Liturgia AMBROSIANA

VÍSPERAS : VIERNES 1

RITO DE LA LUZ
Zac 14. 7. 9a:
7 Será un día único –el Señor lo conoce– y no habrá día ni noche, sino que al anochecer habrá luz. 9 El Señor será rey sobre toda la tierra: aquel día, él será el único Señor y será único su Nombre.
HIMNOS

Horis peráctis úndecim

SALMODIA
I. Salmo 40
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Sáname, Señor, * Pequé contra ti.

5 Yo dije: "Ten piedad de mí, Señor, sáname, porque pequé contra ti".

14 ¡Sáname, Señor, y quedaré sano, sálvame y estaré a salvo, porque tú eres mi alabanza!
Uno de ustedes me va a traicionar, uno que come conmigo.

18 Y mientras estaban comiendo, dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará, uno que come conmigo».
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 40:

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Feliz el que se ocupa del débil y del pobre: el Señor lo librará en el momento del peligro.

3 El Señor lo protegerá y le dará larga vida, lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará a la avidez de sus enemigos. 4 El Señor lo sostendrá en su lecho de dolor y le devolverá la salud.

5 Yo dije: "Ten piedad de mí, Señor, sáname, porque pequé contra ti". 6 Mis enemigos sólo me auguran desgracias: "¿Cuándo se morirá y desaparecerá su nombre?". 7 Si alguien me visita, habla con falsedad, recoge malas noticias y las divulga al salir.

8 Mis adversarios se juntan para murmurar contra mí, y me culpan de los males que padezco, diciendo: 9 "Una enfermedad incurable ha caído sobre él; ese que está postrado no volverá a levantarse".

10 Hasta mi amigo más íntimo, del que yo me fiaba,* el que comió mi pan, se puso contra mí. 11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí; levántame y les daré su merecido.

12 En esto reconozco que tú me amas, en que mi enemigo no canta victoria sobre mí. 13 Tú me sostuviste a causa de mi integridad, y me mantienes para siempre en tu presencia.

14 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Amén! ¡Amén!
II. Salmo 45
ANTÍFONAS:
Ant. 1 [Durante el año] El Señor de los ejércitos está con nosotros, * nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Aleluia)

4 aunque bramen y se agiten sus olas, y con su ímpetu sacudan las montañas. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

8 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

12 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.
Ant. 2 [Cuaresma] Dios es nuestro refugio y fortaleza. +

2 El Señor es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre pronta en los peligros.

23 'La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros"'.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 45:

1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Para oboes. Canto.

2 El Señor es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre pronta en los peligros. 3 Por eso no tememos, aunque la tierra se conmueva y las montañas se desplomen hasta el fondo del mar; 4 aunque bramen y se agiten sus olas, y con su ímpetu sacudan las montañas. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

5 Los canales del Río alegran la Ciudad de Dios, la más santa Morada del Altísimo. 6 El Señor está en medio de ella: nunca vacilará; él la socorrerá al despuntar la aurora. 7 Tiemblan las naciones, se tambalean los reinos: él hace oír su voz y se deshace la tierra.

8 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

9 Vengan a contemplar las obras del Señor, él hace cosas admirables en la tierra: 10 elimina la guerra hasta los extremos del mundo; rompe el arco, quiebra la lanza y prende fuego a los escudos.

11 Ríndanse y reconozcan que yo soy Dios: yo estoy por encima de las naciones, por encima de toda la tierra.

12 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.
CÁNTICO EVANGÉLICO: MAGNÍFICAT
Ant.: Oh, Señor, llena de bienes a los que tienen hambre.
Lc. 1. 53:

53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Lc. 1. 46-55:

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».