13 Sin embargo, nadie hablaba de él abiertamente, por temor a los judíos.

14 Promediaba ya la celebración de la fiesta, cuando Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar. 15 Los judíos, admirados, decían: «¿Cómo conoce las Escrituras sin haber estudiado?». 16 Jesús les respondió: «Mi enseñanza no es mía, sino de aquel que me envió.

17 El que quiere hacer la voluntad de Dios conocerá si esta enseñanza es de Dios o si yo hablo por mi cuenta.

18 El que habla por su cuenta busca su propia gloria, pero el que busca la gloria de aquel que lo envió, ese dice la verdad y no hay nada de falso en él.

19 ¿Acaso Moisés no les dio la Ley? Pero ninguno de ustedes la cumple. ¿Por qué quieren matarme?».

El Evangelio del Señor
Pueblo: Te Alabamos, Cristo Señor.

Ciclo C

LECTURA, Ciclo C , DOMINGO 7 de PASCUA

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1 Sam. 12. 19-24:

19 Y todo el pueblo dijo a Samuel: “Ruega al Señor, tu Dios, por tus servidores, y así no moriremos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido la maldad de pedir para nosotros un rey”.

20 Pero Samuel dijo al pueblo: “¡No teman! Por más que hayan cometido todo este mal, no se aparten del Señor, y sírvanlo de todo corazón. 21 No se aparten siguiendo a dioses falsos, que ni ayudan ni pueden librar, porque no son nada. 22 No, el Señor no rechazará a su pueblo, por el honor de su gran Nombre, porque él ha querido hacer de ustedes su pueblo. 23 En lo que a mí respecta, ¡lejos de mi pecar contra el Señor, dejando de rogar por ustedes! Yo les enseñaré el camino bueno y recto. 24 Basta que teman al Señor y lo sirvan fielmente de todo corazón. Miren qué grandes cosas ha hecho el Señor con ustedes.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

SALMO, Ciclo C , DOMINGO 7 de PASCUA

Página del L.O.C: 547

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 47. 1-10:

1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

2 Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; 3 porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra.

4 Él puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; 5 él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto.

6 El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas.

7 Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey: 8 el Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno.

9 El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado.

10 Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente.

EPÍSTOLA, Ciclo C , DOMINGO 7 de PASCUA

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Hech. 16. 16-34:

16 Un día, mientras nos dirigíamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha poseída de un espíritu de adivinación, que daba mucha ganancia a sus patrones adivinando la suerte. 17 Ella comenzó a seguirnos, a Pablo y a nosotros, gritando: «Esos hombres son los servidores del Dios Altísimo, que les anuncian a ustedes el camino de la salvación». 18 Así lo hizo durante varios días, hasta que al fin Pablo se cansó y, dándose vuelta, dijo al espíritu: «Yo te ordeno en nombre de Jesucristo que salgas de esta mujer», y en ese mismo momento el espíritu salió de ella.

19 Pero sus patrones, viendo desvanecerse las esperanzas de lucro, se apoderaron de Pablo y de Silas, los arrastraron hasta la plaza pública ante las autoridades, 20 y llevándolos delante de los magistrados, dijeron: «Esta gente está sembrando la confusión en nuestra ciudad. Son unos judíos 21 que predican ciertas costumbres que nosotros, los romanos, no podemos admitir ni practicar». 22 La multitud se amotinó en contra de ellos, y los magistrados les hicieron arrancar la ropa y ordenaron que los azotaran. 23 Después de haberlos golpeado despiadadamente, los encerraron en la prisión, ordenando al carcelero que los vigilara con mucho cuidado. 24 Habiendo recibido esta orden, el carcelero los encerró en una celda interior y les sujetó los pies en el cepo.

25 Cerca de la medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban las alabanzas de Dios, mientras los otros prisioneros los escuchaban. 26 De pronto, la tierra comenzó a temblar tan violentamente que se conmovieron los cimientos de la cárcel, y en un instante, todas las puertas se abrieron y las cadenas de los prisioneros se soltaron. 27 El carcelero se despertó sobresaltado y, al ver abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada con la intención de matarse, creyendo que los prisioneros se habían escapado. 28 Pero Pablo le gritó: «No te hagas ningún mal, estamos todos aquí». 29 El carcelero pidió unas antorchas, entró precipitadamente en la celda y, temblando, se echó a los pies de Pablo y de Silas. 30 Luego los hizo salir y les preguntó: «Señores, ¿qué debo hacer para alcanzar la salvación?». 31 Ellos le respondieron: «Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia». 32 En seguida le anunciaron la Palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. 33 A esa misma hora de la noche, el carcelero los atendió y curó sus llagas. Inmediatamente después, fue bautizado junto con toda su familia. 34 Luego los hizo subir a su casa y preparó la mesa para festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.

Palabra del Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.

+ EVANGELIO, Ciclo C , DOMINGO 7 de PASCUA

SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN

Pueblo: ¡Gloria a ti, Cristo Señor!

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Jn. 17. 20-26:

20 No ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí.

21 Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno 23 –yo en ellos y tú en mí– para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí.

24 Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo.

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste.

26 Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos».

El Evangelio del Señor
Pueblo: Te Alabamos, Cristo Señor.